Las plataformas y Sacyl mantienen las distancias tras la marea blanca

Manifestación del pasado sábado en Valladolid. Luis Ocampo, en primera línea. /ALBERTO MINGUEZA
Manifestación del pasado sábado en Valladolid. Luis Ocampo, en primera línea. / ALBERTO MINGUEZA

El consejero reconoce haber distribuido la carta firmada por jefes de servicio en la que defienden la sanidad

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Las distancias perdurarán al menos unos meses más. Ni la federación de plataformas en defensa de la sanidad pública quiere un encuentro inminente con la Consejería de Sanidad ni Sacyl busca tal reunión aunque, desde luego, si hubiera petición alguna respondería afirmativamente. La primera y organizadora de la gran manifestación que este sábado recorrió Valladolid tiene escritos sus próximos pasos: Diseñar un documento que contenga la forma de hacer realidad un cambio de política asistencial que responda a las necesidades de cada zona, hacerlo con la participación de todos los grupos parlamentarios de las Cortes, incluido el PP, y sumar también las voces ciudadanas a través de sus plataformas y organizaciones. Este trabajo, explica el portavoz Luis Ocampo, «no será negociable con la Junta, sino que se le presentará, a finales de primavera o principios del veano, hay que trabajarlo, para ver como se implementa».

Ni Administración sanitaria ni organizadores urgen por lo tanto una reunión para tratar las reivindicaciones que impulsaron este sábado una multitudinaria marea blanca que recorrió Valladolid desde su Plaza Mayor hasta las puertas de la Consejería de Sanidad. Medidas concretas para cada zona y aspectos generales como las listas de espera, la financiación de la asistencia o la privatización como fondo común. Convocaban las plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de cada rincón de la comunidad, una veintena, y se sumaron partidos de la oposición y sindicatos.

Las previsiones no son, desde luego, a corto plazo. El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, destaca estar abierto a escuchar peticiones y a mantener nuevas reuniones si se requieren «porque desde hace más de un año tanto el gerente como yo hemos mantenido encuentros con varias de ellas»; pero descarta convocar alguna y destaca que sobre muchas de las demandas ya se está trabajando;pero no al ritmo que pretenden lso manifestantes. «Yo comprendo que quieran que se haga antes»; pero lleva su tiempo y son, además, reclamaciones que «no tienen que ver con los recortes como un hospital para Aranda, centro de salud para Gamona, en Burgos,l o La Magdalena en Valladolid. También rechaza el consejero la petición de volver a la sanidad de antes de la crisis, de 2010. Así explica que «el presupuesto sanitario para 2018 es mayor que el 2010. Son concretamente 3.558 millones de euros que representa el 43% del presupuesto de la Junta y, desde 2010, los profesionales de Sacyl se han incrementado de forma global en un 1%».

Jefes de servicio

Asimismo, el consejero se defendió de las acusaciones de estar detrás de una carta que avalaba su gestión y la calidad asistencial. Varios jefes de servicio del Clínico de Valladolid y del complejo de Burgos firmaron un manifiesto, en coincidencia con la fecha de la manifestación, en el que defendían la labor de los hospitales y, bajo el título de ‘Nos sentimos orgullosos’, se desmacaban de las críticas lanzadas en esta protesta. El diputado de Ciudadanos por Valladolid, Francisco Igea, aseguró que esta misiva había salido, escrita o retocada, del ordenador de Sáez y recordó que los jefes de servicio, la mayoría, son puestos de libre designación. A este respecto, el consejero insiste en que «lo importante es el fondo del asunto. A nosotros nos pidieron ayuda para su distribución y es lo que hicimos. Me llegó al correo el manifiesto, apenas toqué bobadinas, y devolví el borrador a los jefes». Además, aclara Sáez Aguado, «cualquiera que conozca a los jefes de servicio sabrá que no van a firmar nunca nada con lo que no estén de acuerdo».

La polémica está pues servida.

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