La plantilla de Nuclenor ratifica el acuerdo sobre el ERE alcanzado entre sindicatos y dirección

Central nuclear de Garoña en el día en que se anuncia su cierre./J.A.
Central nuclear de Garoña en el día en que se anuncia su cierre. / J.A.

168 de los 227 trabajadores con derecho a voto dan su beneplácito a las condiciones del acuerdo

GABRIEL DE LA IGLESIA

La plantilla de Nuclenor da su beneplácito. Los trabajadores de la central nuclear de Santa María de Garoña han ratificado hoy el acuerdo alcanzado la semana pasada entre el comité de empresa y la dirección de la compañía sobre los términos del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) al que se deberá someter la instalación después de que el Ministerio de Energía decretara su cierre definitivo.

Finalmente, el acuerdo ha sido ratificado por 145 de los 227 trabajadores con derecho a voto en el referéndum convocado a tal efecto en los dos centros de trabajo de Nuclenor (la central y la oficina de Santander). Otros 64 trabajadores han rechazado el acuerdo y se han contabilizado dos votos nulos.

Con ese resultado, se ha dado luz verde al acuerdo alcanzado la semana pasada, si bien, el volumen de votos negativos supone una «llamada de atención», a juicio de Pedro San Millán, representante de UGT en el comité de empresa. «Es un número muy importante», aunque, en todo caso, menor que la opción mayoritaria, ha añadido.

Ahora, una vez recibido el beneplácito de la mayoría de la plantilla, el siguiente paso es la presentación formal del ERE, cuyo texto incluirá los acuerdos alcanzados entre comité y dirección. Unos acuerdos que contemplan varias medidas, como recolocaciones en otras plantas nucleares del país y varias prejubilaciones. A mayores, alrededor de la mitad de la plantilla se mantendrá en Garoña para desarrollar las labores propias del desmantelamiento, que se prolongarán durante varios años.

Con todo, y a la espera de que Nuclenor presente en Trabajo el correspondiente ERE, desde los sindicatos se muestran relativamente satisfechos por el devenir de los acontecimientos. No en vano, «han sido cuatro semanas de negociaciones muy duras» que finalmente han acabado en acuerdo, aunque a parte de la plantilla no le convenza. En este sentido, San Millán insiste en que la disposición de ambas partes para alcanzar un punto de encuentro ha sido fundamental. «La empresa quería reducir costes y los trabajadores querían saber cuanto antes su futuro», ha concluido.

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