El Norte de Castilla

Sanidad acumula ya 17 sentencias en contra para que convoque el concurso de traslados

18 sentencias en contra para que convoque el concurso
Un médico en una consulta de Valladoilid
  • La Consejería de Sanidad implantará un sistema abierto y permanente para cambiar de plaza; pero la reserva del 20% para superespecialistas retrasa su aplicación

La legislación vigente obliga a convocar concurso de traslados para ocupar las plazas vacantes en Sanidad al menos cada dos años. Además, deben sacarse antes que la oposición que hará fijos a los titulares que obtengan las mismas para poder determinar cuáles realmente quedan libres. El retraso en cumplir con ello es significativo por parte de la Junta, la última fue en 2011 y muy limitada. La situación ha provocado incluso la creación el pasado mes de mayo de una Asociación por el Derecho al Traslado de los profesionales sanitarios de Castilla y León, un colectivo de licenciados especialistas con plaza fija en Sacyl a la espera de traslado.

Bajo este paraguas, la Consejería de Sanidad ya ha perdido hasta la fecha 16 procesos judiciales, además del ganado por UGT. Todos ellos, pleitos iniciados por especialistas que «defienden su derecho al traslado dentro del sistema sanitario de Castilla y León». Todos los fallos judiciales ordenan a la Junta convocar en los próximos seis meses el concurso de traslados acorde a ley.

Desde esta organización, los afectados denuncian que, pese a ello, «la Consejería ‘puentea’ mediante procedimientos dudosamente éticos, las decisiones judiciales y persiste en fomentar el caciquismo acotando los concursos de traslados, con la publicación el pasado día 30 de diciembre del Decreto 47/2016» .

La pretensión de la Consejería, destacan «es reducir torticeramente el número de plazas ofertadas a ese procedimiento de provisión, que debe ser el prioritario según la legislación autonómica. Creemos que se trata de una situación injusta».

Vacantes

Esta organización explica que «actualmente hay muchas plazas vacantes por jubilaciones. En 2011, se sacaron pero periféricas y pocas, 144, las de difícil ocupación que siempre están vacantes porque falta voluntad política». Según estos médicos, si hubiera concurso de traslados frecuente, un especialista no tendría tanto problema en ir a los hospitales comoel de Ponferrada o Miranda que son considerados de difícil cobertura porque sabe que, en unos años, podría trasladarse; pero tal y como están las cosas nadie que no quiera vivir allí coge tal plaza».

El consejero de Sanidad,Antonio María Sáez Aguado, reconoce el derecho a la movilidad;pero asegura que la dificultad radica en conciliarlo con el derecho a la asistencia de calidad. Y tal y como están las cosas, habrá algunos retrasos en la convocatoria de médicos especialistas. Destaca asimismo el máximo responsable de Sacyl, que «ya hay una decisión al respecto pero no exenta de problemas». Y de polémica.

La consejería ha optado por el modelo de una convocatoria abierta y permanente que se cerraría cada año el día 30 de junio (este primero podría prolongarse al empezar más tarde) para evaluar y analizar solicitudes y méritos y volvería a abrirse a principios de cada ejercicio. El sistema permite que el interesado presente su demanda vía telemática y sin ningún documento que avale lo que presenta porque serán los propios hospitales los que avalen sus declaraciones y títulos, experiencia y demás. Y ello, salvo que el aspirante sea de otra comunidad porque Sacyl ya no tendría acceso a tal evaluación y tendría que acreditar documentalmente lo que ha presentado como mérito.

Este sistema es relativamente fácil y ágil de poner en marcha para todas las categorías –administrativos, celadores, enfermeras, técnicos, auxiliares...– menos para algunas especialidades de facultativos. Este mismo mes, destaca Sáez Aguado, «nos reuniremos en mesa sectorial con los sindicatos para elegir con qué categorías empezamos».

En cuanto a los médicos especialistas de hospital, la Consejería de Sanidad proyecta sacar dos tipos de convocatoria, una ordinaria y con los citados criterios y otra específica que supone problemas legales y de aplicación. Así, el 80% de las plazas pertenecerían a las primeras; pero, en torno al 20%, se reservarían para ‘superespecialidades’. Y el consejero explica este punto, el más polémico y criticado. «Entendemos que hay algunos casos muy específicos en los que un médico está especialmente preparado para unas técnicas y un tipo de atención. Por ejemplo, un pediatra que lleva años en una UCI para niños. Para ocupar tal plaza no sirve una convocatoria general porque un pediatra de Primaria o de otro servicio no tiene la misma preparación, igual ocurriría en Cardiología y en otras especialidades. La convocatoria valoraría antigüedad y experiencia acreditada en ciertos campos en concreto. Son Neonatología, Hepatología, Infecciosos y Urgencias. Podrían presentarse profesionales de cualquier punto de España pero acreditando un mínimo de tres o cuatro años de experiencia en determinada especialidad para no perder calidad, por cuestión de garantías. En un servicio grande se puede enseñar a un médico nuevo;pero si no hay muchos facultativos no puedes perder al que hace determinada prueba o tratamiento».