El Norte de Castilla

La crisis del PSOE se cobra las primeras bajas de renombre en Castilla y León
Julio López en una imagen de 2014.

La crisis del PSOE se cobra las primeras bajas de renombre en Castilla y León

  • El palentino Julio López, exsecretario de Política Económica en el PSCyL y autor de la ponencia marco en el congreso de 2012, solicita su salida del partido después de 15 años de militancia

El socialista palentino Julio López, exprocurador y exsecretario de Política Económica del PSCyL y autor de la ponencia marco del congreso regional de 2012, se ha dado de baja en el PSOE después de 15 años afiliado a este partido, un paso que ha dato tras los hechos acontecidos en la formación en los últimos días.

Después de un año y medio alejado de los órganos de dirección del partido, el político palentino, que fue concejal en el Ayuntamiento de Palencia, procurador en las Cortes de Castilla y León y mano derecha de Julio Villarrubia, ha anunciado en las redes sociales que hoy mismo ha registrado su baja como afiliado del PSOE.

En el escrito que ha dirigido a la secretaría general del PSOE de Palencia y que hace público en redes sociales explica que, después de más de 15 años afiliado al PSOE, «los hechos acaecidos en el seno del partido en los últimos días han sido la gota que ha colmado el vaso» y que le han «llevado a dar este paso».

López argumenta en su renuncia que sus principios y valores, «los mismos que tenía» cuando se afilió al ese partido, no se corresponden, ni se ven representados, ni defendidos por las actitudes de los actuales responsables del PSOE, tanto a nivel nacional, como regional, como provincial, ni de los que aspiran a serlo en los próximos meses.

Julio López sostiene que no entiende «determinados comportamientos», entre los que habla de intrigas, conspiraciones, reuniones secretas o dimisiones en bloque, «que solo buscan un sillón donde sentarse», algo que a su juicio es «inaceptable».

López, que desde que dejó la primera línea de la política ejerce como profesor universitario, se muestra muy crítico con esa «cultura de partido» que profesan los dirigentes orgánicos que «aspiran a vivir a costa del PSOE toda su vida».

Afirma por último que «las siglas PSOE no sirven de nada, si quienes tienen que ponerlas en valor, las destrozan con su conducta un día sí y otro también», y lamenta sobre todo el «daño irreparable» que estas actitudes han causado «a las personas que necesitan de un referente político socialdemócrata».