Protagonistas de su propia vida

Protagonistas de su propia vida
/ EL NORTE
  • La entidad trabaja desde hace 36 años por la calidad de vida de las personascon discapacidad intelectual y de sus familias

La Fundación San Cebrián surgió como centro en 1979 en la localidad palentina de San Cebrián de Campos y en 1991 se constituyó como fundación. Nació como residencia y centro ocupacional, con siete usuarios y tres profesionales, de la mano de Feclaps, posterior Feaps Castilla y León y actual Plena Inclusión, federación formada por asociaciones y fundaciones que trabajan por los derechos de las personas con discapacidad intelectual. El objetivo era dar atención a estas personas a partir de los 18 años, una vez finalizada la etapa escolar, una iniciativa pionera a nivel nacional que apostó por la vivienda como un servicio fundamental.

Ahora, 36 años después, la Fundación San Cebrián se organiza en la Red de Entidades San Cebrián, que cuenta con más de 50 centros y servicios en la provincia de Palencia y que atiende a personas de toda Castilla y León con el objetivo primordial de mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y de sus familias.

Sus centros y sedes están ubicados no solo en la capital palentina y en San Cebrián de Campos, sino también en otras localidades como Frómista, Carrión de los Condes, Bahillo, Villamuriel y Villarramiel. En este tiempo, la Fundación San Cebrián ha creado organizaciones paralelas y complementarias y en la actualidad se organiza en una red de entidades integrada por tres organizaciones. Así, en 1985 nació la Asociación de Tutores y Amigos de la Fundación San Cebrián (ATACES), encargada de velar por la calidad en la atención y con programas de información, formación, asesoramiento y apoyo a familias; mientras que en 2014 se creó la Fundación Valora2, que aglutina todas las iniciativas de empleo.

La entidad cuenta con tres residencias, dos hogares de mayores, 35 pisos tutelados, tres centros ocupacionales y un centro ocupacional prelaboral, además de un servicio de atención sociosanitaria con seis camas hospitalarias y un servicio de especialidades dotado con sala de estimulación multisensorial y aula de informática. Además, tiene un servicio de transporte con diez rutas diferentes para aquellos usuarios que solo acuden a los servicios ocupacionales y gestiona un centro de día para personas dependientes del Ayuntamiento de Amusco.

Tras atender en 2014 a 329 personas con discapacidad, lo que se traduce en 1.757 atenciones, puesto que una persona puede recibir varios servicios a la vez, inauguró en el mes de junio un nuevo centro en Palencia, el Centro de Vida Independiente Fidel Ramos, con el nombre del director emérito de la Fundación y director gerente durante 35 años. Se trata de un centro innovador porque responde a un nuevo modelo de atención de servicios sociales, ya que según explica Carmen Espina, coordinadora de la Red de Entidades San Cebrián, es un multiservicio para personas con discapacidad pero también con enfermedad mental, personas mayores, dependientes, enfermos de Alzheimer, con parálisis cerebral u otros.

Otra de las novedades del nuevo centro es que provee de asistentes personales, una figura que aparece en la nueva ley de dependencia como acompañante de estas personas en sus itinerarios de vida. De esta forma, se ofrecen servicios a la carta y se realiza una planificación con la persona como «protagonista principal» y centrada en lo que realmente desea y necesita el usuario. Cuenta con una unidad de centro de día, servicio de asistente personal y plataforma de formación, ludoteca y apoyo escolar. También se utilizan las nuevas tecnologías para la promoción de la autonomía de las personas.

Tampoco falta, en este caso desarrollado por la Asociación de Tutores y Amigos de la Fundación San Cebrián, el programa de ocio inclusivo y deporte, en el que se trabaja un ocio normalizado y que los usuarios acudan a gimnasios, excursiones, salidas al cine, al teatro, a tomar café o a discotecas con personas con y sin discapacidad.

En estos momentos, la entidad cuenta con 700 socios, 66 voluntarios y 300 trabajadores, 112 de ellos personas con discapacidad que trabajan en los dos centros especiales de empleo.

Para las familias la Fundación San Cebrián y ver que sus familiares viven atendidos bajo la filosofía de que la persona es lo primero supone un alivio. A los usuarios, según apuntan ellos mismos en los cuestionarios de satisfacción, les da la vida y les hace protagonistas de ella. «Encuentran su lugar, su momento, comparten problemáticas y se sienten bien y felices, que es a lo que aspiramos», explica Carmen Espina. En definitiva, ven un futuro más prometedor.