Castilla y León cuenta con 58 puntos con cambios bruscos de velocidad en las líneas ferroviarias

    Tren llegando a la estación de Valladolid
    Tren llegando a la estación de Valladolid / A.Q.
    • La auditoria de la red ferroviaria que el Ministerio de Fomento ha realizado después de la tragedia de Angrois ha localizado 349 puntos de este tipo en todo el país

    Las líneas de ferrocarril que atraviesan Castilla y León hacia el norte y el centro peninsular presentan en conjunto 58 puntos con cambios significativos de velocidad, similares a la curva de Angrois, donde hace un año descarriló un Alvia, causando la muerte a 79 personas. Así lo refleja la auditoria de la red ferroviaria que el Ministerio de Fomento realizó después de la tragedia y que localizó 349 puntos de este tipo en todo el país, que ya se encuentran señalizados.

    Fomento puso en marcha un paquete con una veintena de medidas tras el accidente de Santiago de Compostela. Una de las primeras fue la revisión del cuadro de velocidades máximas de todas las líneas para instalar en los puntos necesarios nuevos cartelones de aviso de cambio de velocidad, así como balizas (ASFA) de frenado automático. En paralelo inició la identificación de puntos con transiciones significativas de velocidad en líneas con una velocidad superior a los 160 kilómetros por hora.

    Este primer análisis detectó 112 transiciones significativas de velocidad -37 en Alta Velocidad y 85 en la red convencional-. Posteriormente amplió la revisión a todos los rangos de velocidad, que finalizó con la localización de 349, que ya se han señalizado y dotados en algunos casos con balizas para garantizar el frenado de los trenes en el caso de que se produzca un fallo humano. No obstante, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) identificó 375 -51 AVE y 324 líneas convencionales-, aunque se han reducido al encontrarse muy próximos entre ellos.

    En el cuadrante norte y centro, las líneas, que conectan la Comunidad con Madrid, Galicia y la cornisa cantábrica, suman en conjunto 58 puntos con una reducción brusca de la velocidad. De ellos, la mayoría pertenecen a la línea Madrid Chamartín-Hendaya, de más de 600 kilómetros de longitud.

    Este corredor suma 16 puntos en ambos sentidos donde se producen cambios significativos de velocidad. Se encuentran ubicados en áreas urbanas, tanto en la salida de la estación madrileña, como en otros lugares de Castilla y León. También los trenes tienen que realizar fuertes frenadas en diez tramos en la línea Gijón-Venta de Baños entre Palencia, León y el Principado, a donde llega mediante la sinuosa 'rampa' del puerto de Pajares. Seis más detectó Adif en la vía entre Palencia y Santander, especialmente, en Cantabria.

    Velocidades ferroviarias máximas en Castilla y León

    Velocidades ferroviarias máximas en Castilla y León / ical

    Asimismo, el corredor León-La Coruña presenta nueve puntos de este tipo en ambos sentidos, y cuatro, la línea Zamora-La Coruña, especialmente, en suelo gallego. También, Fomento detectó uno en las bifurcaciones hacia Asturias y Galicia en León. Entre Vilar Formoso y Medina del Campo (Valladolid) existen otros cinco, tanto en Salamanca, como en poblaciones como Campillo, y entre Medina y Zamora, tres más, el mismo número que entre Ávila y Salamanca.

    La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ha explicado que en estos puntos con cambios significativos de velocidad no ha habido accidentes «porque probablemente son tan antiguos que son conocidos por todos», mientras que los maquinistas «no conocían tan bien la curva de Angrois».

    Limitación de velocidad

    Por otra parte, Adif ha reforzado las limitaciones de velocidad en 14 puntos de las líneas ferroviarias de la Comunidad. De esta forma, ha convertido las limitaciones de velocidad, señalizadas en las vías, en las velocidades máxima del tramo. Esta medida afecta sobre todo a la red ferroviaria de Valladolid, a donde llega el corredor de alta velocidad procedente de Madrid, que utilizan algunos trenes en su recorrido hacia Galicia, Asturias, Cantabria o el País Vasco.

    En concreto, los trenes tienen que respetar desde julio siete cambios en el cuadro de velocidades en el tramo comprendido entre el cambiador de Medina del Campo y la base de agujas de Olmedo. Cuatro de ellos se encuentran en sentido Madrid, con limitaciones de 20, 75, 110 y 125 kilómetros por hora, y tres en dirección norte, para 20, 75 y 100 kilómetros.

    Entre el cambiador de Valdestillas y la bifurcación de esta población, Adif ha convertido en velocidad de tramo cuatro límites de 20 y 50 kilómetros por hora. Además, en la línea del AVE entre Madrid y Valladolid ha fijado límites de velocidad de 65 kilómetros en la zona de Tres Cantos y de 50, en el tramo Río Duero-Valladolid.

    Velocidades máximas

    La última actualización de la Declaración de la Red, correspondiente a 2014, establece en Castilla y León velocidades máxima de entre 200 y 140 kilómetros por hora en las líneas que unen León, Astorga y Toral de los Vados, así como entre la capital leonesa, Venta de Baños (Palencia) y Valladolid. Desde la capital del Pisuerga presentan estos rangos las líneas Burgos-Miranda de Ebro, Medina del Campo-Salamanca y Arévalo-Ávila-Villalba.

    Entre 100 y 140 kilómetros por hora pueden circular los trenes entre Palencia y Reinosa, Palencia-Magaz, Soria-Torralba y Burgos-Aranda de Duero-Madrid. También, los trenes no pueden rebasar estos límites entre Salamanca y Fuentes de Oñoro, así como entre Medina, Zamora y Orense. Las limitaciones de 100 kilómetros por hora afectan a la vía de ancho métrico -antigua Feve- así como a bifuraciones en León y Valladolid.

    Otras medidas

    Fomento también trabaja en el desarrollo del sistema ASFA digital para que cuente con mayor capacidad de transmisión de información entre la vía y el tren. La homologación definitiva de las balizas finalizará en julio del próximo año. Por otro lado, Renfe prevé instalar a partir de noviembre un sistema satelital en los trenes, como refuerzo a los sistemas de señalización, con el fin de proporcionar una ayuda a la conducción en aquellas líneas que no cuentan con sistemas automáticos.

    La compañía puso en marcha el pasado mes de abril una primera fase dotada con seis millones de euros para equipar con este sistema a 443 trenes en un plazo de 36 meses. Mediante estos sistemas se podrá informar al maquinista sobre la situación del tren, la velocidad máxima, la limitaciones, así como emitir un aviso si el maquinista supera las velocidades permitidas. La operadora ya ha hecho pruebas piloto en el tramo que entre Madrid y Albacete.

    Además, a partir del próximo mes de octubre será obligatorio asignar un billete gratuito a los menores de cuatro años que viajen en tren a fin de facilitar su identificación. Por último, está previsto implantar a partir de diciembre, comenzando en las estaciones de mayor demanda, la informatización en los controles de acceso a fin de facilitar el acceso y la identificación de los viajeros a bordo de un tren.