Diversión infantil a todo color

Niños y mayores disfrazados de leones en la plaza del Azoguejo./Antonio de Torre
Niños y mayores disfrazados de leones en la plaza del Azoguejo. / Antonio de Torre

Cientos de niños y adolescentes participan en el desfile del lunes de carnaval de Segovia

QUIQUE YUSTESegovia

Centenares de personas no faltaron a la tradición y acudieron al lunes de carnaval, una de las actividades más esperadas del año por los más pequeños de la casa. Con nuevos miembros que aseguran el futuro del carnaval, el desfile volvió a llenar de color el centro de Segovia al ritmo de música alegre. Y aunque el protagonismo era para niños y adolescentes, los adultos (padres, profesores y miembros de las comparsas) decidieron tener un papel activo en la fiesta, luciendo disfraces, bailando al ritmo de la charanga y animando a los más pequeños cuando el aburrimiento amenazaba con aparecer a última hora de la tarde.

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El Acueducto volvió a servir como punto de partida de un desfile que se desarrolló sin incidentes en una tarde en la que el frío no fue tan intenso como en las jornadas previas, aunque tampoco permitía que los disfraces destacasen por su frescura. Los hubo de todos los tipos, temáticas y colores. Elaborados al detalle o improvisados a última hora. Todos valían para romper con la monotonía y disfrutar de una tarde en la que el extraño por las céntricas calles de Segovia era aquel que vestía ropas habituales.

Al ritmo de la charanga continuaron el desfile por la Calle Real ante la mirada de algún que otro turista que se encontró de repente con una riada de color, baile y alegría. Las comparsas aglutinaban la mayor parte de los disfraces, aunque también se dejaron ver pequeños grupos con temáticas comunes. Hubo espacio para aquellos que participan por primera vez en el carnaval y que miraban asombrados al principio para después dejarse llevar. Los padres, en algunos casos, también formaron parte del desfile con sus disfraces, llegando incluso a ‘tunear’ los carritos de los niños para hacer más completa la experiencia.

Ya en la Plaza Mayor, lugar donde concluyó un año más el desfile, hubo tiempo para bailar y disfrutar de una forma algo más tranquila al ritmo de la charanga, la disco móvil y una batucada infantil. Además, para entrar todavía más en calor hubo el tradicional chocolate servido por la Asociación de Cocineros de Segovia en los soportales de la Plaza Mayor, donde presenciaron el desfile la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, acompañada de varios concejales de la Corporación.

Con la Catedral de fondo, la fiesta duró un buen rato. Bailes, fotografías, bromas... hubo tiempo para todo, también para los abrazos entre amigos que se acababan de reconocer a pesar de sus disfraces. Los pingüinos de la Escuela Infantil La Senda brillaron en el frío, así como los productos gastronómicos de Los fogones del Alcázar, los animales de la sábana (cebras, leones o jirafas), los árboles representados por la Comunidad de Aprendizaje Martín Chico, así como elementos de seguridad vial como señales, coches de policía, Guardia Civil o ambulancias.

Entre los disfraces ‘individuales’ los más recurrentes fueron los de hadas (muchos relacionados con la película ‘Frozen’). No faltaron otros clásicos, como los soldados imperiales de La Guerra de las Galaxias en una tarde en la que la música también se sirvió de canciones habituales durante estos días para amenizar la fiesta. Así, el ‘Carnaval te quiero’ de Georgie Dann sonó con fuerza y con frecuencia en una tarde mucho color, alegría y diversión.

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