El Norte de Castilla

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Juan Vicente Herrera durante su visita a ACOR. / H. Sastre

Herrera califica de «disparate» imponer al sector denominado 'impuesto dulce'

  • El presidente de la Junta ve el fin de las cuotas como una «oportunidad» de ACOR para incrementar la producción de azúcar y diversificar

La finalización de las cuotas en el sector azucarero a partir de 2017 y, por consiguiente, la liberalización del mismo constituye una "extraordinaria oportunidad" que se brinda a la Sociedad Cooperativa Agropecuaria ACOR para seguir incrementando su producción azucarera y, al mismo tiempo, diversificar su actividad fabril con otros productos, tal y como ha defendido hoy el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, durante la visita efectuada a sus instalaciones en Olmedo (Valladolid).

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  • Juan Vicente Herrera visita las instalaciones de la azucarera Acor de Olmedo (Valladolid)

Minutos antes de recorrer la factoría, Herrera ha puesto precisamente a ACOR como "ejemplo" al "marcar el camino" de lo que el sector debe hacer de cara al próximo ejercicio cuando la supresión de los cupos, en el marco de la reforma de la PAC iniciada en 2006, provoque la liberalización de un sector en el que Castilla y León es líder, con el 85 por ciento de la cuota en España, el equivalente a un total de 420.000 toneladas producidas en sus cuatro factorías.

Así, el presidente de Castilla y León, acompañado por la consejera del ramo, Milagros Marcos; el delegado de la Junta, Pablo Trillo, y el presidente de ACOR, Carlos Rico, ha insistido en que ese nuevo horizonte puede afrontarse con "terror" o, por el contrario, como ya ha empezado a hacer la molturadora castellanoleonesa desde 2005 con una inversión global de 157 millones, un tercio de los cuales destinados a la modernización de su factoría de Olmedo y los dos tercios restantes en actividades de diversificación.

"Se trata de una oportunidad extraordinaria para seguir siendo líderes e incrementar la producción de azúcar", como así apunta Herrera en referencia a las grandes perspectivas de un sector que en España consume anualmente 1.300.000 toneladas, pero también "diversificar" con otras actividades como, por ejemplo, el biodiesel, la harina de trigo fuerza o las energías renovables.

Como claves del éxito, el líder castellanoleonés, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha citado la "productividad", capítulo éste en el que la Comunidad se encuentra a la cabeza en rendimiento por hectárea, y la "competitividad, "en la que hay mucho camino por recorrer en materia de ahorro de costes de producción, riego y transporte".

En este sentido, recuerda que el sector cuenta con el auxilio de la Junta pues, en el marco de la PAC, concedió ayudas a la producción en 2015 por importe de 12 millones que beneficiaron a 3.200 productores, así como 10 millones anuales hasta 2020, dentro del Plan de Desarrollo Rural (PDR), sin olvidar igualmente el Plan de Infraestructuras Agrarias, dotado con 600 millones hasta 2020, y que contempla importantes inversiones para la mejora de 40.000 hectáreas de regadíos y el desarrollo de otras 20.000 nuevas, o la próxima constitución de la Plataforma de Productividad y Competitividad del sector.

IMPACTO ECONÓMICO DE ACOR

Tras resaltar el impacto de ACOR en la economía regional, al ser la segunda cooperativa agraria en la Comunidad con mayor facturación--150 millones anuales, que superan los 200 si se tiene en cuenta la suma de las empresas coparticipadas-- y figurar entre las más importantes del país, con más de 4.500 socios, 500 empleados directos y cerca de 1.500 indirectos, Herrera se ha expresado frontalmente en contra de la posibilidad de instaurar en el sector el denominado 'impuesto dulce' al considerarlo un auténtico "disparate".

De hecho, el mandatario recuerda que su Ejecutivo mantiene la misma línea de coherencia mostrada cuando se barajó también aplicar un gravamen en el sector de los vinos de calidad. "No tiene sentido poner palos en el engranaje del vino o del azúcar. Lo lógico es incentivar los consumos responsables y saludables e impulsar al respecto".

En la misma línea se ha posicionado el presidente de ACOR, Carlos Rico, quien coincide en lo "ilógico e irracional de poner puertas al campo, pues no por poner un impuesto se va a controlar una alimentación insana. Es un problema de educación y no se trata de buscar un chivo expiatorio cuando en primavera se inicia la operación bikini".

Al respecto, Rico entiende que imponer una tasa de estas características no haría otra cosa que incrementar las dificultades a un sector que "genera muchísima actividad y que encima lo está pasando mal".