Una sorpresa planetaria en el Sonorama Ribera

Los Planetas fueron la sorpresa del festival / El Norte

El concierto sorpresa del Sonorama Ribera reunió a 25.000 personas que jugaban a hacer sus apuestas ante el escenario

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

Una posible reaparición de Supersubmarina, la irrupción de Vetusta Morla, incluso que Joaquín Sabina llegara al festival. Esas eran algunas de las apuestas y las quinielas de los sonorámicos sobre la sorpresa en forma de tarta de cumpleaños para conmemorar los veinte años del evento. Finalmente, a medianoche, ante más de 25.000 personas, se desveló la incógnita y Los Planetas subieron al escenario principal Ribera del Duero para soplar las velas de la efeméride y también ofrecer un concierto emotivo y nostálgico.

Aparecía también en muchas de las cábalas realizadas por los festivaleros que respondieron a la perfección al regalo de medianoche. Previamente en el recinto arandino, se había vivido otro momento «único y especial», como denominó el propio Santiago Auserón que acompañado de Sexy Sadie hizo un recorrido por sus más de tres décadas de carrera musical. Los temas de Radio Futura, tan esperados en su voz, y también canciones de su época como Juan Perro. Los granadinos Lori Meyers, Ilegales, La Habitación Roja, Shinova, entre otros, completaron el cartel de la noche del sábado.

Una noche en la que todavía se vivían los recuerdos de la jornada diurna cargada de música y sorpresas en los siete escenarios de la zona centro. Una ciudad abarrotada de gente, que duplicaba su población habitual y con acordes para todos los gustos y estilos, incluso con la presencia de cinco charangas locales amenizando los distintos rincones.

Muchos momentos reseñables, pero el más álgido, sin duda, el concierto #EspírituRibera que ofreció en forma de sorpresa el grupo Izal, en la Plaza del Trigo. A pesar de que este año el grupo no gira al encontrarse inmerso en la grabación de su nuevo disco, quisieron hacer una excepción para subirse al mismo escenario en el que, seis años atrás, un grupo de cinco desconocidos donostiarras, bajaba convertido en una promesa de la música indie que se confirmó pronto como estrella.

También foco de las miradas, el concierto de los murcianos Second en la Plaza Obispo Acosta del barrio de Santa Catalina. Los cabezas de cartel hicieron que gran parte del festival se moviera hasta esa zona, más alejada del centro de la localidad. Diego Vasallo y Lichis en la Plaza Arco Pajarito, Octubre Polar en Maria Pacheco, Él mató a un policía motorizado en Escenario Charco, Superframe en la Plaza de la Sal y Los Perlas en la Plaza del Rollo, también centraron las miradas de los sonorámicos que abarrotaron la ciudad en una jornada histórica.

Además de la música de los conciertos, los festivaleros pudieron disfrutar también, en la mañana de ayer, del tradicional almuerzo en las bodegas subterráneas. Construcciones medievales, situadas a once metros de profundidad, vinculadas a la cultura del vino y declaradas como Bien de Interés Cultural. Allí tuvieron la oportunidad de disfrutar de los productos típicos de la tierra, como morcilla y chorizo, regados con vino de Ribera del Duero.

El festival cerró de madrugada los conciertos en el recinto, pero Sonorama Ribera sigue adelante. En el centro de la ciudad, hoy domingo se podrá disfrutar de conciertos en la Plaza del Trigo, Plaza de la Sal, Charco-Parque de la Isla, Arco Pajarito y Plaza del Rollo. Por la noche, las actuaciones se trasladan a la zona de acampada del parque General Gutiérrez y allí se subirá al escenario Camela a partir de la medianoche. Previamente actuarán Sexy Zebras, Tachenko y Nunatak

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