La epidemia de gripe llega con la Navidad

Laboratorio del servicio de Microbiología delHospital Clínico de Valladolid.. /A. MINGUEZA
Laboratorio del servicio de Microbiología delHospital Clínico de Valladolid.. / A. MINGUEZA

Las tasas de incidencia aún son bajas; pero se han detectado casos esporádicos de virus del tipo B además del de la común

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

Prudencia a la hora de predecir cómo será la temporada de gripe que ya se anuncia. Pero dentro de la cautela y de saber que el comportamiento de un virus puede ser inesperado, algunos datos apuntan a que la epidemia se adelantará este año –o a que volverá, como hace tiempo, a pronunciar sus mayores picos en diciembre– y haga su visita en plena Navidad. Así lo estima el director del Centro Nacional de la Gripe, ubicado en el Clínico de Valladolid, el doctor Raúl Ortiz de Lejarazu. «Yo siempre digo que nos llega conPapá Noel o con los Reyes Magos y, en esta ocasión, parece que será con el primero; pero antes hablábamos de adelantarse cuando llegaba en noviembre».

Los datos de la Red Centinela de Castilla y León aún registran niveles por debajo del umbral epidémico pero con tendencia al alza. Y, en la memoria reciente, está Australia que se ha visto fuertemente afectada este año por la epidemia gripal, con 370 muertos. Y la mayor responsable fue la cepa de la gripe AH3N2, que provoca más casos y más graves al afectar especialmente a las personas mayores.

Sin embargo, explica el doctor Ortiz de Lejarazu, estos datos «no apuntan necesariamente a que la temporada aquí vaya a ser similar. Es difícil extrapolar una situación que ha tenido lugar a 16.000 kilómetros de distancia, hay muchas circunstancias que pueden variar. De hecho, en Nueva Zelanda, por ejemplo, su temporada gripal no tuvo nada que ver. ¿No preocuparnos? No es eso tampoco, hay que estar preparados, contar con planes de contingencia en los hospitales... pero espero que no sea tan grave como en Australia; aunque en estos temas nada es descartable». Este especialista en Microbiología explica algunas de las peculiaridades de la ya presente temporada. «Hemos aislado gripe del tipo H3 que suele dar más casos y afectar sobre todo a personas mayores, también ocurrió así el año pasado y, también de H1 y hemos detectado más del tipo B. En este último caso hay dos linajes: B/Yamagata y B/Victoria. De confirmarse la expansión de la B, el problema es que la vacuna trivalente no protege contra ambas cepas. Y aunque se esté vacunado contra tres virus faltaría cobertura frente a la cuarta cepa», explica.

Las vacunas nunca son iguales del todo, se van adaptando a los virus circulantes en el hemisferio sur y, además, hay de diversos tipos, como la adyuvante para los mayores o la tetravalente que sí incluye los dos linajes además de lainfluenza A (H1N1) y la A (H3N2). Para la temporada 2016-2017, además de las dos de la gripe A citadas se ha incluido un virus tipo B/Brisbane/60/2008 (linaje B/Victoria). La tetravalente, en cambio, incluye cuatro y su protección es contra dos cepas de la A y dos de la B; pero su empleo es más restringido. Lo más habitual se que se utilicen en los hospitales.

Transmisión y frío

Además de este factor, el clima frío provoca mayor proximidad entre las personas al compartir espacios cerrados, mayor contacto y, por lo tanto, más contagios. «En verano la gente está por la calle, más libre, con menos proximidad. Además, los virus viven más tiempo con temperaturas bajas. Toses, te pones la mano y el virus dura más tiempo en tu mano y contaminas más», explica el director del Centro Nacional de Gripe. Junto a estos dos factores, «el frió prolongado debilita la muscosa respiratoria, enlentece los movimientos de los cilios que extraen microbios y residuos de las vías respiratorias», explica. Lo que, en cambio, no supone una mayor incidencia en estos procesos gripales es la sequía pasada.

Frente a todo esto, la recomendación es la de siempre y en ella vuelve a insistir este experto: Vacunarse y vacunarse. «Es lo más eficiente, es una vacuna segurísima... y minimiza complicaciones, muertes y costes sanitarios. No puede evitar que haya fallecimientos, sino que haya más». Y en cuanto a esa repetida «leyenda urbana» –como la califica– de que ‘para un año que me vacuné fue cuando me la cogí y estuve fatal’, este microbiólogo insiste en que «son cuentos chinos. Puedo vacunarme hoy y cogerme una gripe pasado mañana, también me puede tocar la lotería... son hechos casuales y además la vacuna requiere su tiempo para generar defensas. Además, hay muchos síndromes gripales que realmente no son gripes pero provocan fiebre y algunos síntomas similares y el mismo médico va y dice, ‘pues será una gripe’ y en el 80% acierta pero en un 20% no... hay cientos de virus... y, al revés, hay personas que aseguran no haberse cogido nunca una. Falso. No, que ellos sepan o recuerden y a veces no son sintomáticas. Un dato en este sentido –añade– el año de la pandemia de gripe A, el 2009, procesamos casi tres mil muestras. Pues bien, el 60% tenían otra cosa, no gripe A... pues dile a ese 60% que lo suyo no era gripe... son hechos casuales, sin relación y tanta gente vacunada da para ejemplos de todo», concluye.

Lo que para el jefe del servicio de Microbiología del Clínico de Valladolid sí es preocupante es el descenso de la cobertura vacunal, un fenómeno general en toda España, solo hay cuatro comunidades que logren superar el 60% de vacunados entre los mayores, entre ellas Castilla y León que, no obstante, también ha registrado un descenso de sus cifras. «Estamos a cinco puntos de cumplir lo recomendado por la OMS, que es un 75%». Además, Ortiz de Lejarazu insiste en que «se vacunen los niños porque cada año casi hospitalizamos al mismo número que de personas mayores y también las embarazadas, en cualquier trimestre de gestación, porque tienen tres o cuatro veces más riesgo que la no gestante y el niño nace con protección y, en cambio, hasta los seis meses no se le podría vacunar».

Por esta importancia de la vacunación, desde la Dirección General de Salud Pública apuestan por prolongar la campaña que inicialmente estaba programada solo hasta el próximo día 15 de diciembre, «una o dos semanas, lo que haga falta».

Plan de contingencia

En cuanto al plan de contingencia, cada hospital «es soberano para diseñar el suyo y nos envían su organización a Sacyl», explica José Jolín, director de Asistencia Sanitaria. Son varias las medidas que persiguen evitar desde la falta de camas cuando aumenta la demanda, al desbordamiento de urgencias o de emergencias extrahospitalarias o las demoras en AtenciónPrimaria. Los objetivos son claros y ya el PlanPerycles 2015 recogía una flexibilidad en función de una demanda que es cambiante. En los centros de salud «la demora no debe superar las 48 horas y el otro objetivo fundamental es frenar la saturación del sistema de forma que no haya que suspender cirugías programadas para disponer de camas». Para ello, varias son las medidas, algunas en fase de pilotaje. Así, una experiencia nueva –implantada en Valladolid Oeste– es la de la gestión de los casos desde una consulta inicial de enfermería. Se trata de que cuando un paciente llega sin cita programada, por una urgencia, un enfermero valora si es una prioridad y le debe atender un médico, si derivarlo al hospital, si orientarle simplemente sobre cuidados... en definitiva, establece prioridades. Otro punto es el de la gestión de las consultas. Así, la cita automatizada por respuesta de voz interactiva (IVR, Interactive Voice Response) hasta ahora, cuando sus posibilidades de dar cita pasaban de siete días conectaba automáticamente con el centro de salud en cuestión. Ahora, el máximo de días son cinco y cuatro en Valladolid Oeste.

Los planes de contingencia se extienden entre el 1 de octubre al 31 de enero de forma general;pero depende de las circunstancias de la demanda. «Este año se activarán hacia finales de año y se prolongarán hasta finales de enero», explica Jolín.

En AtenciónEspecializada, las medidas más habituales son las de incrementar, o no reducir, plantillas. De forma que aumenten médicos y enfermeras y se organice en función de ellos puentes y festivos. También incluye el tener habilitadas las camas. «Igual que, en verano, se cierran porque baja la actividad, ahora se habilitan», destaca el director de Asistencia Sanitaria. Y estos refuerzos se aplican también a Emergencias, en las ambulancias y en AtenciónPrimaria y en la Continuada. «No se conceden vacaciones o permisos en determinadas fechas y se aumenta la disponibilidad de camas o se potencian las hospitalizaciones a domicilio o se dan altas precoces.Depende de cada hospital», explica el responsable de Sacyl.

El año pasado, los planes de contingencia lograron que solo se desprogramarán diez cirugías –siete en el Santos Reyes y tres en Salamanca– que se recuperaron antes de marzo. También se registró un descenso en urgencias, 3.682 menos que en 2016 pero más graves, más ingresos, 303 camas más, el 6% de aumento.

En la Gerencia de Emergencias, el aumento de las llamadas al 112 fue ligero pero en el 50% de los casos fue preciso enviar una ambulancia. Y, en Atención Continuada solo hubo necesidad de refuerzos en el

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos