Marimar Blanco apela a la «unidad» que hace 20 años permitió «derrotar» al terrorismo

Marimar Blanco en una conferencia en la fundación de Miguel Ángel Blanco/El Norte
Marimar Blanco en una conferencia en la fundación de Miguel Ángel Blanco / El Norte

La hermana de Miguel Ángel Blanco da por zanjada la polémica con el Ayuntamiento de Madrid, pero lamenta que no haya existido esa unión

GABRIEL DE LA IGLESIA

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Mari Mar Blanco, ha apelado hoy en Burgos a mantener la «unidad» política y social que surgió en España hace ahora 20 años con motivo del asesinato de su hermano Miguel Ángel Blanco a manos de la banda terrorista ETA. Una «unidad» que entonces permitió abrir el camino para «derrotar políticamente» al terrorismo.

Blanco, que se ha desplazado hasta la ciudad para participar en el homenaje a las víctimas del terrorismo convocado en la plaza San Agustín, ha «invocado» el recuerdo del «gran legado» que dejó el asesinato de su hermano, materializado a través del ‘espíritu de Ermua’, de la «unidad cívica y democrática» y de la «rebeldía contra el terror». Y todo ello «para que el relato de la verdad se imponga frente al relato de la mentira» y «para que nadie justifique o legitime con su silencio o actitud cómplice cada uno de los asesinatos».

En este sentido, ha añadido, a lo largo de los últimos años «ha habido demasiadas muestras» de la «ruptura» de esa «unidad», sobre todo en el ámbito nacionalista vasco, con «votos en contra» de diferentes iniciativas por parte de Bildu o el PNV. A su juicio, las últimas declaraciones del PNV «dejan en evidencia en qué posición está, dejando a un lado a las víctimas del terrorismo», pero alzando la voz para promover el «acercamiento» de los presos de ETA a las cárceles vascas.  

En el mismo sentido, Blanco ha insistido en que el Congreso «tampoco se puede quedar al margen de las víctimas». «No me vale la foto, solo las palabras y los hechos». Y es que, desde Bildu «siguen sin condenar, formando parte de los homenajes que se hacen a los terroristas confesos y siguen participando del circo».

Con todo, el acto, en el que también han participado el alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, varios miembros de la Corporación municipal, el diputado del PP Jaime Mateu, hermano de un asesinado por ETA, y los padres del guardia civil Carlos Sáez de Tejada, última víctima mortal de la banda, ha estado marcado por la polémica previa suscitada entre la propia Blanco y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, a raíz de la no colocación de una pancarta en el Ayuntamiento de la capital.

A este respecto, Blanco ha querido «zanjar» la polémica, si bien ha lamentado que el Ayuntamiento de una ciudad como Madrid, que «siempre ha sido solidaria y comprometida en la lucha contra el terrorismo» y en la dignificación de la memoria de las víctimas no haya querido desplegar una pancarta con motivo del 20 aniversario de la muerte de su hermano. «Madrid ha sufrido muchísimo el zarpazo del terrorismo» ha recordado Blanco al tiempo que ponía en valor la actitud del Consistorio burgalés. A su juicio, el Ayuntamiento de Burgos es «un ejemplo de lo que se debe hacer para dignificar y honrar a la memoria de las víctimas del terrorismo».  

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