El Norte de Castilla

Quirófano de Cardiología en el Clínico de Valladolid
Quirófano de Cardiología en el Clínico de Valladolid

Sanidad crea quince unidades de autogestión pese al malestar de los sindicatos

  • La nueva organización no otorgará primas salariales a la plantilla hasta el segundo año

Previsiblemente empezarán a funcionar con el año próximo; pero su creación es ya una realidad que ayer recogía el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) cumpliendo el plazo anunciado. La Consejería de Sanidad ha creado las primeras quince unidades de gestión clínica. Contra viento y marea. Con toda la oposición de los seis sindicatos con palabra en el sector, dos de ellos profesionales, y con las más que críticas voces de los partidos de la oposición. Con el apoyo de algunos profesionales, y sus organizaciones, y la reprobación de otros.

Es un primer paso a toda una revolución del modelo de la gestión asistencial; que obligará, incluso, a cambiar la regulación de las relaciones de puestos de trabajo de la FunciónPública, cuestión llevada ayer a la Mesa General para permitir, como recoge la normativa para estas unidades, que el director o coordinador sea nombrado por Sacyl y quien ostente el cargo propondrá, a su vez, a los miembros y cargos de su equipo. La nueva organización da autonomía en cuestiones financieras, de recursos humanos, de cargos, de dotación tecnológica y organización de tratamientos e ingresos, entre otros aspectos. De tal forma que tendrá una importante autonomía a la hora de decidir frente al modelo actual que centraliza en la gerencia del hospital y en la regulación establecida tales cuestiones.

La Consejería de Sanidad defiende que este modelo potencia el papel del médico, o la enfermera en su caso, y que dado que son los profesionales los que entienden de asistencia y de las necesidades de su unidad deben de ser quienes tomen las decisiones no solo clínicas sino económicas y de recursos. Potenciar su participación es el objetivo que defiende Sacyl y quienes se suman a esta iniciativa. Algunos de los coordinadores aseguraban este mismo verano que los resultados de las experiencias piloto permitían ya hablar de «reducción de listas de espera y de ingresos hospitalarios»; aunque otra evaluación anterior de las dos experiencias hospitalarias, del año 2013, recogía el detalle del ahorro –un menor gasto del 3%–;pero señalaba que aumentaba la demora e, incluso, incrementaban la atención y presión asistencial prestada desde Primaria.

La idea no gusta nada a los sindicatos, cuyo consenso al respecto es enorme. Todos están en contra. El Sindicato Médico lo tiene muy claro: «No aporta nada, no mejora nada». Para empezar«es una unidad económica, no clínica» y para seguir «a partir del segundo año, el ahorro beneficia el bolsillo de los profesionales. Es perverso». Los sindicatos, y en ello coinciden varios, cuestionan que a la hora de tomar decisiones en la atención, sobre ingresos o tratamientos influya el ahorro , que la unidad sea rentable. También temen los nombramientos ‘a dedo’ porque «abre la puerta a un manejo a su antojo de los directores nombrados por Sacyl a la hora de escoger por ejemplo proveedor». «Las memorias no están presentadas, y ¿quiénes están de acuerdo en crearlas, cuántos? Se ha presionado a los jefes de servicio», destaca la Cesm.

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