El Norte de Castilla

Un topillo sale de un tubo de veneno.. Fran Jiménez
Un topillo sale de un tubo de veneno.. Fran Jiménez

La Junta toma medidas extraordinarias para acabar con la plaga de topillos en siete comarcas

  • La portavoz y consejera de Agricultura, Milagros Marcos, descarta que la sobrepoblación de los roedores «esté en los niveles de 2007», pero hay cinco zonas de Tierra de Campos especialmente afectadas

La portavoz de la Junta y consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, ha informado este jueves tras el Consejo de Gobierno del acuerdo por el que se declara oficialmente la existencia de topillos campesinos en siete de las 59 comarcas agrarias de la Comunidad y para combatirlo se van a comenzar a aplicar desde ahora todas las medidas fitosanitarias permitidas. «No estamos en niveles de la plaga de 2007, pero hay cinco zonas especialmente afectadas», puntualizó Marcos.

El sistema de vigilancia y control de la población de topillos previsto en el Plan Director Contra las Plagas Agrícolas de Castilla y León, implantado por la Consejería de Agricultura y Ganadería, ha detectado un incremento demográfico de las poblaciones de topillo campesino en siete comarcas, la mayoría en Tierra de Campos. El seguimiento continuo a través de este sistema de vigilancia, explicó la consejera, ha permitido informar a los grupos de expertos vertebrados perjudiciales en agricultura de las comunidades autónomas y del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y al comité científico que asesora a la Consejería el pasado mes de octubre.

Las zonas en las que se ha detectado presencia de topillos son las comarcas de Campos, Pisuerga, Esla-Campos, Sahagún, Tierra de Campos y Campos-Pan, pero también en otras como Peñaranda de Bracamonte. De ellas, las más afectadas son Campos (Palencia), Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), Tierra de Campos (Valladolid) y Campos-Pan (Zamora). En ellas se utilizará rodenticida.

Prevención

Dentro de estas medidas fitosanitarias, se informará a los titulares de las explotaciones afectadas sobre las prácticas y recomendaciones básicas de manejo agrario que pueden prevenir los riesgos que los topillos implican para sus cultivos; se deberán llevar a cabo prácticas de cultivo limitantes para el desarrollo de las poblaciones de topillo, como el laboreo de terreno o las rotaciones con cultivos poco favorables a la plaga; se mantendrá limpia la cubierta vegetal en vías de dispersión (cunetas, lindes, regatos, desagües) utilizando las técnicas necesarias, entre ellas, la quema de la cubierta vegetal; se practicará la remoción del terreno en profundidad, de parcelas abandonadas de cultivo, perdidos, barbechos, praderas, alfalfas y otros cultivos herbáceos; y el arado profundo de los rastrojos después de la recolección de la cosecha; estará permitida la quema de rastrojos en parcelas, barbechos, perdidos y otro tipo de reservorios próximos; el control biológico a través de sus depredadores naturales para lo que se instalarán cajas nido o posaderos para rapaces en las zonas a proteger y se permitirá el uso de sistemas de trampeo que garantizará que no se vean afectadas otras especies y la utilización de producto rodenticida.

«Estamos en invierno, y antes de que llegue la primavera es conveniente aplicarlas para controlar la población y que no se extiendan a otras zonas», indicó Marcos. La consejera deslindó estas medidas extraordinarias de las quemas de rastrojos autorizadas por este motivo, una campaña que ya ha finalizado, con la quema de 27.600 hectáreas y más de 3.500 solicitudes autorizadas.