Segovia baila al son del carnaval

Los niños del colegio Elena Fortún sorprendieron con un atuendo de molinillos de viento. /Antonio de Torre
Los niños del colegio Elena Fortún sorprendieron con un atuendo de molinillos de viento. / Antonio de Torre

Las comparsas recorren con alegría las calles del centro de la ciudad

EVA ESTEBAN

El carnaval se vive con intensidad en tierras segovianas. Un año más, las comparsas desplegaron su arte para inaugurar de forma oficial el carnaval en la capital segoviana y animar a cientos de personas a disfrutar de la fiesta a pie de calle. El frío y las bajas temperaturas marcaron un desfile que se desarrolló al compás que dictaba la melodía de la percusión brasileña de Os Batucones, encargados de prender la mecha que abría la comparsa. El desfile inaugural de carnaval fue multitudinario. Mucha gente, sobre todo familias con niños disfrazados. Algunos, de los pies a la cabeza convertidos en hadas, payasos, vaqueros, doncellas, princesas, piratas, superhéroes, caballeros medievales, mosqueteros y un sinfín de personajes y animales surgidos de ese universo ilimitado que es la imaginación infantil. A otros les bastó con un poquito de maquillaje, una peluca, ponerse un sombrero.

La percusión brasileña de O Batucones abrió paso ante la multitud de público asistente

Las acrobacias, las bengalas, los juegos de fuego y las chanzas de los zancudos volvió a ser el gran atractivo de la edición. Esa alma de las carnestolendas recorrió anoche la ciudad desde la salida de San Millán hasta la Plaza Mayor previo paso por una abarrotada avenida del Acueducto, el Azoguejo y rúa arriba por la Calle Real. Una vez a los pies de la Catedral, la música de la charanga Chicuelina amenizó la espera de los centenares de personas que se agolparon a la espera de conocer al nuevo rey y reina de las comparsas del carnaval de 2018.

Animadas comparsas

Nada eclipsó la extravagancia y originalidad de los disfraces de las ocho comparsas protagonistas. Los Chirigoteros fueron los primeros en desfilar bajo la caracterización de la Castilla-La Mancha más profunda, aquella que encandiló a Miguel de Cervantes para personificar a don Quijote. No faltaron los molinos de viento y las grandes espadas con las que el hidalgo caballero luchaba en el fragor de la batalla. Les siguieron los vikingos de los Semaforitos y, tras ellos, y al son que marcaba la dulzaina y el tamboril del cuarteto Aljibes, una multitud de hormigas del colectivo de Pasitos.

El grupo más numeroso y que además despertó la atención de los presentes fue Para que tú lo bailes, quienes a pesar su corta edad –participaron por primera vez en 2009–, se han consolidado como uno de los referentes. Muy pocos sabían identificar de qué iban disfrazados. Incluso ni ellos mismos lo sabían. «Es un disfraz raro. Se podría decir que vamos de chupa-chups», afirmaban varios miembros de la comparsa en referencia a un objeto de grandes dimensiones similar a una bola de caramelo que portaban. Los Vacceos, por su parte, sustituyeron los trajes prerromanos por la indumentaria propia de los bandoleros.

Los Chirigoteros, disfrazados de don Quijote de La Mancha, encabezaron el desfile

Casi pisándoles los talones, la Fundación Personas-Apadefim no faltó a su cita con el carnaval y, además, quisieron hacer un guiño al día de San Valentín, que se celebra el próximo miércoles día 14. El amor reinaba en el ambiente y Cupido no cesó en enviar flechazos a los presentes. Los corazones, entre tanto, lanzaban besos al aire.

La comparsa más veterana del carnaval de Segovia, La Semifusa, fundada en 1982, se sumergió bajo el mar y su temática estuvo centrada en animales y seres marinos. Medusas, cangrejos, incluso la Sirenita o el pez Nemo. Todos los ingredientes estaban sobre la mesa para convertir las céntricas calles de la capital segoviana en un auténtico océano. La sorpresa llegó al final, para clausurar el desfile. A última hora, el Ampa del Elena Fortún, con los molinillos, se unieron por primera vez a la fiesta. Los rostros de ilusión de los más pequeños –que constituían la mayor parte del colectivo– dejaron entrever que han llegado para quedarse y que su participación en el desfile carnavalero será una realidad durante los próximos años.

El Ampa del Elena Fortún sorprendió con su participación y clausuró el desfile

El sábado de carnaval dejó buenas sensaciones entre el público. Se ha consolidado como uno de los platos fuertes de estas fiestas y prueba de ello es la gran aceptación que año tras año tiene entre los segovianos.

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