Trochas y truchas

Senderismo, evocaciones y playas en torno al Lago de Sanabria

JAVIER PRIETOSan Martín de Castañeda (Zamora)

Es sabido que los monjes cistercienses de San Martín de Castañeda disfrutaron durante toda la larga vida que tuvo su monasterio de un privilegio que les dejaba con la boca abierta: el de explotar -y consumir, se entiende- todo lo que contuvieren las aguas del Lago de Sanabria. Por supuesto, y en especial, unas afamadas truchas que aún hoy son el sueño de quienes le encuentran gusto a eso de tirar la caña y hacer que piquen.

De hecho, a la explotación de semejante manjar durante siglos, capricho de mesa y mantel solo al alcance de los más pudientes, junto al cobro del ‘foro’, el tributo que los sanabreses pagaban al monasterio por el uso de los innumerables bienes que atesoraba el convento, debió este gran parte de su prosperidad durante los 900 años que estuvo vivo, profundiza Degusta Castilla y León.

Fotos

Vídeos