La Rondalla vuelve a doctorarse con matrícula con sus coplas del Carnaval

Donald Trump y un emigrante mexicano junto a la Rondalla.
Donald Trump y un emigrante mexicano junto a la Rondalla. / S.G.
  • Llenaron en doble sesión el Teatro Nuevo Fernando Arrabal ante un público entregado

Todos los años son iguales pero todos los años son distintos porque siempre, y ese siempre debería escribirse con mayúsculas, la Rondalla Tres Columnas consigue sorprender y entusiasmar con su coplas del Carnaval.

Con el Teatro Nuevo Fernando Arrabal abarrotado, algo que dejó de ser noticia hace años, los 35 murguistas se subieron al escenario cargados de «músicas y letras cogidas con alfileres» aunque el milagro siempre sucede y la actuación sale a la perfección. Los murguistas, y así lo recoge también su libro de coplas, quisieron agradecer «la animosidad y el cariño de esos cientos de mirobrigenses que, año tras año y en ambas sesiones, llenan hasta el gallinero el teatro».

Pero además de las ganas de fiesta y de escuchar esas canciones que anuncian que llega el Carnaval del Toro, en el ambiente está esa incertidumbre por saber qué historias y qué personas se verán reflejadas en las coplas, porque aunque los políticos de todo color son uno de los objetivos habituales, las anécdotas no siempre son las mismas.

En cualquier caso, las coplas tienen la importancia que tienen, «son muchas y no te acuerdas ni de las del año anterior», sostienen algunos murguistas, e incluso, van más allá: «el 90% de los murguistas acabamos el Carnaval sin sabernos las letras», por lo que deben entenderse como lo que son: ironía fina aderezada con mucha diversión.

El momento del teatro también es muy aclamado por la particular presentación que hace Nino ‘el de Sanctis’ que en esta ocasión, hizo crítica, muy bien acogida por el respetable, de algunas cuestiones relacionadas con Ciudad Rodrigo y vino a decir, por ejemplo, que la gente se queja de todo: si el agua del río baja limpia y con fuerza, está fría; y si baja poca y tiene más temperatura, está sucia. Añadió que para muralla iluminada «la de China» o «el polígono de Sanctis». Este año todo invitaba a pensar que pudiera aparecer el presidente de los Estados Unidos de América y, efectivamente, así fue, y lo hizo acompañado de un emigrante mexicano quien, por cierto, apuntó que cuando llegó a España también se encontró muchos muros.

Además de la vida política internacional, nacional o municipal aparecieron otra serie de cuestiones que no podían pasar desapercibidas: el Árbol Gordo, la procesión de San Sebastián, las propias anécdotas de la murga o la circulación en la Plaza Mayor. «Es la plaza de mi pueblo motivo de mil disputas, por el cambio a cada instante de señales y de rutas. Prohiben girar a diestra, mañana: ¡sigan de frente! Hoy cambian, tenlo presente, ‘pa’ que vires a siniestra».

Del pasado Carnaval del Toro también se recordaron algunos de los sucesos acaecidos el domingo: «El encierro de caballos en Valhondo se escapó tanto al padre como al hijo un buen traje les cortó. No reclamaron al sastre y la multa se pagó, pensando: con la justicia y la inquisición, ¡chitón!».

La remodelación de la fuente de la plaza del Buen Alcalde, motivo de disputa política entre equipo de Gobierno y oposición, fue otro de los temas que surgió en varias ocasiones:«Que si el agua está torcida, que si los chorros no salen, que si le han puesto chupetes muy brillantes, sin donaire. Muy mala hora eligieron ‘pa’ nivelar las rasantes, restaurar los angelotes y aliviarle los tragantes».

Y por supuesto, en la política más local, la entrada de Ciudadanos en el equipo de Gobierno fue motivo de copla: «El PP se mantenía expectante en su trinchera implorando a Ciudadanos que no los dejase en tierra. Los de Chicho meten prisa, quieren entrar en vereda y consiguen con el tiempo la bendición de Rivera», cantaron.

Además, la murga presentó un nuevo tema dedicado a la mujer farinata y cuya letra llevaba la firma de Nicolás de Elías.

Entre el público, además de los vecinos de a pie, políticos de todos los partidos con representación municipal que aguantaron con humor los dardos que la rondalla iba lanzando en sus coplas.

En lo que se refiere a los componentes de la Rondalla Tres Columnas también hay algunas historias detrás, como por ejemplo la de Andrés, de 85 años, y su nieto Víctor, que no se pierden ni un solo ensayo de la murga.

También hay padres que actúan junto a sus hijos pues les han ido metiendo ese gusto por la rondalla desde bien pequeños.

Por todo lo dicho: público entregado, ironía, humor y jóvenes generaciones, la Rondalla Tres Columnas tiene asegurado un largo futuro en el que los llenos en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal se seguirán sucediendo.