El Norte de Castilla

Javier Cid, gerente de Alentia Capital Alternativo, en las instalaciones de El Norte de Castilla.
Javier Cid, gerente de Alentia Capital Alternativo, en las instalaciones de El Norte de Castilla. / Ramón Gómez

Tener sentido común y equipo humano, dos claves para emprender

  • El gerente de Alentia Capital Alternativo, Javier Cid, responde a las preguntas de los alumnos del proyecto STARTinnova

La primera charla de STARTinnova, un proyecto que busca fomentar el espíritu emprendedor de Castilla y León organizado por El Norte de Castilla, ha tenido como protagonista a Javier Cid, gerente de Alentia Capital Alternativo, quien compartió su visión como gerente de una entidad que pone en contacto a inversores con proyectos empresariales que buscan una financiación fuera de los bancos tradicionales. Alentia nació en 2013 como alternativa a la banca que había cerrado los créditos a emprendedores. Por otro lado, había personas y empresas con deseos de invertir e innovar y con ganas de obtener más rentabilidad a su dinero. Alentia conecta ese dinero con proyectos empresariales.

Los proyectos que se financian son de todo tipo, desde puramente tecnológicos hasta ideas de economía real, pegadas a la tierra. Javier Cid recalcó que hay dos factores fundamentales para financiar un proyecto: el sentido común y el equipo humano. Sentido común para realizar un proyecto empresarial realista, razonable y sin dudas, algo que se suele cumplir en el 80% de los proyectos que se reciben. «La clave está en las personas, en el equipo emprendedor. La experiencia nos indica que los planes de negocio rara vez se cumplen al dedillo, siempre surgen problemas, y tener un equipo de personas capaz de identificar un problema y afrontarlo es vital para la supervivencia del negocio. De ahí la implicación entre el inversor y el emprendedor, necesaria para el éxito empresarial», explicó.

Ante las preguntas de los alumnos sobre cuál es el papel del inversor, el gerente de Alentia diferenció entre el inversor-empresa y el inversor-particular. En el primero, se busca la innovación que no se logra con su actividad cotidiana. Los particulares buscan cierta rentabilidad. Si el proyecto no logra funcionar, el inversor corre la misma suerte que el emprendedor, pierden los dos.

Los alumnos de STARTinnova también se mostraron inquietos por las claves del éxito ante la idea de poner en marcha su propio negocio. «Una pregunta nada fácil de contestar. Hay que poner pasión, dedicación y mucha ambición. Y tener experiencias, ya que te da una visión de la realidad muy buena. El momento de comenzar el camino del emprendimiento es delicado y manda la prudencia. Las crisis no tienen por qué ser, en sí mismas, momentos mejores para emprender. Hay buenos ejemplos de grandes ideas surgidas en épocas boyantes, como PayPal. Las crisis son momentos de transformación, pero el mundo está en constante cambio», explicó Cid.

Una buena formación

El sistema educativo también surgió en las preguntas. Ante la cuestión de qué estudios mínimos debe tener un buen emprendedor, Javier Cid afirmó que más que estudios mínimos debe tener estudios máximos, no necesariamente en la formación reglada, «pero hay que formarse al máximo que uno pueda porque el mundo es muy exigente». Precisamente, la última pregunta que se recogió en esta charla digital, del CIFP Ciudad de Zamora ponía en cuestión si era buena idea crear una empresa basada en las nuevas tecnologías a pesar de no tener formación en ello. Cid argumentó que no es necesario saberlo todo, es importante completar el equipo con una persona o empresa externa que ayude en esa cuestión concreta.

La charla completa puede verse en la plataforma STARTinnova en exclusiva para sus alumnos, una iniciativa que cuenta con el patrocinio de la Junta de Castilla y León, la colaboración de los Ayuntamientos de Valladolid y Palencia, la Diputación de Segovia e Ibermaq. La Fundación Michelin participa como empresa mentora.