El Norte de Castilla
Ciclo de la Justicia
Carlos Gallego y José Carlos Jaramillo, minutos antes de la conferencia, en el Colegio de Abogados. Henar Sastre
Carlos Gallego y José Carlos Jaramillo, minutos antes de la conferencia, en el Colegio de Abogados. Henar Sastre

La responsabilidad de los abogados, a examen

  • El teniente fiscal de Valladolid, José Carlos Jaramillo, y el letrado Carlos Gallego analizan los claroscuros del ejercicio profesional y los nuevos retos de la abogacía en el foro de la Real Academia de Legislación

El salón de actos del Colegio de abogados ha acogido este lunes 7 de marzo un foro académico sobre las responsabilidades penales y civiles en el ejercicio de la abogacía, que ha sido organizado por la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia de Valladolid y moderado por el académico de número y veterano letrado José María Tejerina. El primer ponente fue José Carlos Jaramillo Guerreira, teniente fiscal de la Audiencia Provincial de Valladolid, quien disertó sobre la responsabilidad penal del abogado por actos realizados con ocasión o en ejercicio de su actividad profesional. Se detuvo en los diversos tipos delictivos que regula el Código Penal en su título dedicado a los delitos contra la administración de justicia, principalmente, los de falso testimonio, obstrucción a la justicia y deslealtad profesional, una modalidad que acoge la desaparecida prevaricación del abogado. El ponente ilustró su exposición con numerosas citas de sentencias que habían tratado estos supuestos.

Seguidamente intervino el abogado Carlos Gallego Brizuela quien, en una primera, parte disertó sobre los fundamentos de la responsabilidad civil del abogado en ejercicio de su profesión, deteniéndose en el problema de la cuantificación de la indemnización que debe percibir la víctima según una jurisprudencia cambiante, que actualmente remite al grado de probabilidad de éxito que hubiese tenido la actuación que frustró la culpa del abogado. En la segunda parte, Carlos Gallego expuso el impacto que, en su opinión, sufre su colectivo profesional como consecuencia, subrayó, «del nuevo orden económico, sumiéndole en una profunda crisis expresada principalmente en su progresiva proletarización y en la extensiva depauperación de sus miembros».