Una sepultura según el rito musulmán

Necrópolis musulmana en Ávila./Efe
Necrópolis musulmana en Ávila. / Efe

Antes en Castilla y León la ley obligaba a realizar las inhumaciones con féretro

JIMENA SAN JOSÉ

El grupo parlamentario popular planteó hace unos meses ante las Cortes de Castilla y León una modificación en la normativa de enterramientos de la comunidad mediante la cual sería posible que las inhumaciones se llevaran a cabo según la tradición de las diferentes confesiones religiosas con el objetivo de progresar en la cohesión social.

La principal afectada ante este cambio es la comunidad musulmana. Su rito fúnebre consiste en depositar el cadáver directamente en tierra, recostado sobre el lado derecho y con la cara dirigida hacia La Meca. Envuelto en un sudario, previamente lavado y purificado.

Antes de que se aprobara esta modificación, en Castilla y León la ley obligaba a realizar las inhumaciones con féretro. La única medida que se tomaba para que los cuerpos fueran enterrados de acuerdo a la religión musulmana era introducir tierra en el ataúd o hacer un agujero en él. Esto se debe a que es esencial para la Comunidad Islámica que el cuerpo esté en contacto con la tierra.

Ciclo vital

Según el Corán, en la tierra se completa el ciclo vital del hombre, porque «el hecho de nacer y el hecho de morir son dos facetas vinculadas». Todas las demás medidas se pueden llevar a cabo en el hospital, en el tanatorio o en los espacios que algunos cementerios tengan habilitados para tal fin. Pero el contacto directo del cuerpo con la tierra, hasta ahora no había sido legislado. Hay comunidades como Andalucía o Asturias que ya han avanzado en esta materia y cuentan además con cementerios especializados.

En Castilla y León la propuesta se pondrá en marcha dependiendo de los municipios. Pues son las comunidades musulmanas las que tendrán que llegar a un acuerdo con el ayuntamiento para que les cedan las parcelas en los diferentes cementerios. Aún así, la Comisión Islámica de España está en desacuerdo con que esta medida sea decisión municipal. Pues no quieren tener que ir pidiendo parcelas en los cementerios de cada ayuntamiento. Están trabajando para que cada comunidad autónoma cuente con un cementerio musulmán como mínimo.

Tal y como afirmó el viceportavoz del grupo parlamenario popular, Ángel Ibáñez, esta medida se impulsó a través de un colectivo de inmigrantes musulmanes que contactaron con la Junta. Para respetar cada tradición, estos comenzaron a trabajar en la modificación del Decreto 16-2005 de la Policía Sanitaria Mortuoria. Añadió que, tras haber investigado la práctica de las inhumaciones musulmanas, «sería más natural hacerlo de este modo», y que desde el ámbito sanitario no habría ningún inconveniente. Sanidad comunicó que no hay problema en que las inhumaciones se comiencen a hacer sin féretro, pues «la cuestión de hacerlo con ataúd era por tradición española, nada más».

Según el imán de la mezquita de Valladolid, Zaki Zayed, esta propuesta tiene mucho valor para ellos, sobre todo económicamente porque «hasta ahora mandan los cuerpos a Marruecos o a los cementerios de otra ciudad donde pudieran llevar a cabo su tradición», además de ayudarse entre ellos económicamente cuando lo necesitaran para desplazar el cuerpo. Tal y como afirmó Abdelai Yourja, encargado de discursos en la mezquita de la capital:«repatriar un cadáver a África puede costar desde los 3.000 a los 5.000 euros». Además añadió que hasta ahora, «no habían tenido más remedio» que ser permisivos en sus tradiciones, pues actuaban conforme mandaba la ley española.

Existe otra diferencia entre las dos culturas. La temporalidad entre la muerte y el enterramiento. Pues en España estamos obligados a esperar 24 horas para proceder a la inhumación. Mientras, el rito musulmán dicta que la sepultura se haga cuanto antes. Aún así, Yourja afirmó que «se tienen que conformar con lo que hay, y esperar».

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