Valladolid supera la barrera de los 200.000 roscones

Miguel Pérez y su hija Beatriz, de Confitería Miguel. /Henar Sastre
Miguel Pérez y su hija Beatriz, de Confitería Miguel. / Henar Sastre

La Asociación de Confiteros refleja que el consumo de este dulce se ha generalizado durante todas las Navidades

Nieves Caballero
NIEVES CABALLEROValladolid

El Roscón de Reyes es uno de los productos más demandados en los primeros días del año. Sin embargo, si generalmente el consumo se ceñía al Día de Reyes y la víspera, en la actualidad estos hábitos han cambiado.

Según Javier del Caño, presidente de la Asociación de Confiteros de Valladolid, la demanda se ha disparado a lo largo de todas las Navidades, y se trata de una corriente que se repite durante los últimos años.

«Calculamos que este año se producirán cien mil roscones de forma artesanal, y más de cien mil en los hornos industriales», afirma Del Caño.

Aún así, los productores y venderores vallisoletanos defienden que esperan que el consumo se disparará los días 5 y 6 de enero.

El origen del dulce

El origen del roscón se relaciona con las saturnales romanas, las fiestas dedicadas al dios Saturno que se organizaban en Roma para celebrar que los días comenzaban a ser más largos tras el solsticio de invierno.

Para ello se elaboraban unas tortas redondas con higos, dátiles y miel, que se repartían entre plebeyos y esclavos. La tradición de introducir un haba seca en el interior del dulce se remonta al siglo III, aunque en aquella época el afortunado al que le tocaba era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano, mientras que en la actualidad se supone que tiene que pagar el roscón.

Temas

Roma

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos