El Norte de Castilla

Ciclo de la Justicia
El magistrado, Javier García Encinar. en la Audiencia de Ávila.
El magistrado, Javier García Encinar. en la Audiencia de Ávila. / Raúl Hernández

Javier García Encinar: «El problema no es el urbanismo, sino el uso que se hace de la ley»

  • El presidente de la Audiencia de Ávila protagoniza la primera mesa del V Ciclo de Justicia-Santander esta tarde en el Palacio de los Serrano

  • El ponente invitado, César Tolosa, magistrado del la Sala III del Tribunal Supremo, hablará esta tarde en el Palacio de los Serrano sobre los delitos vinculados al urbanismo

"Si obligas a una maltratada a declarar contra su pareja, la victimizas el triple"

Javier García Encinar Presidente de la Audiencia de Ávila

El magistrado, que tomó posesión hace tan solo nueve meses, ha visto crecer los asuntos civiles el 350% por el caso Bankia y las preferentes

ÁVILA. Trabaja en el Palacio de Blasco Núñez Vela, el virrey de Perú a quien los hermanos Pizarro cortaron la cabeza, que luego mandaron al emperador Carlos V para advertirle de que las Leyes Nuevas que recortaban sus privilegios no les gustaban nada de nada. Un gran cuadro de aquel gobernador a quien los encomenderos hicieron ese "juicio sumarísimo", preside la imponente escalinata de piedra que todos los días sube Javier García Encinar para llegar a las dependencias judiciales, literalmente encastradas en la Muralla de Ávila. "Es un privilegio trabajar aquí", insiste, admirando este restaurado edificio renacentista como si lo viera por primera vez. La Audiencia lo ocupa desde los años cincuenta del pasado siglo. "Tiene una cripta y la única sala de vistas de España con baldaquino", dice orgulloso el magistrado, ensayando la visita en la que él mismo hará de cicerone para los escolares abulenses.

–¿Qué ha cambiado en la percepción que usted traía, tras nueve meses al frente del tribunal?

–El sentido del tiempo. Ahora no tengo tiempo para nada, por la importante tarea de gestión que tiene el cargo. Es un trabajo que no se ve, y sin embargo es fundamental.

–Hace 26 años que no se crean órganos judiciales en esta provincia. ¿Cree usted que en esta legislatura, de nuevo con Rafael Catalá al frente de Justicia, lo conseguirá?

–Esperemos. Lo deseo y, sobre todo, lo necesitamos, pero todo depende de la coyuntura económica. El quinto juzgado de instrucción es esencial. Ya deberíamos estar hablando del sexto. Esperemos que en esta legislatura salga adelante y en breve plazo. El segundo juzgado de lo penal es necesario por una sencilla razón: en Ávila capital hay 35.000 habitantes más que cuando se creó el Juzgado de lo Penal, hace treinta años. Ese crecimiento de población conlleva más litigiosidad en todos los órdenes. Así no podemos dar una respuesta profesional rápida e inmediata a las demandas de la sociedad, por mucho que nos empeñemos. Y la cuarta plaza de magistrado que nos falta en la Audiencia la dejo al albur. Las necesidades perentorias son las otras dos.

Orografía

–¿Cuál es el hecho diferencial de Ávila, en materia de Justicia?

–No hay ninguno esencial, al fin y al cabo, estamos en Castilla y León. Los delitos en el ámbito penal son muy similares en cuanto a su naturaleza, no hay grandes tramas; por la situación económica tampoco hay grandes tramas de blanqueo de capitales, al menos, de importancia estadística. En el ámbito civil pasa lo mismo. Donde más industria, más pleitos económicos, sobre todo, de reclamación de cantidad. En las zonas rurales, los conflictos son sobre derechos reales (propiedades, herencias...), desde el punto de vista estadístico y mayor volumen de registro. Pero es cierto que la orografía, por la Sierra de Gredos, sí que condiciona a la gente.

–Explíquese.

–Tenemos un inconveniente con Arenas de San Pedro, por la orografía, y también por el clima.

–Volvemos a la utilidad del modelo de partidos judiciales.

–Lo que ocurre es que es un debate político. Desde el punto de vista de la eficiencia, es mayor si se trasladan los juzgados a la capital, unificando los medios materiales y personales, es una mejor aplicación y empleo de esos recursos. Pero hay poblaciones que, por esas dificultades orográficas para venir, sobre todo la población a la que da servicio Arenas, con esos dos puertos de montaña... Es complicado suprimir los partidos.

–En su toma de posesión destacó dos ideas: acercar la institución al ciudadano y explicar la Justicia con otro lenguaje. ¿Qué tal va?

–Estamos en ello. Hemos puesto en marcha un programa de visitas que arrancará el próximo día 21 de noviembre con el Colegio Comuneros de Castilla. Respecto del lenguaje jurídico, no se trata de simplicidad, sino de sencillez en las sentencias. El castellano es precioso y muy preciso, no hace falta rebuscamiento para explicar conceptos jurídicos.

-Usted estuvo once años al frente del juzgado 4 de Ávila, que se ocupa de los delitos de violencia contra la mujer. ¿Está de acuerdo con las conclusiones del VI Congreso del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, que reivindican reformas legales para mejorar la protección de las víctimas, como suprimir la dispensa de declarar contra el cónyuge?

–Creo que obligarla a declarar contra su pareja supone crear un conflicto personal brutal en el fuero interno de la víctima, porque la ponemos ante la tesitura de tener que declarar contra alguien muy cercano, muy íntimo, respecto de quien puede seguir albergando sentimientos muy fuertes, lo que puede suponer una triple victimización: una, por el maltrato recibido; dos, porque es duro para ella revivirlo en el proceso judicial, y la tercera, si además tiene que declarar contra su pareja. Quien ha decidido denunciar y seguir adelante con el procedimiento penal lo hace.

-Pero muchas dan marcha atrás a mitad del procedimiento.

–Están en su derecho. Lo que nos toca estudiar a nosotros es el juzgado es por qué la retiran: si es por una actuación bastarda del denunciado, entonces hay que seguir investigando y detenerle. Pero si la mujer lo hace desde el íntimo convencimiento de no querer implicar a la persona hacia la que alberga sentimientos... no se le puede obligar a declarar contra quien no quiere.

-Cómo se presenta el cierre de año?

–Las demandas por las preferentes de Bankia han hecho que se disparen los asuntos en la vía civil. Tanto que en 2015 se ha producido un incremento del 350%. Ahora estamos empezando a recuperar la normalidad, pero hasta septiembre hemos estado desbordados, con una media de 200 demandas diarias.

-Según la Fiscalía, los procesos por droga han bajado, pero no en Ávila. ¿A qué cree que se debe?

–Quzá puede deberse a la cercanía de Madrid, paricularmente en la zona sur de Ávila.

-Avila ha sido escenario de procedimientos urbanísticos complejos, como el de la Ciudad del Golf.

–El problema no es tanto el urbanismo como el uso que se hace de la ley. Es cuando se utiliza la excepción para lograr un resultado ilícito o fuera del marco legal para obtener un lucro personal.

-¿Qué tal va la adaptación digital?

–Lo bueno del sistema es que tiene un amplio margen de mejora.