Mayores como en familia

Usuarios de la Residencia Nuestra Señora de la Asunción de Puerto de Béjar en las actividades de labor.

Usuarios de la Residencia Nuestra Señora de la Asunción de Puerto de Béjar en las actividades de labor. / Gabriel Villamil

  • La Fundación dirige, sin ánimo de lucro, la residencia de Puerto de Béjar, que acoge a 19 residentes

La Fundación Nuestra Señora de la Asunción nació en la localidad salmantina de Puerto de Béjar de la mano de Petra González Martín, quien junto a sus siete hermanos y desde 1927 puso en marcha iniciativas para ayudar a los más necesitados del pueblo. La creación de la Cantina Escolar, el Comedor de San Vicente de Paul o el Comedor de Auxilio Social dieron paso en 1999 al nacimiento de la Residencia Nuestra Señora de la Asunción, a la que dirige hoy todos sus esfuerzos la Fundación y que acoge a 19 residentes.

En un ambiente familiar y cercano, la Residencia se ubica en el centro de Puerto de Béjar, junto al Ayuntamiento y próxima a la iglesia. Asociado a la Federación Lares, de residencias y servicios de atención a los mayores del sector solidario, y con 19 plazas, el centro cuenta con diez trabajadores y 15 voluntarios, y todos los beneficios que se obtienen se reinvierten en mejoras para los residentes. Con una larga trayectoria al servicio de las personas mayores de la zona, se ha convertido en centro multiservicios al ampliar la cartera de servicios que ofrece con el programa de apoyo a personas mayores en su domicilio.

«Es una residencia pequeña, muy familiar, la atención es muy concreta y directa y nuestro objetivo es que sea lo mejor posible para los residentes», explica José Sánchez Martín, director desde hace dos años del centro, que como un hogar más de Puerto de Béjar abre sus puertas a los vecinos y participa con sus residentes en las fiestas y actividades del pueblo. «Nos conocemos todos y a los usuarios se les trata como unos vecinos más», destaca el director sobre una atención que busca la calidad de vida de los mayores y cuya gestión sin ánimo de lucro permite reinvertir los beneficios en renovar las instalaciones, el mobiliario, hacer nuevas inversiones, en la adquisición de sillas de baño o sillas de ruedas nuevas.

Así, el objetivo primordial de la Fundación es que los residentes estén lo mejor posible desde un punto de vista humano, espiritual y de la dignidad de la persona. Y junto a éste también pretende integrar y dar participación a las familias, fomentar un diálogo continuo entre usuarios, residencia y familiares, intentar aumentar el número de personas a las que llega, abrir la residencia a la vida del pueblo, humanizar la técnica en la práctica profesional e introducir un sistema de mejora continua en los distintos departamentos.

Durante el año 2014, el centro acogió a 19 residentes, 13 mujeres y seis hombres de edades comprendidas entre los 71 y 100 años, y principalmente procedentes de Puerto de Béjar o relacionados con la localidad por trabajo o relaciones personales.

Catorce habitaciones

La residencia cuenta con 14 habitaciones entre dobles e individuales, dos salones y cocina, además de un jardín en el que el año pasado se creó un gallinero y una huerta elevada para el entretenimiento de los usuarios. El objetivo del proyecto es que los residentes estén más activos tanto física como mentalmente con una actividad de cuidado de plantas y de animales que les recuerda las labores que han realizado a lo largo de su vida.

Otro de los programas que desarrolla el centro es el de voluntariado con el objetivo de abrir la residencia al pueblo y que sea un centro abierto a la vida y a los vecinos de Puerto de Béjar. Tras inscribirse en el Registro Regional de Entidades de Voluntariado, los 14 voluntarios con los que cuenta participan en actividades de mantenimiento físico, mejora de la memoria, dibujo, labores, manualidades, actividades espirituales, sesiones de cine clásico español y juegos de mesa.

La Residencia también cuenta con programa pastoral que pretende abordar la dimensión espiritual en la atención residencial. El objetivo es acompañar a los residentes que así lo deseen en la experiencia y vivencia de su religiosidad y facilitar su participación en las misas que se realizan cada 15 días y los días de fiesta.

De cara al futuro, la Fundación Nuestra Señora de la Asunción se plantea una ampliación de las instalaciones a largo plazo, siempre «centrados en la atención a los mayores». Y es que la entidad considera vital la labor de la Residencia en la zona tanto para mantener el arraigo de los mayores a su pueblo, del que pueden seguir disfrutando aunque vivan en la Residencia, como para asentar población joven que trabaja en el centro, en estos momentos la mayor empresa del pueblo. «Es muy importante para la gente de Puerto de Béjar porque el porcentaje de personas mayores es altísimo y pueden estar atendidos en su pueblo. La labor social es importantísima», destaca el director.