Carina Alves muestra la dosis de la vacuna que se vende en una farmacia portuguesa.
Carina Alves muestra la dosis de la vacuna que se vende en una farmacia portuguesa. / Silvia G. Rojo

Padres salmantinos acuden a Portugal para comprar la vacuna de la varicela

  • En la comarca de Ciudad Rodrigo se ha convertido en práctica habitual al no existirel artículo en las farmacias españolas.

Tal y como sucedía hace años, ha vuelto la costumbre de comprar al otro lado de la frontera. En este caso concreto, los padres españoles se han convertido en clientes asiduos de las farmacias portuguesas donde dispensan la vacuna contra la varicela, la denominada Varivax, de Sanofi Pasteur MSD, ante la inexistencia de este artículo en las oficinas de farmacia de todas las regiones españolas, salvo Navarra, Melilla y Ceuta, al menos, incialmente.

Pero para entender la ausencia de estas dosis, que no la retirada de las mismas, hay que remontarse a julio de 2013, cuando la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) decidió no liberar nuevos lotes de la vacuna de la varicela, lo que provocó el desabastecimiento. En enero de este mismo año se empieza a hablar de un calendario de vacunación único en España y en marzo pasado se vuelve a encender la polémica tras el fallecimiento en Treviño de una niña de tres años con varicela.

La cuestión no queda aquí, ya que en abril se supo que Sanofi había demandado al Ministerio de Sanidad por bloquear el suministro de Varivax y este mismo mes de junio, según recoge la 'Gaceta Médica', las oficinas de farmacia de Ceuta y Melilla tampoco pueden ya abastecerse de vacunas de la varicela, algo que sucedió una semana antes en Navarra, ya que la Agencia Española del Medicamento ha denegado al laboratorio fabricante la liberalización de 105 dosis a cooperativas locales de Ceuta y Melilla que tenían como destino final las boticas de estas ciudades autónomas.

Esto se traduce en que a los padres tan solo les queda la opción de Portugal, Francia o Andorra.

En la provincia de Salamanca, más concretamente en todo el entorno de la frontera entre Fuentes de Oñoro y la población lusa de Vilar Formoso, se ha convertido en práctica habitual adquirir la vacuna en territorio portugués. Carina Alves, farmacéutica en Vilar Formoso, explica que «llegó un punto en que se nos agotó el Varivax y alguna gente tuvo que comprar el Varilrix», al tiempo que asegura que «es muchísima la gente que ha empezado a comprar aquí la vacuna contra la varicela desde que desapareció de las farmacias españolas».

En el Centro de Especialidades de Ciudad Rodrigo, por ejemplo, se está vacunando a todo niño que llega con la dosis correspondiente, y fuentes de la Junta de Castilla y León confirman que «es algo que se puede hacer, pero insistimos mucho en que no debe romperse la cadena del frío». Además, hacen una llamada para que la gente no compre vacunas por Internet.

Francisco Álvarez, secretario del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP), matiza que «los padres no deben comprar por Internet porque está prohibido por ley en España», y aclara que otra cosa es que puedan acudir a Francia, Portugal o Andorra con receta médica y allí se la vendan. La única precaución sería que «posteriormente se transporte en nevera con acumulador de frío y cuando lleguen a su casa la mantengan en los estantes centrales de la nevera, pues es importante mantener la cadena de frío; de lo contrario puede reducir la efectividad».

Tanto el Varivax como el Varilrix son dos vacunas que tienen autorización de la Agencia Europea del Medicamento para que sean vendidas libremente en toda la Unión.

Precios más económicos

Quizás los padres de la raya salmantina no habían comprado antes la vacuna contra la varicela de manera habitual en Vilar Formoso porque el precio se asemejaba al de España, pero es práctica habitual adquirir allí el Rotarix, Rotateq o Prevenar ya que, por ejemplo, esta última dosis cuesta en España 73,40 euros (según figura en la etiqueta), mientras que en Portugal su precio es de 59,49 euros.

Álvarez opina que «es inaudito que en 2014 los padres tengan que acudir a Portugal a adquirir una vacuna de libre circulación en la Unión Europea. Es en España en el único país que está pasando esto». Manifiesta, además, que «no tiene explicación que esté retirada de las farmacias; tenemos datos y no hay ningún motivo científico». Su petición es que «reine la cordura» y que los responsables sanitarios soliciten que la vacuna esté a libre disposición.

La recomendación de la Asociación Española de Pediatría es que la vacuna contra la varicela se administre a partir de los 12-15 meses de vida, con una dosis de recuerdo a los dos o tres años. Sin embargo, el calendario de vacunación oficial de los niños en la mayor parte de las comunidades autónomas españolas, incluida Castilla y León, establece que sea a partir de los 12 años. Lo curioso es que más del 90% de los niños padecen la varicela antes de los 15 años y, aunque es benigna, más aún en la infancia, puede complicarse y acabar en situaciones graves.

Durante el quinquenio 2008-12 se distribuyeron por prescripción médica en España -sin incluir Madrid, Navarra, Ceuta y Melilla, con vacunación universal en niños- un total de 1.114.023 dosis de vacuna de varicela pagadas por los padres, con las que se vacunaron a 716.421 niños, con una estimación de salud de 600.000 casos de varicela evitados -efectividad 85%-, con una media de casos evitados de 125.000 casos/año. Igualmente, se han evitado en esos cinco años alrededor de 6.000 hospitalizaciones -el 1% de los casos-, así como varias muertes, según las estimaciones de la Asociación Española de Pediatría.

Acuerdo para que la vacuna sea de uso hospitalario

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad acordó con las comunidades autónomas que la vacuna de la varicela Varivax pase a considerarse de uso hospitalario para así «garantizar» que se administra en función de los criterios del calendario vacunal del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Así lo explicó la directora general de Salud Pública, Mercedes Vinuesa, tras la reunión mantenida en la Comisión de Salud Pública con los directores de salud de las comunidades que se celebró ayer para analizar la polémica que ha surgido desde hace meses con esta vacuna, después de que se limitara su venta libre en oficinas de farmacia.

En la reunión se ratificaron los criterios de administración de la vacuna que ya acordaron Sanidad y las comunidades hace un año durante la elaboración del calendario de vacunación infantil, que recomienda su uso en niños de 12 años que no han pasado la enfermedad o en aquellos casos de riesgo, bien por padecer una enfermedad que les haga más sensibles a la varicela o bien por estar en contacto con un paciente vulnerable.

Además, se acordó que la vacuna pase a ser de uso hospitalario, por lo que será la autoridad sanitaria, en este caso las comunidades, las que decidan en qué centros sanitarios públicos podrá administrarse «para así poder controlar su uso», explicó Vinuesa.