El Norte de Castilla

García Villar: «Al niño pequeño hay que insistirle para que coma; pero nunca forzarlo»

Ángela Prieto y Belén Gallegos, del Hospital Recoletas Campo Grande; el doctor Daniel García Villar, pediatra, y la moderadora Ana Santiago, de El Norte de Castilla.
Ángela Prieto y Belén Gallegos, del Hospital Recoletas Campo Grande; el doctor Daniel García Villar, pediatra, y la moderadora Ana Santiago, de El Norte de Castilla. / Henar Sastre
  • Este especialista en Pediatría participó ayer en las Aulas de la Salud de El Norte de Castilla

Fundamental desde el comienzo de la vida. Una alimentación adecuada desde la primera infancia no solo facilitará un buen desarrollo del niño sino que le fomentará hábitos de vida saludables para toda su vida. Todos los especialistas coinciden, la lactancia materna es fundamental porque además protege al pequeño de muchas patologías y, después, es importante que haya una introducción de alimentos guiada por el pediatra e individualizada.

El doctor Daniel García Villar, pediatra del Hospital Recoletas Campo Grande de Valladolid, repasó ayer en las Aulas de la Salud de El Norte de Castilla la importancia de la alimentación infantil y qué nutrientes son indispensables introducir en la dieta de los más pequeños en cada etapa.

Este especialista expuso así, bajo el título de ‘La alimentación en la primera infancia’, pautas y consejos para poner en la dieta de los más pequeños equilibrio y convertir cada comida en un momento agradable con horarios y límites; sin olvidar abordar los problemas de las alergias cada vez más frecuentes. Participó así este especialista en la salud de los más pequeños en una nueva jornada que se celebró ayer en el salón de actos de Caja EspañaDuero, con el patrocinio del Grupo Recoletas, la fábrica de galletas Gullón y la Junta de Castilla y León.

Comenzó por exponer la alimentación en el recién nacido y los primeros meses para defender la leche materna «como el mejor alimento» para el bebé que favorece, además, el vínculo afectivo entre la madre y su hijo. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como diversas organizaciones de la infancia o la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna exclusiva durante durante los primeros seis meses de vida del niño. A partir de este momento, lo recomendable es mantenerla hasta el año y medio, incluso, hasta los dos. «Durante los primeros dos o tres meses será a demanda;pero después hay que intentar regular unos horarios, sobre todo por la noche», recalcó este especialista. En caso de que no sea posible el amamantamiento materno se puede optar por la leche artificial y, en este caso, los nuevos alimentos llegan antes.

Recordó que el amamantamiento es bueno para la salud del hijo y de la madre e insistió en que los buenos hábitos deben adquirirse en los dos primeros años de vida y en que, además previenen enfermedades como hipercolesterolemia, Diabetes tipo 2 y otras.

En cuanto a la alimentación complementaria, lo más adecuado sería iniciarla hacia los seis meses. Así, de forma progresiva se incorporarán diferentes alimentos en el menú del lactante. El doctor García Villar explicó asimismo que la introducción de cada alimento debe de realizarse de forma individualizada y adecuada a cada niño y sus necesidades o dificultades por diversos motivos. La incorporación de nuevos alimentos se tendría que hacer de una manera progresiva, lenta y en pequeñas cantidades, respetando un intervalo de algunos días para cada nuevo alimento y observando cómo se tolera. Una dieta que, poco a poco, incluirá cereales sin y con gluten, frutas y verduras, carne, pescado y huevo y legumbres. El doctor García Villar repasó cada alimento y el momento más idóneo para introducirlo en la dieta. Este especialista en Pediatría del Hospital Campo Grande también aportó en su charla consejos para crear un buen ambiente en el momento de la comida y hábitos adecuados en los más pequeños. Aconsejó así rutinas en los horarios, que «la comida no dure más de media hora», no distraer al niño con la televisión o juguetes cuando come, «insistirle pero no forzarle nunca», recomendó cantidades que respondan a cada caso y repasó las alergias, cada vez más habituales, y las dietas especiales por problemas de intolerancias o de otro tipo. Recordó también la importancia de seguir la pirámide de los alimentos sanos; un buen consumo de agua y la práctica de ejercicio físico.

La alimentación adecuada del niño a partir del primer año de edad y se basará en una propuesta alimentaria variada, suficiente, equilibrada e individualizada, de acuerdo con la constitución del niño y las indicaciones pediátricas.