El Norte de Castilla
Ciclo de la Justicia

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Montserrat de Hoyos y Nuria Díaz Abad, protagonistas de la mesa de hoy del IV Ciclo de la Justicia. / R. GÓMEZ

Convertirse en la voz de los jueces en Europa

  • Dos expertas en materia judicial europea defienden en el IV Ciclo de la Justicia de El Norte un mayor protagonismo y cooperación de los consejos judiciales de los países de la Unión

Nuria Díaz, vocal del Consejo General del Poder Judicial, se dedica desde 1997 a los asuntos europeos que tienen que ver con la realidad comunitaria y en ese contexto ha dedicado su intervención en el IV Ciclo de la Justicia de El Norte a hablar del espacio de libertad, seguridad y justicia que ha definido como «el gran reto que tiene ahora la Unión Europea». Díaz ha recordado los cinco años que se establecieron para que todos los países pudieran enviar sus asuntos a tratar dentro de este ámbito y lo hicieron con tal entusiasmo que «ha sido el área que ha recibido mas cuestiones prejudiciales». Eso demuestra el interés y la preocupación por este tipo de cuestiones pero en el que es necesaria «la armonización», una herramienta que la magistrada considera «necesaria e imprescindible para que sea efectiva». Esta coordinación se articula a través de las directivas que se han ido aplicando y no todas, como ha recordado Díaz, a instancias de la Unión Europea.

  • Cuarta mesa del IV Ciclo de Justicia de El Norte de Castilla

En este contexto, la vocal del CGPJ ha aprovechado para defender el papel de los consejos judiciales de cada país sobre todo en lo que tiene que ver con su función consultiva en el ámbito de la jurisdicción europea y en lo que afecta al funcionamiento de los tribunales o las dudas que puedan surgir. Pero, a juicio de la magistrada, hay que dar un paso mas a través de la red de consejos de justicia que consistirá en adelantar la información; que haya una directiva, se informe del proyecto de directiva, es decir, un paso antes de que se tenga que aplicar. Hay que recordar que de los 28 estados de la UE hay 19 que tienen consejos judiciales y esto va a permitir «ser la voz de los jueces ante la Unión Europea».

Por su parte, la segunda ponente en el orden de intervención, Montserrat de Hoyos, directora del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de Valladolid ha destacado el avance de los últimos quince años en materia judicial europea en los que se ha pasado de los tratados, muchos de ellos muy desarrollados, a instrumentos de cooperación que están informados por el principio de reconocimiento mutuo.

Este principio supone que las resoluciones judiciales deben ser reconocidas y dotadas de eficacia por parte de todos los estados miembros y en este sentido ha recordado el hecho de eliminar el requisito de la doble incriminación para los delitos mas graves. A su juicio, es necesario que exista «confianza mutua entre las autoridades judiciales de los estados miembros» porque lo que no puede permitirse es «un brindis al sol». Según De Hoyos, se debe avanzar «en las legislaciones nacionales porque de lo contrario se generaran problemas severos».

En el ámbito penal, De Hoyos se ha referido también a la orden europea de detención y entrega que ha denominado la «medida estrella».

A efectos prácticos, ha dicho la directora del Instituto de Estudios Europeos, la situación real es que «vivimos momentos complicados como el 'Brexit' o la crisis de refugiados y una cierta crisis en cooperación judicial penal». Aunque se partiera de un cierto entusiasmo social hace quince años, que hizo pensar que seria imparable, y a pesar de que la situación de alerta terrorista constante recomendaría una plena cooperación judicial, lo cierto es que no es así, según la catedrática de Derecho, no existe esa cooperación.

Entusiasmo hay, han concluido, pero cosas por hacer y mejorar en materia de cooperación judicial, también.