Más de 150 parejas se dieron el 'sí quiero' ante notario en 2017 en la región

Las novias Paula e Irene escuchan los artículos del Código Civil que les lee la notaria Teresa de la Fuente. El Norte/
Las novias Paula e Irene escuchan los artículos del Código Civil que les lee la notaria Teresa de la Fuente. El Norte

Aunque todavía los divorcios y separaciones duplican los expedientes de bodas en las notarías, los casamientos crecen de forma exponencial desde que entró en vigor la Ley en julio de 2015

M. J. Pascual
M. J. PASCUALValladolid

Paula e Irene se casaron el 18 de noviembre pasado. Son una de las 154 parejas de Castilla y León que decidieron celebrar su boda ante notario en 2017. «Queríamos una ceremonia diferente», explica Paula, «y fue estupenda, muy emotiva y para nada resultó fría». Para ambas ha sido su primera boda y en tiempo récord: desde que se abrió su expediente en el Registro Civil de Valladolid hasta que se completó el papeleo para poder dar el sí quiero tan solo transcurrió un mes. La notaria Teresa de la Fuente se acomodó a los deseos de las novias y casó a la pareja en el mismo restaurante donde tuvo lugar posteriormente la celebración con sus familiares y amigos. «Fue toda una ceremonia en condiciones, estamos muy contentas», rememora la recién casada.

Desde que el 23 de julio de 2015 entró en vigor la Ley de Jurisdicción Voluntaria, que permite a los notarios celebrar bodas, los fedatarios públicos de Castilla y León han formalizado 271 matrimonios. La cifra ha crecido exponencialmente desde el primer año, que estrenaron con 12 bodas, hasta este 2017, que se cierra con 154 casamientos, lo que supone un aumento exponencial respecto de hace dos años, y el 40% de crecimiento en relación a 2016, cuando se celebraron 105 matrimonios, según los datos recogidos el pasado diciembre. No obstante, desde el Consejo General del Notariado se puntualiza que no será hasta febrero cuando se publique la estadística completa del año 2017.

Aunque los notarios tramitan por el momento tan solo la mitad de bodas que de divorcios y separaciones –más de 400 desde que está en vigor la Ley– que bodas, también revela que cada vez son más las parejas que optan por una fórmula «ágil, eficaz y cercana», indica la notaria María Teresa de la Fuente, quien corrobora que «se está produciendo un incremento importante, a medida que la gente se va enterando de que tienen esta opción, que reduce considerablemente los tiempos».

Casarse ante notario en Castilla y León cuesta entre 150 y 200 euros

Aunque el perfil de los contrayentes es muy variado, en muchos casos son parejas que ya tienen un historial de convivencia, que no quieren hacer la gran celebración del año, «sino una ceremonia afectiva, más cercana e íntima», señala. Esta variedad de boda civil contribuye a descongestionar los juzgados, además de agilizar la tramitación del matrimonio, pues en las 190 notarías repartidas por el territorio de Castilla y León se facilita un acto jurídico que muchas veces se dilata considerablemente en los registros civiles y los ayuntamientos. Hay juzgados que dan cita para casarse a los cuatro o cinco meses o al año. Casan en horas de oficina y no disponen de todo el día, de forma que se suele señalar un día a la semana para las bodas. Eso hace que se prolongue el tiempo de espera. Si se trata de un casamiento por la iglesia, los tiempos y los costes, generalmente, se desorbitan. Ante notario solo se necesitan el DNI y dos testigos. El funcionario lee tres artículos del Código Civil (66, 67 y 68) que recogen los deberes y derechos del matrimonio: que los cónyuges son iguales en derechos y deberes; que deben respetarse y ayudarse mutuamente y actuar en interés de la familia y que están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Además deberán compartir las responsabilidades domésticas, el cuidado y atención de ascendientes y descendientes y personas dependientes a su cargo.

Recuerda De la Fuente que la tramitación de los expedientes matrimoniales sigue en manos de los jueces, por más que estaba previsto que desde 2017 se ocuparan del trámite completo los notarios. El expediente reúne toda la documentación (certificado de nacimiento, de estado civil...) necesaria para acreditar que la persona es mayor de edad, no está casada con anterioridad y que contrae matrimonio libre y voluntariamente. Una vez reunida la documentación, el juez emite el auto que declara a los contrayentes que tienen capacidad para contraer matrimonio y lo envía a la notaría para que se formalice la boda.

Dentro o fuera del despacho

Los notarios no tienen la obligación de desplazarse fuera de la notaría, solo en caso de enfermedad y discapacidad pero, como con Paula e Irene, se puede acordar celebrar la boda en un lugar especial o «personalizar» la ceremonia. Los contrayentes pueden elegir la hora, en día laborable o festivo. El precio oscilaría entre los 150 y los 200 euros.

Luis y María, una pareja que frisa los cincuenta y que prefiere presentarse con nombre ficticio, intercambiaron votos en el despacho notarial, el 20 de noviembre. Presentaron los papeles a mediados de junio y el 14 de septiembre les citó el juez del Registro. «Hubo un poco más de papeleo porque Luis es divorciado. Fue una boda muy agradable. No queríamos nada pomposo, además de que llevábamos una relación de convivencia de hace tiempo y lo celebramos con doce familiares. Resultó muy cómodo y afectivo, distendido y relajado», señala María quien, asegura, «ha sido una experiencia que recomendaría».

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