El 60% de los enfermos de sida desconoce que lo padece

Una enfermera toma una muestra de sangre para una prueba del VIH y Sida en una clínica especializada de la Cruz Roja./EFE
Una enfermera toma una muestra de sangre para una prueba del VIH y Sida en una clínica especializada de la Cruz Roja. / EFE

Sanidad recomienda promocionar el uso de preservativo para evitar infecciones

Ana Santiago
ANA SANTIAGO

Valladolid

El sida ya casi solo es noticia cada primero de diciembre, fecha en la que se celebra su día, se hacen balances, se repasa si hay vacuna o las líneas de investigación. Ya no se le teme tanto, ahora se convive con él como una enfermedad crónica, los tratamientos son más llevaderos, han bajado drásticamente los números de casos y es prácticamente una patología de transmisión sexual. Pero no por todo ello deja de ser importante la prevención y fundamental el diagnóstico precoz, para quien la padece y para evitar su contagio. No por todo ello deja de ser grave.

Desde el año 2003, la tendencia es descendente. En 2013 fueron 27 nuevos enfermos con sida; en 2014, 22 afectados y en 2015, 28. En total Castilla y León ha registrado 3.130 enfermos hasta diciembre de 2016, último balance cerrado.

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El número de casos nuevos de infección del virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH) -no ya de sida- descendió también drásticamente hasta los 87 los dos últimos años mientras, por ejemplo en 2011 (un año de alta incidencia) hubo 168 en la comunidad.

La incidencia anual de casos de sida, según los datos de la Consejería de Sanidad, está estabilizada alrededor de 30 casos por 100.000 habitantes en la comunidad desde 2011 y, mientras al principio de la epidemia la práctica de mayor riesgo para contraer esta infección eran las relacionadas con compartir materia para consumo de drogas, hace ya años que son las prácticas sexuales -tanto homosexuales como heterosexuales- sin protección la causa más responsable de contraer este virus.

En cuanto a la edad de los nuevos casos de sida, ha ido en aumento cada año y en los tres últimos tres el 60% tenía más de 40 años.

Las personas contagiadas con el VIH pueden desconocer durante muchos años que se han infectado y es, en este periodo de tiempo, cuando mayor es el peligro de contagio, fundamentalmente porque no valoran las conductas de riesgo. El informe epidemiológico de Salud Pública constata, como los de años anteriores, que hay un claro retraso en la detección de la infección por VIH, a pesar de que la prueba es gratuita en un centro sanitario y accesible. El 44,05% de los nuevos diagnósticos ya tenían una inmunodepresión moderada o grave.

3.130
se han registrado de sida en Castilla y León desde 1990. Desde el año 2003, la tendencia es descendente. En 2013 fueron 27 nuevos; en 2014 con 22 casos y en 2015 con 28. En total Castilla y León registra esos 3.120 enfermos hasta junio de 2016, último balance cerrado.
60%
de las personas que se enteran de que tienen sida arrastran sin saberlo la enfermedad desde hacía un decenio.
66%
de los hospitalizados mantienen relaciones sexuales

Y el retraso en el diagnóstico también se constata en el desarrollo de la enfermedad, en el sida. Ya en 2012, el 61,54% de los nuevos casos detectados llevaban una media de diez años infectados sin saberlo y sin poder beneficiarse de los tratamientos. Este retraso se produce fundamentalmente cuando el comportamiento de riesgo son las relaciones sexuales sin protección, que es por otro lado la forma más frecuente de contagio. La prostitución desaparece ya en 2013 como forma de transmisión. Por todo ello, los responsables sanitarios insisten en la promoción del diagnóstico precoz en toda la población y, muy especialmente, entre la población masculina, sexualmente activa y de alrededor de los 30 años.

El 66,06% de estos casos están relacionados con comportamiento de riesgo sexual sin preservativo.

Transmisión

El gran problema actual en el contagio de esta enfermedad son las relaciones sin preservativo que, además, asumen también el riesgo de contraer otras enfermedades venéreas. El Ministerio de Sanidad realiza cada año, en colaboración con varias comunidades autónomas -y en el caso de Castilla y León aporta los ingresados por este motivo de todos los hospitales- una encuesta hospitalaria con pacientes con infección por VIH que permite conocer mejor las conductas de los enfermos ya contagiados e ingresados. El estudio revela inquietantes conductas de riesgo para los propios pacientes y para las parejas, sean ocasionales o estables.

El informe, que analiza la evolución desde el año 2001 al cerrado 2016, revela con respecto a los pacientes que mantuvieron relaciones sexuales en los últimos 12 meses, que alrededor del 25% declara que no utilizó preservativo en la última relación sexual (el año que menos se registró esta conducta fue en del 16,1% y el que más, del 26,8%). Además, la tendencia en los últimos años muestra un aumento del descuido en cuanto a la protección en este sentido entre los hombres que adquirieron el VIH por prácticas tanto homosexuales como bisexuales (desde el 7,7 % en 2002 al 27,4% en 2016).

El diagnóstico precoz es básico para beneficiarse eficazmente del tratamiento

En relación al uso de preservativo según la pareja esté o no infectada de VIH, en 2016, del total de 182 pacientes que mantuvieron relaciones con parejas de las que desconocían su estado serológico o eran negativas no utilizaron preservativo 34 (18,7%) en su último encuentro. Entre los 74 pacientes que tuvieron solo contacto con personas infectadas, 26 no usaron protección (35,1%).

Con respecto a la población extranjera ingresada en estos hospital, el 73,4% de los pacientes inmigrantes refirieron haber mantenido relaciones sexuales en el último año previo a la encuesta, frente al 61,9% de los españoles y el 79,6% usó preservativo, un porcentaje similar al de los españoles. Aunque entre 2001 y 2016, el porcentaje de pacientes con origen en otros países aumentó, en los siete últimos años esta cifra se mantiene estable. La mayoría proceden de América Latina, de Europa y África subsahariana y la forma más habitual de contagio fue en este caso con prácticas heterosexuales de riesgo.

En 2016, de los pacientes que referían relaciones sexuales en los últimos 12 meses, el 20% no utilizó el preservativo en la última relación sexual. «Estos datos sugieren que se debe continuar e impulsar intervenciones cultural y socialmente adaptadas a las necesidades de este grupo tan heterogéneo». En el periodo que analiza el trabajo, de 2002 a 2016, el 66% de los participantes en la encuesta tuvieron relaciones en los 12 meses previos, alcanzando esta proporción en 2016 el 88,9% entre quienes tenían de 15 a 24 años y del 88,1% entre 25 y 34 años.

Los especialistas alertan de una relajación que las constumbres que evitan el contagio

Otro aspecto que revela esta encuesta es que entre los pacientes que se infectaron por compartir material de inyección, la proporción de quienes siguieron consumiendo drogas inyectadas desciende; pero el contagio de hepatitis B creció.

Además, el 10% de los pacientes había sido diagnosticado de alguna enfermedad de transmisión sexual en el último año, «lo cual indica prácticas de riesgo para el VIH».

El estudio recomienda asimismo potenciar las intervenciones de prevención para potenciar la adherencia al tratamiento; ya que «se ha demostrado que así se disminuye la carga viral e infecciosidad» y otros hábitos de vida saludable. La percepción médica respecto de a la adherencia de los pacientes al tratamiento fue que ésta es óptima en el 80% de los casos.

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