El Norte de Castilla

El mayor gentío de los últimos años arropa en Segovia la cabalgata de los Magos

El rey Gaspar saluda al público apostado tras las vallas en la plaza del Azoguejo.
El rey Gaspar saluda al público apostado tras las vallas en la plaza del Azoguejo. / Antonio Tanarro
  • Miles de segovianos apostados a lo largo del recorrido asisten al desfile de Melchor, Gaspar y Baltasar, que comenzó de nuevo en el Alcázar

Miles de niños han estado este jueves en las calles de Segovia con sus padres y familiares para ver cómo pasaban los Reyes Magos de Oriente. Después de meses esperando su llegada, la alegría se desbordó en la ciudad minutos antes de las siete de la tarde, cuando miles de personas acudieron a la plaza Reina Victoria Eugenia, antesala del Alcázar, para presenciar el inicio de la cabalgata, un comienzo mágico que el año pasado no se pudo disfrutar por las obras de restauración en la fortaleza. El gentío fue enorme, miles de personas se apostaron a lo largo de la ruta que finalizó junto al Acueducto. En opinión d ella Policía Local, fue la cabalgata más multitudinaria de los últimos años.

El Alcázar volvió a ser ese lugar majestuoso donde los niños vieron como aparecían sus majestades. Un espectáculo de luz y sonido les acompañó en su salida, con una narración oral de un beduino del desierto que vio pasar el cortejo «en el más absoluto silencio» y unos dibujos proyectados sobre la torre de Juan II y la fachada, con estrellas y mariposas, que hicieron que los pequeños se quedaran boquiabiertos al escuchar y ver el camino recorrido por los Reyes Magos guiados por la «más bella de las estrellas» que les llevó a la Belén. En la fortaleza también destacaron los juegos de luces, los elementos pirotécnicos y una haz de láser y juego de humo, que dio solemnidad a un momento de tremenda ilusión para los cientos de niños que gritaban y aplaudían el nombre de los Reyes. Mientras, aguardaba el cortejo de voluntarios que iban a acompañar a sus Majestades en su recorrido por la calle Daoiz, Marqués del Arco, la Plaza Mayor, Cronista Lecea, San Agustín y San Juan hasta la plaza del Azoguejo. Un séquito de 400 personas integrado por su cortejo, porteadores, músicos y actores.

En algunos tramos, como Daoíz o Marqués del Arco, fueron precisamente los que más tardó en recorrer la comitiva, debido a la estrechez de la calle. Ya en la Plaza Mayor, Melchor, Gaspar y Baltasar se subieron a sus carrozas, que diseñaron para ellos tres artistas segovianos.

Primero Melchor, protegido por las serpientes del paraíso dorado que imaginó la escultora Marisel Jiménez; luego Gaspar, en la carroza de hielo que ideó el vidrierista Carlos Muñoz de Pablos, y por último Baltasar, sentado en la enorme cabeza de un león que ideó el pintor Antonio Madrigal, partieron hacia el Azoguejo. Fue otro de los momentos cumbre del recorrido ya que desde allí arrancó la comitiva un impactante caballo de hierro de la compañía Antigua i Barbuda, donde una cuadrilla elevó y desplazó este caballo mecánico gigante por encima de la cabeza de los asistentes, que mostraron su asombro al ver la belleza de este animal mecánico montado por una bailarina al ritmo de la música. El caballo cabalgó por todo el recorrido, donde niños y mayores pudieron apreciar los mecanismos motores de la figura.

Muchos de los dulces volaron por encima de las cabezas de los cientos de espectadores que esperaban ilusionados en las siguientes calles del recorrido, donde en algunos de los puntos no cabía un alfiler, para saludar y sonreír a la mágica comitiva que no se cansó ni un momento de repartir alegría e ilusión al ritmo de buena música de Os Batucones, la Banda Tierra Segovia, la Orquestina del Valle, La Troupé de la Merced y la Banda de la Unión Musical Segoviana.

Recepción

Sus majestades los Reyes Magos de Oriente llegaron según lo previsto a la Plaza del Azoguejo. En el Acueducto, fueron recibidos por miles de personas que saturaban cada rincón y que, como en ediciones anteriores, pudieron disfrutar de la salida de sus Majestades en la fortaleza desde la gran pantalla que se instaló en Santa Columba. Confeti y una inmensa algarabía dieron paso a las peticiones de los niños, que uno a uno fueron pasando ante los tres Reyes que permanecían, sin perder la sonrisa, sentados en sus tronos. Este año los asistentes también disfrutar de canciones interpretadas por la formación ‘Volver a la EGB’, con temas infantiles de los años ochenta como la ‘Gallineta Turuleca’ y ‘Hola DonPepito’. Con una temperatura demasiado buena para la época del año, y sobre todo, sin lluvia, niños y mayores se llevaron un botín de caramelos gracias a los integrantes de la Plataforma del Voluntariado Cultural que repartieron 1.700 kilos de caramelos aptos para celiacos y 130 de carbón. Unos dulces que hoy se juntan con los regalos que los niños segovianos han encontrado en sus casas, con los que disfrutan a lo grande esta jornada. Por su parte, la alcaldesa de Segovia pidió a los Reyes Magos que trajeran a los segovianos «muchas cosas que no se cuentan con los dedos ni se ven con los ojos, porque las cosas que importan no son físicas».