El censo agrario cuenta con 2.422 votantes menos que hace cinco años

Donaciano Dujo, Jesús M. González Palacín y Aurelio González./
Donaciano Dujo, Jesús M. González Palacín y Aurelio González.

Así lo pone de manifiesto el listado provisional facilitado a las opas; el sector celebrará elecciones el 11 de febrero

Sonia Andrino
SONIA ANDRINOValladolid

La cifra del censo provisional facilitada por la Junta de Castilla y León (organizadora de los comicios) a las organizaciones agrarias, revela un total de 40.392 profesionales llamados a votar el próximo 11 de febrero, esto es, 2.422 menos que en 2012 cuando se registró un total de 42.814 censados. No obstante, y aunque estas cifras pudieran variar ligeramente una vez que se analicen los datos oficiales del censo agrario cuyo plazo de reclamaciones se ha ampliado hasta el jueves, lo que se ha constatado es que la sangría sigue siendo progresiva en el sector y se ha traducido en el abandono de al menos un profesional del campo en Castilla y León cada día desde hace un lustro.

Este primer avance del censo que recibieron ayer las organizaciones profesionales agrarias podría ser definitivo el jueves y en él se recoge una modificación al alza del borrador inicial de electores que había elaborado previamente la Administración regional. A principios de diciembre, la Consejería de Agricultura había distribuido un censo de 38.086 electores y menos de dos semanas después, se han incorporado 2.306 votantes más. Asaja ya había protestado «por la acumulación de errores» en la elaboración de la tabla electoral e instó a todos sus representantes en las provincias a presentar reclamaciones. Hablan de cónyuges que se dedican al sector pero que no han solicitado ayudas a su nombre o miembros de sociedades civiles, mercantiles o cooperativas que no aparecen entre los electores.

A partir de esa revisión, las cifras dejan un incremento en el censo de las provincias de Segovia (113) y Soria (39) y prácticamente lo mantiene en Salamanca, con respecto a hace cinco años. Por el contrario, cae en León (-1.146) seguida, muy de lejos, por Zamora (-693) y Palencia (-399). Aún así, y en términos generales, el balance no es bueno porque en el último lustro la comunidad ha reducido su censo electoral en 2.422 electores, lo que refleja una caída de la actividad en el sector agrario en la comunidad.

Este será uno de los argumentos a los que deberán hacer frente los candidatos de las organizaciones que se presentan a los comicios agrarios para los que el rejuvenecimiento del campo es una de las principales preocupaciones. Desde que el pasado 12 de diciembre se iniciara el proceso electoral, las organizaciones agrarias abrieron un periodo extraordinario en el que se volcarán en explicar el modelo de agricultura que creen más apropiado para Castilla y León y solicitarán el apoyo a los profesionales para conseguir representación en el Consejo Regional Agrario que es el órgano de interlocución entre la Administración regional y el sector agrario.

Los resultados electorales de los comicios de 2012 mantuvieron a Asaja como la organización mayoritaria en la comunidad con casi el 40% de los votos, algo que intentará revalidar el candidato que repite en la cita del 11 de febrero, su presidente autonómico, Donaciano Dujo. Fue entonces cuando, por primera vez, UPA y COAG concurrieron unidas a los comicios bajo la marca de La Alianza por la unidad del Campo y en aquella ocasión cosecharon el 32,83% de los sufragios. El próximo mes de febrero, sus dos coordinadores regionales Aurelio Pérez y Aurelio González, intentarán mejorar ese resultado y recortar los ocho puntos que les separan de Asaja. Por último UCCL, vuelve a mantener su candidatura en solitario con el ánimo puesto en que Jesús Manuel González Palacín, su coordinador regional, mejore el casi 26% de los apoyos que firmó en 2012.

La gran novedad de los comicios del campo que se celebran dentro de algo más de un mes es que ya no servirán para confeccionar las cámaras agrarias como se ha venido haciendo en los últimos veinte años. Estas administraciones locales terminaron desapareciendo como consecuencia de la falta de financiación pero también de una gestión ineficaz. El exministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, se sorprendía de su existencia y hace cinco años anunciaba una ley nacional para medir la representatividad del sector que todavía no ha visto la luz. En Castilla y León esto está concebido dentro de la Ley Agraria en la que se regula el proceso de evaluación de la representatividad de las organizaciones agrarias.

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