Los expertos reclaman a la UE que financie una estrategia contra la despoblación

La presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, durante la inauguración del seminario. / Nacho Gallego-EFE

Castilla y León lidera la posición de los parlamentos autonómicos europeos, que pasa por lanzar un Libro Blanco en 2019 con medidas específicas para afrontar el reto demográfico

EL NORTEValladolid

Sin fondos no se puede luchar contra el problema europeo de la despoblación, y son los parlamentos regionales los que pueden poner en marcha proyectos en sus territorios para frenar la sangría. Pero para ello, la Unión Europea tiene que destinar fondos adicionales. La presidenta de las Cortes de Castilla y León e impulsora del Grupo de Trabajo Europeo sobre la Despoblación y Envejecimiento, Silvia Clemente, en la inauguración del seminario ‘La Despoblación y el Envejecimiento en las Regiones de la Unión Europea: soluciones de futuro’, puso de manifiesto esta urgencia: que Europa tome conciencia de que es un problema común que necesita una estrategia común. Para debatir sobre ello y proponer medidas concretas se han dado cita este viernes expertos del mundo político, académico y empresarial en la sede del Parlamento autonómico. Un problema que se lleva abordando en Castilla y León desde hace ya «varios años» y que tomó forma el curso pasado con la creación de un grupo de trabajo específico de la materia, integrado por catorce regiones europeas y cinco países y que tiene como pilar la «búsqueda» de soluciones y medidas para frenar la pérdida demográfica.

Europa ha pasado de representar el 25% de la población mundial a comienzos del siglo XX para ir perdiendo peso poblacional hasta situarse, para el 2060, en poco más del 1% de la población del planeta, con el «problema añadido» de la «distribución desigual» de sus gentes, informó Efe sobre este seminario.

Algo que «lamentablemente» sabe muy bien Castilla y León, una Comunidad con «bajos» niveles de densidad de población y «altas cifras» de dispersión de la misma, dos realidades de un mismo problema que requiere la puesta en marcha de «medidas urgentes». Medidas que pasarían por la aprobación del Libro Blanco de la Unión Europea, un documento que se lanzará en 2019 y que recogerá medidas de acción en el marco 2020-2026, por lo que ahora los países miembro se encuentran negociando medidas para este acuerdo, que se cerrará a finales del próximo.

Europa albergaba a principios del siglo XX el 25% de la población mundial; en 2060 se calcula que representará tan solo el 1%

año. Propuestas que deben ir «adecuadamente financiadas» y que se basen en la integración de «todas las consideraciones demográficas», que potencie el papel de los «entes locales y regiones» y se prioricen las medidas de «fijación» de la población. Aunque también hay otros objetivos más concretos, como la promoción de la actividad productiva y el empleo o las iniciativas empresariales que han sabido «adaptarse» a estos retos demográficos y han ayudado a la «integración y mejora laboral» de las gentes que vienen en los núcleos rurales, incidió Clemente. Unos argumentos compartidos por el representante del Instituto Austríaco de Estudios Regionales y Ordenación del Territorio, Bernd Schuh, quien destacó que la Unión debe ceder más protagonismo a los Parlamentos regionales, pues son los que están «en contacto con los ciudadanos». También consideró necesario que las regiones con pérdidas poblacionales se involucren «activamente» en estos proyectos el eurodiputado del grupo popular (demócratas-cristianos) por Castilla y León, Agustín Díaz de Mera, quien subrayó que «ahora es el minuto exacto» de debatir estas medidas que afectarán al «futuro de nuestros pueblos y regiones».

También participó en la inauguración del seminario el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien enfatizó el papel de «líder europeo» y de la «lucha contra la despoblación» del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, en alusión a que «consiguió situar el problema poblacional dentro de la agenda nacional en la pasada conferencia de presidentes autonómicos, con la creación de la figura de la comisionada para la lucha de la despoblación y el envejecimiento». El objetivo del seminario, resumió Clemente, es que se incluyan nuevos fondos para el periodo 2020-2026 con el fin de afrontar este reto, ya que se trata de un problema que «se ha generalizado», por lo que es necesario concretar medios económicos y nuevas políticas para luchar contra la despoblación.En el último de los paneles de la jornada se ha analizado la necesidad de integrar de forma transversal las consideraciones demográficas en todos los ámbitos políticos de la UE y en la configuración de los futuros marcos financieros plurianuales.También se han analizado las previsiones demográficas para la UE así como las oportunidades de desarrollo asociadas al cambio demográfico.

Fotos

Vídeos