El Norte de Castilla
Ciclo de la Justicia
El fiscal europeo: hacia la segunda institución federal de Europa

El fiscal europeo: hacia la segunda institución federal de Europa

  • Tres expertos en la lucha contra el crimen globalizado debaten en El Norte sobre la nueva figura que se pretende implantar este año en la UE y su encaje en el ordenamiento jurídico español

La criminalidad es un fenómeno tan global como las mismas redes sociales, pero la construcción de una legislación única para combatirla en el espacio europeo sin fronteras todavía está dando sus primeros pasos vacilantes. Aunque es cierto que, en los últimos quince años, especialmente a raíz de los grandes atentados yihadistas en Nueva York, Madrid y París se han dado importantes pasos, con una destacable contribución de España que ha aportado a Europol, entre otras especialidades, su larga y difícil experiencia de lucha contra el terrorismo de ETA. Uno de los mejores resultados en este camino común ha sido la denominada 'euroorden', como destacó en la inauguración de este IV Ciclo de Justicia de El Norte de Castilla-Santander el jurista Francisco Fonseca, director general adjunto de Justicia de la UE y directo colaborador de la comisaria Vera Jourovà.

Sin embargo, muchos Estados miembros siguen mirando de reojo, cuando no obviándolas a pesar de su obligatoriedad, algunas directivas comunitarias en materia de seguridad y justicia que colisionan con sus propios códigos penales y leyes. Tampoco las estructuras judiciales y los organigramas de cada país tienen muchos elementos coincidentes, lo que dificulta el trabajo conjunto para combatir delitos que se consuman con tan solo un 'clic': evasión de capitales y fraude fiscal, tráfico de armas y drogas, trata de personas..., por no hablar de los nuevos ciberdelitos, como el pirateo y contrabando de datos personales, con el que obtienen millonarios beneficios las redes criminales, que han diversificado rápidamente sus actividades ilegales tradicionales para reorientarlas hacia estos nuevos nichos delictivos.

El Tratado de Lisboa

La idea de que para luchar contra el crimen sin fronteras –o, en principio, contra el que perjudique los intereses financieros de la Unión– es necesaria la creación de una Fiscalía Europea no es ni mucho menos nueva, pues data de los años noventa del pasado siglo y cobró impulso en el Tratado de Lisboa de 2007, donde se definen la composición y funciones de este órgano colegiado independiente. Pero ahora parece que está más cerca de tomar cuerpo con la previsión de ponerla en marcha antes de que acabe este año. En palabras de Francisco Fonseca, la Fiscalía Europea sería el segundo órgano de tipo federal que se constituiría en la Unión. Hasta este momento, tan solo el Banco Central Europeo tiene tal nivel de «federalidad e independencia».

Uno de los escollos que plantean los juristas a esta figura del fiscal europeo es que en España la instrucción de los procedimientos sigue en manos del juez y no es el fiscal quien dirige la investigación, como en otros países del entorno. El nuevo órgano sería colegiado y estaría integrado por fiscales delegados de los países miembros. Los fiscales Francisco Jiménez-Villarejo y Rosa Ana Morán, y el abogado del Estado David Vilas, juristas expertos en cooperación penal internacional, abordarán los avances en esta materia, así como el trabajo policial y jurídico que se desarrolla para luchar contra el crimen en la UE y hacer compatibles las legislaciones nacionales.

El ciclo está patrocinado por el Santander y los Registradores de Castilla y León, y colaboran el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ), los colegios de Abogados y Procuradores, la Universidad de Valladolid, la UEMC y la UCAV de Ávila.