El 83% de los hogares monoparentales están encabezados por mujeres

Eva de la Fuente y Miriam Martín, madres de familias monoparentales, intercambian opiniones sobre sus familias. /M.A. MONTESINOS
Eva de la Fuente y Miriam Martín, madres de familias monoparentales, intercambian opiniones sobre sus familias. / M.A. MONTESINOS

Más de 3.760 están en el registro de Servicios Sociales y rozan el umbral de la pobreza

Alicia Pérez
ALICIA PÉREZ

Miriam Martín y Eva de la Fuente son mujeres jóvenes, trabajadoras, madres solteras y están al frente de dos de las 96.600 familias monoparentales que hay en Castilla y León. Criar a un hijo nunca fue fácil, pero ellas además lo hacen en solitario, como única cabeza de familia de sus hogares.

Las familias monoparentales son las formadas por una persona adulta con uno o más hijos y son las mujeres las que encabezan y sostienen en su mayoría estos hogares. Asumir en solitario todas las responsabilidades de criar y educar a sus hijos y la conciliación de la vida laboral y familiar son algunas de las dificultades a las que se enfrentan este tipo de familias.

Miriam Martín vive en Zamora y tiene un hijo de diez años. Eva de la Fuente reside en Arcenillas, un municipio de la provincia ubicado a siete kilómetros de la capital zamorana, y su hijo va a cumplir 14 años. Ambas, que trabajan desde hace años, explican que nunca han recibido ayudas directas ni beneficios exclusivos por ser familias monoparentales. Tampoco tienen prioridad respecto a otro tipo de familias a la hora de solicitar becas o ayudas para libros. «No hay ninguna ayuda por ser familia monoparental. Miran los ingresos y te da igual ser un solo miembro adulto que un matrimonio», explica Martín.

Sentadas frente a frente, conversan. Tienen muchas cosas en común además de ser madres solteras. la importante ayuda con la que han contado en estos años por parte de sus familias. Algo nada despreciable. Gracias a ellas han podido conciliar la vida laboral y la familiar. De no haber sido así, reconocen, todo hubiera sido mucho más complicado.

Eva revisa el material escolar.
Eva revisa el material escolar. / M.A MONTESINOS

«En mi caso no ha sido difícil, porque me ha ayudado toda mi familia, mis padres y mis tíos, y no he tenido ningún problema. Pero una persona que no tenga a nadie, solamente para ir a trabajar ya tiene que estar pensando con quién dejar al niño o quién se lo cuida en ese momento, incluso tendrá que contratar a alguien para poder ir a trabajar», explica Miriam Martín, que trabaja como auxiliar de enfermería en una residencia de ancianos.

Es el caso también de Eva de la Fuente, que siempre ha trabajado en horario de tarde en la limpieza del Complejo Asistencial de Zamora y ha podido dejar a su hijo con sus padres durante la jornada laboral.

«En una familia con dos adultos siempre hay dos personas para educar y para todo. En el caso monoparental, solo hay una», resume Eva de la Fuente, como el escollo más evidente. «Yo creo que es difícil criar a un hijo de todas formas, sola o acompañada, pero imagino que, con una persona al lado, puedes apoyarte en ella. De esta forma, te llevas tú todo, lo bueno y lo malo», afirma. Ninguna de las dos se ha encontrado con problemas en su puesto de trabajo o para acceder a un empleo por ser madre soltera. Son conscientes de que esa discriminación laboral no se ha dado por haber contado con la ayuda de sus familias para cuidar a los menores. Tampoco, aseguran, han sufrido ningún tipo de discriminación social en una época en la que los hogares monoparentales aumentan año tras año.

Las 96.600 familias monoparentales de Castilla y León representan el 10% de los 1.023.200 hogares que hay en total en la comunidad. Según los datos de 2016 del Instituto Nacional de Estadística (INE), la mayoría de los hogares monoparentales de la región están encabezados por mujeres, concretamente, el 83,02%, con 79.700 mujeres que se hacen cargo en solitario de sus familias. Los hombres representan el 17,49% del total, con 16.900 varones al frente de hogares monoparentales en Castilla y León.

Miriam Martín juega con su hijo.
Miriam Martín juega con su hijo. / M.A. MONTESINOS

Pero el fenómeno de la monoparentalidad no es nuevo. María García es leonesa y tuvo a su hijo en los años setenta del pasado siglo como madre soltera. En 1984 creó la Asociación de Madres Solteras Isadora Duncan, convertida después en la Fundación de Familias Monoparentales Isadora Duncan, de la que es presidenta.

«Limbo jurídico»

Uno de los motivos para ese cambio de denominación es que la sociedad ha ido cambiando y el colectivo de familias con un adulto a su cargo cada vez es más amplio.

La primera demanda de la fundación es una ley monoparental en la que se defina jurídicamente el concepto de familia monoparental. «Pedimos una clarificación jurídica, que se describa jurídicamente qué es familia monoparental y que se contemple todo el arco de la monoparentalidad», explica. Ese sería el primer paso, sostiene, para después, poder demandar derechos de conciliación de la vida laboral y familiar o su presencia en la ley de educación o del trabajo, en las que asegura que ahora no existen. «Ahora estamos en un limbo jurídico y no solo no tenemos beneficios, sino que somos castigadas fiscalmente», manifiesta María García.

Ayudas a las que puede acogerse las familias monoparentales en la Comunidad

Deducción por familia numerosa.
246 euros incrementados por discapacidad a 492 y a partir del cuarto hijo 410 euros.
Deducción por nacimiento o adopción de hijo.
710 euros por el primer hijo; 1.475 euros, segundo hijo, y 2.351, tercero y sucesivos.
Escuelas infantiles.
En las escuelas infantiles de titularidad de la Junta se ha puesto en marcha el presente curso una reducción en el precio de la matrícula para las familias monoparentales del 50% y están exentas de abonar la cuota aquellas familias cuya renta per cápita mensual no supere los 320 euros.
Deducción por permiso de paternidad.
750 euros por disfrute del período de suspensión de contrato de trabajo o de interrupción de la actividad laboral por paternidad o del permiso de paternidad.
Deducción por gastos de adopción.
784 euros si la adopción es nacional y 3.625 si es internacional.
Deducción por cuidado de hijos menores de cuatro años.
El 30% de la cantidad satisfecha con limíte de 322 euros o el 100% de los gastos de guardería con limíte de 1.320 euros.
Deducción por partos múltiples o adopción simultáneas.
Incremento de deducción por nacimiento o adopción. Se trata del 50% si son dos hijos y del 100% si son más de dos.
La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades
anuncia que convocará en próximas fechas subvenciones destinadas a la conciliación de la vida familiar por reducción de jornada y de excedencia por cuidado.

Denuncia que estas familias están sometidas a mayores dificultades porque no hay ayudas económicas específicas para ellas o, las que hay, están sujetas al Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), un índice empleado para la concesión de ayudas que asegura que es «bajísimo». «Hay que estar casi en la miseria para tener derecho a algo», consideran desde la entidad y apuntan a que la mayoría de las familias monoparentales tienen un salario de 15.000 a 16.000 euros al año.

Demandan desde la Fundación de Familias Monoparentales Isadora Duncan, que trabaja de forma física en León y a través de Internet para toda España, una política familiar real para acabar con la pobreza de todas las familias y que en ella se incluya también a las monoparentales. «Pedimos que se ayude a la familia media, que es la que está cayendo en la pobreza y se está haciendo que se venga abajo por ser castigada por Hacienda y por no tener derecho a nada porque ya tiene un pequeño salario», denuncia la presidenta, quien asegura que la mayoría de las familias con un solo adulto a cargo tienen ingresos, pero «a causa de esos ingresos, las hacen pobres porque hay que pagarlo todo». Enumera los gastos de guardería, comedor o programas educativos como Madrugadores, y reitera que estas familias están fiscalmente «castigadas» por Hacienda, donde aparecen como «una soltera o un soltero más».

Cáritas Diocesana de Zamora alude al informe Foessa para subrayar que en los últimos años se ha producido un descenso de la renta media y un empobrecimiento de la sociedad, una situación que afecta más a las personas y familias más vulnerables, con baja intensidad laboral y a hogares monoparentales con hijos menores y familias numerosas.

Más vulnerables

Aseguran que el hecho de ser mujer sola con familia a cargo hace más vulnerables todavía a estas personas, lo que se acrecienta si la intensidad laboral del hogar es muy baja o son ciudadanos extracomunitarios. Observan desde Cáritas que el hecho de que existan personas mayores, como abuelos, que puedan quedarse con los niños, facilita la conciliación e incluso el impulso económico de estas familias. Enfatizan que el cambio en las políticas sociales en los últimos años ha tenido consecuencias negativas en el sistema de prestaciones sanitarias, la financiación del sistema educativo o los servicios sociales públicos.

En Castilla y León, aunque no existen deducciones fiscales específicas para este tipo de familias, son aplicables cualquiera de los beneficios fiscales de apoyo a la familia que existen, tanto para las madres como para los padres en solitario. De esta forma, si en la familia hay un progenitor, éste puede aplicarse deducciones por nacimiento o adopción de hijos o por el cuidado de hijos menores de cuatro años, informaron desde la Junta. De las 8.124 familias atendidas en 2016 por los Servicios Sociales de la Consejería de Familia e Igualdad con prestaciones económicas para necesidades básicas de subsistencia, el número de familias monoparentales fue de 1.365. Además, se contabilizaron 2.401 unidades familiares monoparentales que percibieron la Renta Garantizada de Ciudadanía en Castilla y León. De ellas, 2.233 tenían a una mujer como cabeza de familia y 168 a un hombre.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos