Sonorama deja una repercusión económica de alrededor de 14 millones de euros

Actuación del grupo Sidonie en la última jornada de la vigésima edición del Festival Sonorama Ribera
Actuación del grupo Sidonie en la última jornada de la vigésima edición del Festival Sonorama Ribera / Paco de Santamaría

El sector hostelero ha aumentado negocio respecto al pasado año, además de abarcar nuevas zonas

SUSANA GUTIÉRREZAranda de Duero

A pesar de que todavía se tendrá que hacer un estudio más detallado y concreto una vez que termine el festival, Sonorama Ribera calcula que tendrá un repercusión económica y mediática que puede superar los 14 millones de euros. En lo que se refiere a la afección directa en el tejido económico de Aranda y la comarca, sobre todo en la hostelería y otros servicios, se estima un impacto de alrededor de ocho millones de euros. Esos son los cálculos que hace el festival, según su director, Javier Ajenjo, quien considera que se han superado de largo los 5,5 millones del pasado año, debido a que el festival ha tenido una afluencia de 2.5000 personas diarias más y también se ha prolongado durante un mayor número de jornadas.

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El tejido económico más beneficiado por la celebración del festival ha sido la hostelería, bares y restaurantes que no han dado a basto durante la celebración del evento. Asimismo, los supermercados han hecho su particular agosto para nutrir de enseres a los festivaleros que optaron por acampar o alojarse en pisos de alquiler. Desde la Asociación de Hosteleros de Aranda inciden en que ha sido el Sonorama Ribera más largo y multitudinario y «eso se ha notado». No entran en cifras concretas, pero adelantan que se ha notado un incremento de negocio en el jueves y el domingo, que «habitualmente no eran días tan fuertes y este año han estado casi a la altura del viernes y sábado». También ponen el acento en las nuevas zonas afectadas por los beneficios económicos del festival, los dos escenarios de estreno en el parque Maria Pacheco y en el barrio de Santa Catalina, «han afectado a espacios que no forman parte de la zona centro que han tenido una repercusión muy muy buena». En una línea muy parecida se posiciona, Carlos Nieto, gerente del Bar Palo Santo situado entre los escenarios de la Plaza del Trigo y Plaza de la Sal. «Este ha sido el mejor Sonorama respecto a negocio, hemos tenido un repunte importante en relación al año pasado que ya fue muy bueno».

Por su parte, el chef David Izquierdo, subcampeón del concurso de Cocineros de Castilla y León, también ha participado de forma activa dentro de Sonorama Ribera a través de la celebración de conciertos en su restaurante 51 del Sol y la tapa solidaria elaborada el viernes en el recinto ferial. «Es un festival donde la música y la gastronomía van de la mano. Hemos trabajado todos: comercios, hostelería y todo tipo de servicios. Es increíble el buen rollo que se respira», valora. El lechazo asado en horno de leña ha sido otro de los cabezas de cartel de Sonorama Ribera, un ritual obligado de los festivaleros con asadores triplicando turnos. También se han aumentado las ventas de vino de Ribera para llevar, según los establecimientos destinados a ello. Otra de las cifras importantes dentro de la repercusión está en los cerca de 300 puestos de trabajo que se generan con motivo del festival.

Respaldo municipal

La celebración de Sonorama Ribera también ha conllevado un impactico mediático millonario y ha puesto en el mapa a Aranda durante cinco jornadas, según la alcaldesa, Raquel González. «Para nuestra ciudad es un auténtico lujo ser la sede de Sonorama Ribera y que durante estos días hayamos sido foco de todas las miradas. Vamos a continuar apostando y ayudando en todo lo que esté en nuestras manos para que este proyecto continúe», afirma la primera edil.

En este sentido, alaba el trabajo de la asociación Art de Troya, organizadora del festival, «que ha hecho que llenemos titulares con un mensaje muy positivo, y que trabajan tanto por la promoción de los nuestro». El Ayuntamiento de la ciudad aporta 80.000 euros para la celebración del festival, además de la cesión de las instalaciones, escenarios en el centro y apoyo logístico.

Seguridad

Respecto al balance de los dispositivos de seguridad en esta vigésima edición, desde Protección Civil resaltan la considerable mejora en los conciertos de la plaza del Trigo, con la puesta en marcha por primera vez de un plan de seguridad y evacuación. «Las vías de evacuación han evitado los atascos de público durante todos los días. Solo en el concierto de Izal tuvimos que cortar», explica el jefe de la agrupación de voluntarios de Protección Civil, José Luis García. Asimismo, comparte la petición de la organización de un espacio nuevo que sustituya al recinto ferial «que se ha quedado pequeños y hay que buscar un emplazamiento con más prestaciones». Un total de 50 voluntarios de protección civil han trabajado desde el miércoles hasta hoy lunes en el apoyo a la seguridad, con la presencia de efectivos de Burgos y Miranda de Ebro.

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