Los belenes vivientes de la provincia de Valladolid

Recreación del Belén Viviente en Robladillo, con cientos de asistentes al mediodía de ayer. /Jacineto García
Recreación del Belén Viviente en Robladillo, con cientos de asistentes al mediodía de ayer. / Jacineto García

Laguna y Robladillo celebran con éxito sus representaciones vivientes

EL NORTEvalladolid

Hay que buscar voluntarios, ensayar, preparar el atrezzo... Los belenes vivientes de la provincia se han multiplicado en los últimos años y se han convertido en un recurso turístico más. Ayer, por ejemplo, incluido en la ruta provincial de la Diputación Provincial, el de Robladillo se mostró con su rigor y cuidado en los detalles y la espectacularidad del entorno en el que se celebra. En su sexta edición, ayer el belén viviente de la localidad representó cinco de las escenas bíblicas más importantes, la anunciación, el censo de la sagrada familia, la búsqueda de posada, el anuncio del ángel a los pastores y el nacimiento de Jesús. «Ver bajar a la Virgen y San José por el camino de la Atalaya y el paso de la familia por los Arcos Medievales es realmente impactante y espectacular», explicaba entusiasmado Raúl Alonso, concejal de la localidad.

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Diversos oficios se dieron cita en el mercado hebreo por el que transcurrió el recorrido del belén. Allí estaban los alfareros, panaderos, fruteros, taberneros, artesanos, castañeros y herreros, afanados con sus trabajos y dando más vistosidad al montaje. Tampoco faltaron numerosos animales que formaban parte de los corrales que jalonaron todo el camino de Belén, tales como vacas, ovejas, corderos, conejos, gallinas, ocas, burros y cabras. «Llevamos más de un mes organizando y montando todo el decorado. Cada año lo hacemos con más ilusión para que los que nos visitan y disfrutan del Belén se vayan de Robladillo satisfechos y quieran volver a visitarnos», añadió el edil. Informa Laura Negro.

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Mientras tanto, cientos de personas acudieron ayer a la primera de las representaciones del Belén Viviente que la asociación cultural La Aceña celebra en Laguna de Duero desde hace 19 años. Se trata de un Belén que comenzó en la plaza de la Iglesia, hace casi veinte años, luego pasó a la plaza de la Constitución y finalmente se representa en el patio interior del centro cívico El Cascajo.

Y es que este belén no para de crecer. Si el año pasado fueron 70 los actores que participaron en la representación, este año la notoriedad que ha tenido al salir en varios medios de comunicación, incluso nacionales, ha llevado a que el número de socios que lo pone en marcha supere las noventa personas. Y de la misma manera que crece el número de socios, crece el número de visitantes y aumentan los elementos del decorado, tanto que La Aceña se está planteando cambiar de ubicación a una mayor que pueda acoger a más público y aumentar también la superficie sobre la que se produce la representación.

«Hemos barajado varios lugares. Desde el entorno del lago hasta la plaza de toros, pero por el que más nos inclinamos últimamente es por la pista polideportiva de El Cascajo. Tenemos unos meses para ver los pros y contras, pero el próximo año que cumplimos veinte años, nos gustaría hacer algo especial en una nueva ubicación», declaran los miembros de la asociación.

La actuación dura alrededor de 40 minutos y una vez terminada, son muchos los vecinos que pasean entre los elementos, para verlos de cerca y hacerse fotos con los actores, así como para comprar productos elaborados artesanalmente. «Cada año tenemos más patrocinadores, pero las necesidades económicas para afrontar proyectos de este tipo son tan altas que siempre buscamos nuevas fórmulas para obtener ingresos». Con este objetivo, este año estrenan dentro de la instalación un quiosco para servir chocolate con churros, que completará al bar que abre cada año durante la representación.

El niño Jesús, que siempre es un hijo o nieto de cualquiera de los socios. Además, pueden verse burros, gallinas, ovejas… «Pero queremos que todo el mundo sepa que los animales están en todo momento bien tratados y protegidos y que el lugar en el que se sitúan está dotado con lámparas térmicas para que no pasen frío». Informa Jesús Nieto.

En Pedrajas de SanEsteban, en tanto, se celebró la Misa Pastorela, una interpretación con más de un siglo de antigüedad, que cada año corre a cargo del Coro de Navidad, una formación musical integrada por casi sesenta voces e instrumentistas aficionados de ambos sexos y diferentes edades, dirigida actualmente por Juan Carlos Herrera Arranz, que tradicionalmente se realiza cuatro días. Informa Cruz Catalina.

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