Los negocios nacidos con 'Reconciliare' se quedan

Anael Galindo y Rodrigo Ibáñez, en la tienda Auténticos CyL de Cuéllar./M. Rico
Anael Galindo y Rodrigo Ibáñez, en la tienda Auténticos CyL de Cuéllar. / M. Rico

La mayoría de las empresas surgidas en torno a la exposición de Las Edades del Hombre están ligadas a la restauración y la venta de productos típicos

MÓNICA RICOCuéllar

Algunos de ellos llegaron a Cuéllar de la mano del ‘efecto Reconciliare’, llamados por la llegada de Las Edades del Hombre a la villa; otros lo hicieron por casualidad o para llenar un vacío existente en la localidad, pero la mayoría de ellos se quedará. Se trata de los negocios que se han asentado en los últimos meses, desde abril, todos ellos sin una fecha de caducidad ligada a la de la exposición de arte sacro.

Si bien las cifras de creación de negocio en Cuéllar no fueron tan altas como en los lugares que albergaron las ediciones anteriores, lo cierto es que la mayoría de las iniciativas empresariales surgidas, vinculadas a la restauración y a la venta de productos típicos o ‘delicatessen’, han llegado para quedarse.

Unos de los primeros en abrir fue Auténticos CyL, con alimentos, licores y recuerdos de la zona, que recaló a Cuéllar avalado por la experiencia de sus propietarios, que poseen una tienda similar en Coca. Aunque la idea rondaba su mente tiempo antes, la llegada de Las Edades fue el impulso definitivo para la apertura en el municipio. Lo hicieron en Semana Santa, tras un trabajo intenso de búsqueda de local y restauración de una pequeña cochera, donde finalmente establecieron el negocio. Ahora, meses después, aseguran que todo el trabajo inicial ha merecido la pena.

Aunque en los primeros meses no se notó especialmente la afluencia de turistas atraídos por ‘Reconciliare’, en estos últimos la iniciativa ha funcionado muy bien y ha contado con gran cantidad de público. Todo ello les ha animado a continuar con sus puertas abiertas en Cuéllar, donde han creado un puesto de trabajo, al que se suma otro más para su tienda de Coca, lugar donde se ha notado un aumento de visitantes llegados también de la mano de Las Edades del Hombre. Por el momento, su expansión se circunscribe a la Tierra de Pinares y no se plantean seguir a la exposición hasta Aguilar, su próxima parada.

Otro de los establecimientos que durante estos meses ha ofrecido productos de la tierra ha sido El Estudio Gourmet, situado en el final del recorrido por la tres sedes de la muestra de arte sacro. A la iniciativa privada se sumó la Diputación de Segovia, que instaló un rincón dedicado a los productos de la marca de calidad amparada por el gobierno provincial. En principio este negocio sí nacía con fecha de caducidad ligada a Las Edades, aunque aún no se ha descartado que pueda prolongar su actividad más tiempo.

En familia

También en el sector alimentación nació hace unos meses Canela en Rama. En este caso la idea también llevaba tiempo sobrevolando las mentes de sus promotores, aunque por cuestiones familiares no pudo hacerse realidad antes. La intención no era coincidir con Las Edades, sino que era una ilusión de tres parientes que ya cuentan con dos fruterías en Cuéllar. Amparados en la experiencia de más de treinta años en sus negocios, quisieron materializar un sueño con un mercado algo alternativo, con productos artesanos, ‘gourmet’ y ‘delicatessen’, aunque sin ser elitistas.

Canela en Rama nació con la intención de incluir algunos artículos que habían eliminado de las fruterías por falta de espacio, como el bacalao, una mayor variedad de encurtidos, frutos secos, deshidratados, energéticos y algas, además de conservas de alta calidad. La oferta poco a poco se ha completado con productos ecológicos en conserva y legumbres, aceites de gran calidad, tés y dulces sin gluten. La idea era que la tienda fuera un complemento a la zona de la calle San Pedro, donde se ubican, con cuatro pastelerías y bollerías en su entorno y un gastrobar, por lo que no querían entrar en el mercado de los dulces locales.

La responsable del establecimiento, Belén Mateo, destaca que se ha visto movimiento de gente al ubicarse en una calle principal que conecta varias iglesias y en la que confluyen rutas creadas por Turismo. Precisa que la demanda la copa en el producto autóctono y agrega que los turistas no quieren cargar con mucho peso, por lo que optan por dulces en lugar de vinos, por ejemplo.

A partir del verano

Al igual que la mayoría de los empresarios de la zona, manifiestan que la dinamización por el centro de Cuéllar se ha empezado a ver en el último tramo de Las Edades, pero para ellos aquí no acaba su sueño, con el que han creado dos puestos de trabajo, ya que su coincidencia en el tiempo ha sido una casualidad. Para la familia ha sido un proyecto muy bonito en el que priman la calidad y el respaldo de sus clientes, que han apostado por ellos y les han mostrado su confianza.

Aunque los principales beneficiados por el ‘efecto Reconciliare’ han sido los restaurantes de la zona norte de la localidad, también ha habido quienes se han aventurado a abrir establecimientos hosteleros en un área algo más alejada de las sedes que han albergado la exposición de arte sacro. Uno de ellos es El Rincón Castellano, en plena Plaza Mayor de la villa, un bar, restaurante y hostal que había estado en funcionamiento hasta unos meses antes.

Lo rescató la familia que desde hace 40 años regenta el restaurante El Henar, situado junto al santuario del mismo nombre, a cinco kilómetros del municipio. No fue por casualidad, sino que el propietario del establecimiento puso interés y dio facilidades para hacer posible la reapertura de un clásico cuellarano. Así, la familia Arranz González ampliaba el negocio que un día ya tuvo la matriarca del clan, Titas González, aunque entonces no pudo compatibilizar con su otro negocio.

Rubén Arranz reconoce que la apertura llegó en un buen momento. Los primeros meses fueron algo flojos, aunque luego han trabajado por encima de sus posibilidades, «entre el 120% y el 150%, así que hemos hecho milagros en nuestro espacio», asegura,. Al mismo tiempo, recuerda que el grueso del trabajo comenzó a partir de la segunda quincena de junio. Para poner en marcha de nuevo el restaurante y el hostal se cuenta con una plantilla de siete personas, aunque en ocasiones ha aumentado hasta nueve.

Aunque ya eran expertos en hostelería, la apertura de El Rincón Castellano ha llegado con novedades, como un hostal y el cambio en la oferta gastronómica, con una carta completamente tradicional y diferente a lo que están habituados en El Henar. Y su apuesta es continuar con los dos establecimientos.

Y en junio abrió sus puertas San Pedro Refectorio, que trataba de cubrir un espacio en la hostelería de Cuéllar, ofertando la cocina de siempre pero hecha con imaginación. El restaurante se ubica en un marco distinto a lo habitual en hostelería.

Hasta diciembre

Su responsable, Juan Pablo Quevedo, apunta que los primeros meses fueron algo flojos en general, principalmente para los establecimientos situados fuera de la ruta de las tres sedes. A partir de septiembre comenzó a llegar otro tipo de turista, a modo particular, sin un programa cerrado, que pasa más tiempo viendo el pueblo. A su juicio, para dar cobertura a toda la localidad, ‘Reconciliare’ debía haberse extendido hasta la iglesia de San Miguel.

Su proyecto nació con Las Edades y continuará. Según Quevedo, contribuiría que ‘Reconciliare’ se hubiera alargado un mes más, enlazando con diciembre y «dando la oportunidad a los establecimientos del centro, que no la hemos tenido al principio». Sin embargo, el local es un proyecto de larga duración, que ha creado cuatro empleos fijos y otros tantos temporales.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos