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Parkinson Burgos tendrá una nueva sede

Parkinson Burgos tendrá una nueva sede

La Junta cede un bloque del Hospital Militar para la nueva sede de la asociación, el inmueble, de 500 metros de superficie, será reformado para unificar allí todos sus servicios

GABRIEL DE LA IGLESIA

El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Baudilio Fernández-Mardomingo, y la presidenta de Parkinson Burgos, María José Delgado, han firmado hoy el convenio para la cesión por parte de la Junta de uno de los bloques del antiguo Hospital Militar de la capital provincial, que se utilizará para adaptar la nueva sede de la asociación. La cesión se ha realizado por 20 años y permitirá unificar a partir del año que viene todos los servicios que presta actualmente Parkinson Burgos.

Según explica Delgado, se trata de un inmueble independiente de unos 500 metros cuadrados que estaba apalabrado desde hace ya varios años. Sin embargo, los trámites administrativos han ido retrasando la cesión del mismo, obligando a la asociación a hacer auténticos juegos malabares para seguir prestando sus servicios en las instalaciones actuales, repartidas entre el centro Graciliano Urbaneja y el complejo residencial de Cortes. Unas instalaciones que, tal y como subraya Delgado, «se habían quedado pequeñas». No en vano, recuerda, la asociación atiende cada día a 101 usuarios.

Eso sí, el traslado no será inmediato. Antes de ello habrá que reformar el inmueble, que se encuentra en un evidente estado de deterioro. Para ello, la asociación ya cuenta con un proyecto de reforma y con la preceptiva licencia de obras del Ayuntamiento. La intención, asegura Delgado, pasa por “derribar todo el interior y levantarlo de nuevo” bajo criterios de accesibilidad y funcionalidad.

En principio, el proyecto plantea un plazo de ejecución de la obra de 9 meses y su presupuesto se eleva hasta los 400.000 euros, una cantidad más que significativa teniendo en cuenta los recursos económicos de la asociación. De momento, Delgado asegura que el colectivo cuenta con dinero suficiente como para empezar los trabajos, aunque está «llamando a todas las puertas» para conseguir la financiación necesaria para completar el ambicioso proyecto.

Con todo, y a la espera de la ejecución de las obras, hoy es un día «muy satisfactorio» para la asociación. «Llevábamos mucho tiempo pidiendo un espacio para unificar los servicios», seguir creciendo y, de paso, permitir la entrada al Graciliano Urbaneja de «dos o tres asociaciones más». Además, subraya, el Hospital Militar es un entorno «increíble» para la implantación de una asociación como Parkinson Burgos.

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