Castilla y León sigue a la cabeza en la atención a la dependencia y sube tres décimas hasta el 8,9

Atención  a mayores en la residencia Plaza Real.
Atención a mayores en la residencia Plaza Real. / EL NORTE
  • El Observatorio alerta de que el recorte de 194,4 millones de euros en cinco años afecta a la asistencia y al empleo

Repite su liderazgo en atención a la dependencia, sube tres décimas hasta el 8,9 de nota respecto al último balance pero, desde 2011 y tras ocho evaluaciones no ha vuelto a alcanzar puntuaciones que superen el 9. Un sobresaliente, no obstante, y primera de lista en una España con una triste media de un suspenso con 4,9.

El Observatorio de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales acaba de hacer pública ayer su XVII dictamen, el segundo con cambios de baremo por un aumento de su escala de valoración para considerar tanto el empleo generado en el tercer sector como dos ratios importantes, el de la relación entre el número de prestaciones y el beneficiario como un indicativo de calidad y el de servicios de proximidad, prestaciones económicas y en correlación también con los centros de día o la teleasistencia.

La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades logró así el puesto de cabeza nacional, con el doble de puntos que la media española con 12,5 puntos sobre los 14 posibles, que equivalen a la citada nota. Los últimos años solo suponen para la región un ligero descenso, de medio punto como mucho, desde el 10 máxima nota que obtuvo en 2014. Desde el año 2010, siempre ha estado por encima del 7 en estos exámenes.

Los datos analizados por este observatorio se cierran a 31 de diciembre de 2016 y comparan solicitudes, dictámenes, personas que con derecho a ello no reciben prestaciones, el equilibrio entre los servicios y las ayudas económicas... evalúa en definitiva la capacidad de gestión, la agilidad en la tramitación, la generación de empleo y las inversiones en todo ello. Un apartado, este último, en el que Castilla y León vuelve a mostrar que no es necesario gastar más para atender mejor, al menos según los criterios de esta evaluación. Fortalezas, casi todas y cuáles son los factores que le impiden recuperar el 100% de la puntuación posible, pues dos muy concretos. El primero analiza el porcentaje de personas que no obtienen grado sobre el total de los potenciales beneficiarios dictaminados. En este aspecto, la comunidad no puntúa nada, tiene un 0, al registrar más del 1% de casos en esta situación respecto a la media nacional.

El otro aspecto en el que pierde, en esta ocasión solo medio punto, es el incremento o la pérdida de beneficiarios de ayudas y prestaciones con el grado III en los últimos doce meses. Ambos indicadores dan «una idea de la severidad con la que la Consejería de Familia aplica el baremo». Castilla y León es una comunidad con atención plena, su lista de espera está por debajo del 1% y la que más personas beneficiarias tiene sobre el total de población potencialmente dependiente (12,6%). En el último año, aumentó en un 16% el número de beneficiarios (11.755)

Además, destaca el Observatorio, la generación de empleos por millón de gasto público (50), es la más alta de España y el retorno económico en 2016 es de 198,4 millones de euros. Esto se debe entre otros factores, al incremento del Servicio de Ayuda a Domicilio y al impulso de la atención vinculada (incrementada en cuantía en la medida que se ha rebajado la PECEF) y a basar la atención en servicios.

En cuanto al quebranto económico de los recortes del Gobierno de España es de 194,4 millones de euros en los últimos cinco años.

El Observatorio de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales acaba de hacer pública ayer su XVII dictamen, erl segundo con cambios de baremo por un aumento de su escala de valoración para considerar tanto el empleo generado en el tercer sector como dos ratios importantes, el de la relación entre el número de prestaciones y el beneficiario como un indicativo de calidad y el de servicios de proximidad, prestaciones económicas y en correlación también con los centros de día o la teleasistencia.

La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades logró así el puesto de cabeza nacional, con el doble de puntos que la media española con 12,5 puntos sobre los 14 posibles, que equivalewn a la citada nota. Los últimos años solo suponen para la región un ligero descenso, de medio punto como mucho, desde el 10 máxima nota que obtuvo en 2014. Desde el año 2010, siempre ha estado por encima del 7 en estos exámenes.

Los datos analizados por este observatorio se cierran a 31 de diciembre de 2016 y comparan solicitudes, dictámenes, personas que con derecho a ello no reciben prestaciones, el equilibrio entre los servicios y las ayudas económicas... evalúa en definitiva la capacidad de gestión, la agilidad en la tramitación, la generación de empleo y las inversiones en todo ello. Un apartado, este último, en el que Castilla y León vuelve a mostrar que no es necesario gastar más para atender mejor, al menos según los criterios de esta evaluación. Fortalezas, acsi todas y cuáles son los facores que le impiden recuperar el 100% de la puntuación posible, pues dos muy concretos. El primero analiza el porcentaje de personas que no obtienen grado sobre el total de los potenciales beneficiarios dictaminados. En este aspecto, la comunidad no puntúa nada, tiene un 0, al registrar más del 1% de casos en esta situaicón respecto a la media nacional.

El otro aspecto en el que pierde, en esta ocasión solo medio punto, es el increm,ento o la pérdida de nbeneficiarios de ayudas y prestaciones con el grado III en los últimos doce meses. Ambos indicadores dan «una idea de la severidad con la que la Consejería de Familia aplica el baremo». Castilla y León es una comunidad con atención plena, su lista de espera está por debajo del 1% y la que más personas beneficiarias tiene sobre el total de población potencialmente dependiente (12,6%). En el último año, aumentó en un 16% el número de beneficiarios (11.755)

Además, destaca el Observatorio, la generación de empleos por millón de gasto público (50), es la más alta de España y el retorno económico en 2016 es de 198,4 millones de euros. Esto se debe entre otros factores, al incremento del Servicio de Ayuda a Domicilio y al impulso de la atención vinculada (incrementada en cuantía en la medida que se ha rebajado la PECEF) y a basar la atención en servicios.

En cuanto al quebranto económico de los recortes del Gobierno de España es de 194,4 millones de euros en los últimos cinco años.