Lucha contra la drogodependencia y las adicciones

Taller de reducción de accidentes de tráfico relacionados con el consumo de alcohol y cannabis
  • AIC desarrolla un programa con internos del centro penitenciario de Dueñas y sensibiliza a la población y a los jóvenes sobre los riesgos del consumo de sustancias

La Asociación Atención Integral para la Comunidad (AIC) de Palencia nació en febrero de 2012. Lo hizo de la mano de 14 profesionales para atender a personas en riesgo de exclusión social y para intentar mejorar su calidad de vida y defender sus derechos. Durante estos años, su trabajo se ha centrado principalmente en la lucha contra la drogodependencia y las adicciones, una labor que la entidad considera fundamental en un momento en el que los datos apuntan a una reducción del número de consumidores de drogas ilegales pero a unos inicios en el consumo de alcohol entre los jóvenes que se sitúan en los 13 años y medio. «Tenemos una grave problemática con los consumos, sobre todo, de alcohol y tabaco», explica el presidente de Atención Integral para la Comunidad, Jordi Casacuberta, quien incide en la necesidad de trabajar la prevención comunitaria con la sociedad en general y por supuesto, con los jóvenes.

En esta labor que desarrolla la entidad hay que destacar el programa de prevención, intervención sociosanitaria e incorporación social con internos del centro penitenciario La Moraleja de Dueñas. Se trata de un programa que realiza de forma coordinada con el Grupo de Atención al Drogodependiente (GAD) de la prisión y en colaboración con la Asociación de Alcohólicos Rehabilitados de Palencia (Arpa) con el objetivo de sensibilizar sobre la problemática del consumo de alcohol y drogas ilegales, y aportar apoyo psicosocial, tanto individual como grupal, a los internos con problemas de adicciones. Así con los internos de primer grado penitenciario se trabaja en educación para la salud, mientras que con los de segundo grado se trabaja primero en la captación y motivación para el inicio del tratamiento y después, en la prevención de recaídas. En el caso de los reclusos de tercer grado, las terapias se realizan en la sede que Arpa tiene en Palencia. Para ello, ambas asociaciones cuentan con una trabajadora social, dos educadores sociales y una psicóloga, así como con voluntarios de Arpa que acuden a las sesiones a contar sus propios testimonios.

En 2014 fueron 305 internos los que se atendieron con en este programa, concretamente 152 en la intervención de información, captación y motivación para inicio de tratamiento; 85 en la intervención con internos de la Unidad Terapéutica Educativa, de habilidades sociales y de prevención de recaídas, y 68 en el programa de educación para la salud. Además, se formó a 24 internos de apoyo adscritos al Programa de Prevención de Suicidios (PPS) del centro penitencario.

Otro de los programas es el de atención ambulatoria para jóvenes y sus familias, que pretende ser un recurso psicoeducativo dirigido a promover un estilo de vida saludable, al desarrollo de competencias y habilidades a nivel personal, familiar y social, y a fomentar un ocio constructivo. El programa llegó en 2014 a 125 usuarios y abarca diversas problemáticas como el consumo de sustancias, las nuevas tecnologías, sexualidad y violencia de género y paternofilial. El psicólogo de la asociación atiende tanto en el local cedido por el Ayuntamiento de Palencia en el Centro Social Municipal de Puentecillas como en el propio domicilio o en otros espacios de la provincia como centros de acción social o centros de salud.

También se trabaja en programas de prevención del Comisionado Regional para la Droga y en las campañas con motivo del Día Mundial sin Tabaco y Día Mundial sin Alcohol, con la organización de talleres con alumnos de primer curso universitario. Estas campañas llegaron en 2014 a un total de 885 jóvenes. Además, 302 personas, entre ellas alumnos de Bachillerato de entre 16 y 18 años, participaron en programas de reducción de los accidentes de tráfico relacionados con el consumo de drogas, y 23 alumnos recibieron formación y orientación laboral a través de dos cursos en dos comunidades terapéuticas de la Red de Asistencia al Drogodependiente (RAD) de Castilla y León.