El enoturismo conquista a medio millón de personas en Castilla y León

Un grupo de turistas, durante su visita a la bodega Valpincia./EL NORTE
Un grupo de turistas, durante su visita a la bodega Valpincia. / EL NORTE

Ribera de Duero, entre las preferencias de los visitantes

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

Con el mundo del vino como hilo conductor, pero bien aderezado con la gastronomía, el patrimonio cultural, etnográfico y paisajístico. Esos son los secretos que han convertido al enoturismo, o turismo relacionado con el vino, en un producto al alza en Castilla y León, con una trayectoria ascendente que se ha convertido también en un revulsivo económico para estos enclaves. El enoturismo fija población, crea empleo e impulsa la economía en el ámbito rural. Se estima que, durante 2017, en torno a medio millón de personas practicarán el enoturismo en la región, visitando alguna de las seis rutas certificadas: Ribera del Duero, El Bierzo, Rueda, Cigales, Arlanza y Sierra de Francia. Todas ellas confirman unas expectativas de aumento significativo de visitantes que mejorarán los datos del pasado año, cuando ya se batieron todos los récords.

En 2016, las rutas del vino alcanzaron casi los 422.000 visitantes, sin contar las cifras de Arlanza que no facilitó datos y Sierra de Francia, que ha obtenido la certificación en el mes de febrero, se logró un incremento global de 100.000 personas y un porcentaje del 29% respecto al año anterior, según los datos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin).

Ribera del Duero centra la mayor parte de las preferencias, ya que ocho de cada diez personas que deciden hacer enoturismo por la región, eligen a esta zona que es la tercera ruta del vino más visitada del país, después de Jerez y Penedés. La ruta ribereña está integrada por 260 asociados y, el año pasado alcanzó los 351.389 visitantes, con un incremento de casi el 29%. Rueda se coloca en segundo puesto en las preferencias de los enoturistas y estuvo a punto de alcanzar los 30.000 visitantes, que optaron por conocer alguna de las 23 bodegas adscritas a la ruta y los diversos atractivos. Al Bierzo llegaron 25.000 personas para adentrarse en sus atractivos, 19 bodegas y cuatro museos.

En alza

Cigales es otro de los territorios al alza, el año pasado subió un 172 por ciento con casi 16.000 visitantes que optaron por las 15 bodegas visitables, pero también por otros reclamos. Arlanza no tiene un registro de cifras del pasado año, cuando acababa de recibir la certificación, pero la ruta que transcurre por parte de las provincias de Burgos y Palencia observa "muy buenas sensaciones", según sus responsables, de cara a los resultados de visitas de este año. Respecto a Sierra de Francia, lleva nueve meses certificada y logró el distintivo en un tiempo récord, afronta con gran ilusión sus inicios con una buena cartera de enoturistas y un gran éxito de adheridos.

La progresión de las visitas y las altas expectativas, están marcadas, en parte, por las acciones comunes que se han organizado con el respaldo de la Junta de Castilla y León, como la semana que se celebra estos días con motivo del Día Europeo del Enoturismo, con numerosas actividades realizadas por bodegas, restaurantes y diferentes atractivos culturales.

Catas maridadas con productos de otoño, actuaciones musicales, experiencias turísticas enológicas, visitas tematizadas a viñedos y bodegas, así como visitas especiales a bodegas subterráneas, son algunos de los atractivos de la programación. Se trata de una iniciativa pionera, nacida en el marco de la Mesa de la Gastronomía de Castilla y León, para promocionar la oferta enoturística de la comunidad.

Más allá de esta programación, también ha habido otras presencias conjuntas como el pasado fin de semana en la Feria Gastrónoma de Valencia. Frente común que va a seguir adelante, según confirman las distintas rutas.

Ahondando en detalles, el 90 % de los enoturistas que recalan en la región llegan del territorio nacional, principalmente de la propia Castilla y León, pero también de otros puntos como la Comunidad de Madrid. País Vasco y Cataluña también son perfiles habituales en Ribera del Duero, Cigales y Rueda; mientras que en El Bierzo llegan un numero considerable de turistas de Galicia y Asturias y en Sierra de Francia también hay una clara presencia de visitantes portugueses y extremeños.

Los perfiles, según los datos de las diversas rutas, son variados, pero suele destacar el intervalo entre los 35 y 60 años que viajan en familia o grupo de amigos. Asimismo, se está experimentando un repunte de gente joven, en opinión generalizada de las zonas enoturísticas.

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