El Norte de Castilla
Ciclo de la Justicia

«La justicia transfronteriza será una garantía en la lucha contra el crimen organizado»

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Francisco Fonseca inaugura el V Ciclo de Justicia El Norte de Castilla-Santander. / Ramón Gómez

  • Francisco Fonseca, director general en funciones de Justicia y Consumidores de la Comisión Europea, inaugura el IV Ciclo de Justicia El Norte de Castilla-Santander

Francisco Fonseca, director general en funciones de Justicia y Consumidores de la Comisión Europea, ha sido el encargado de inaugurar el IV Ciclo de Justicia El Norte de Castilla-Santander, que ha iniciado este miércoles una nueva etapa enmarcada en el compromiso de este diario con la judicatura y, en particular, con la de Castilla y León y con el objetivo de abordar la Justicia española en el ámbito europeo.

En el marco del Colegio de Abogados de Valladolid, Fonseca, un joven soldado raso de Valladolid que se perdió en 1986 en Bruselas cuando España se estrenó en la Unión Europea, recordó como vallisoletanos, españoles y europeos han sido los artífices de la mayor historia de éxito construida en el mundo en el último de siglo: Europa, un espacio de democracia, libertad, paz y progreso económico.

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  • Inauguración del IV Ciclo de Justicia El Norte de Castilla-Santander

Una historia de éxito que para se mantenga, continuó, necesita que desde la Unión Europa «seamos capaces de hacer lo que se hace y romper la lejanía que existe con los ciudadanos, porque el espacio europeo de Justicia es un espacio instrumental que debe garantizar que 5'6 millones de personas convivan sin fronteras, con unas reglas jurídicas y con la garantía de que sea efectiva la libertad de circulación de personas, mercancías y capitales».

Y para ello, uno de los objetivos actuales en los que está embarcado la Unión Europea, es el desarrollo de un espacio europeo de justicia en derechos fundamentales, un espacio instrumental, sin fronteras que nació en el año 1999 y que en la actualidad impregna la vida jurídica española, con más de 140 instrumentos en vigor y más de un centenar de decisiones en el ámbito internacional.

Un espacio común clave para que los criminales, según recordó, no saquen ventaja de las diferencias que existen en los sistemas judiciales europeos, para que todas las decisiones sean respetadas en el conjunto de la unión. Un espacio en el que, según remarcó, todo se basa en el reconocimiento mutuo y en el respeto de los derechos fundamentales y de los diferentes códigos judiciales.

En este punto, Fonseca expuso la propuestas que actualmente han presentado para impulsar un marco europeo común en materia de compra online ante datos como los de España en los que se demuestra que apenas el 7% de los ciudadanos aseguran estar tranquilos comprando online y que sólo el 13% de las pequeñas empresas se atrevan a salir al mercado de Internet.

Clave en la lucha contra el crimen organizado y la recuperación

Durante su exposición, recordó la obligación que existe en este espacio espacio europeo de justicia de garantizar la libertad para circular, vivir y transportar mercancías en los diferentes estados miembros, lo que no debe suponer, incidió en que se convierta en un espacio de libertad para el crimen organizado. Porque, según remarcó, este espacio contribuirá a garantizar una Europa y, en definitiva, una España más segura contra el crimen organizado.

«Tenemos ante nosotros un espacio donde se luchará mejor contra el tráfico de drogas, el terrorismo, la trata de mujeres o el blanqueo de capitales y para ello nos estamos dotando de un corpus de garantías procesales, con unas directrices aprobadas en materia de derecho de interpretación, de acceso a un abogado, de menores y de presunción de inocencia».

Un espacio que además, según abordó al término de su intervención, será un «instrumento básico» para el crecimiento y la recuperación de la economía europea, «con el gran desafío de suprimir del sistema empresarial la segunda oportunidad, la insolvencia y la dependencia bancaria».

Por último, Fonseca abordó la creación de la Fiscalía Europea, que, según sus previsiones, se convertirá en un mini Banco Central Europeo, una institución con competencia federal que permitirá poner freno al fraude fiscal, a los miles de millones, entre 20.000 y 50.000, que se escapan de manera alegal cada año, investigando de manera transaccional todos los «crímenes que afectan a los intereses financiero europeos».