Fiscalía y acusaciones se ratifican y piden penas por asesinato para el exmarido de Benita Núñez

Fiscalía y acusaciones se ratifican y piden penas por asesinato para el exmarido de Benita Núñez

La defensa de José Tomás V.M., presunto autor del asesinato de la arandina Benita Núñez, insiste en alegar «legítima defensa» | El caso, en manos del jurado popular

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El caso queda ahora en manos del jurado popular. Tras seis jornadas de vista oral, los once miembros del jurado deberán decidir a partir de mañana si José Tomás V.M. es culpable o no del asesinato de su exmujer, Benita Núñez, por el que se piden penas de más de veinte años de prisión.

Deberán hacerlo en base a todas las pruebas, testimonios y declaraciones periciales que se han ido sucediendo en los últimos días y tomando en consideración las conclusiones elevadas hoy por todas las partes en sede judicial. Unas conclusiones que no han alterado un ápice las posiciones iniciales de unos y otros. Así, la Fiscalía y las cuastro acusaciones personadas en el caso han reiterado en sus conclsuiones que el acusado es, sin género de dudas, autor de un delito de asesinato, dado que la muerte violenta de Benita el 16 de julio de 2016 se materializó con alevosía.

«Estoy aún más convencida que al principio de que el acusado la mató con alevosía» Fiscal

Básicamente, Fiscalía y acusciones coinciden en que el acusado acudió al domicilio donde residía su exmujer para matarla y acabó llevando a cabo su plan. A partir de ahí, cada uno de ellos plantea diferentes agravantes en virtud de algunas matizaciones. En el caso de la Fiscalía, éstos se reducen al agravante de género, mientras que los abogados de los dos hijos de la pareja y de las hermanas y madre de la víctima incorporan en sus conclsuiones el agravante de parentesco.

Más allá van los abogados de la Asociación Clara Campoamor y de la Junta de Castilla y León, que añaden también el agravante de «ensañamiento», al considerar que el acusado actuó con la intención, no sólo de matar a Benita Núñez, sino también de «hacerla sufrir». A mayores, la asociación Clara Campoamor añade un segundo delito por allanamiento de morada.

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Lejos de aceptar esas conclsuiones, la defensa de José Tomás V.M. ha insistido en la versión que ha mantenido durante toda la vista. Una versión que se basa, fundamentalmente, en que no hubo asesinato, sino, en todo caso, homicio improdente «por legítima defensa».

En este sentido, el letrado de la defensa ha abundado en los planteamientos puestos ya sobre la mesa con anterioridad, empezando por el hecho de que el acusado tenía «miedo», pero también «dependencia» de la víctima, con la que, a pesar del divorcio seguía manteniendo lazos.

«Aún sigo sin explicarme cómo pudo pasar» Acusado

Según su versión, el acusado acudió a la vivienda donde residía su exmujer -el antiguo piso familiar- tras haber ingerido ansolíticos y alcohol. Siguiendo con ese relato, cuando Benita llegó a casa, ambos se sentaron a hablar hasta que comenzó una discusión y fue ella la primera en arremeter contra su exmarido con un cuchillo. A partir de ahí, él «se defendió» en un «forcejeo» en el que recibió «tres heridas en el antebrazo» antes de asestar la puñalada mortal.

«Aún sigo sin explicarme cómo pudo pasar», ha señalado el propio José Tomás V.M. en su alegato final. Un alegato durante el que se ha derrumbado pidiendo «perdón» a sus hijos, que «se han quedado sin madre y sin padre». «Comprendo vuestro dolor y vuestro odio. Sólo espero que podáis seguir adelante», ha manifestado.

A este respecto, la defensa ha lamentado que su cliente haya estado «juzgado desde el principio» con testimonios «parciales» y «mentiras» y ha solicitado la «libre absolución» o, en todo caso, que la pena imputable sea por «homicio imprudente», y no por asesinato con alevosía.

«Taxativamente probado»

Esta versión choca frontalmente con la planteada por el resto de las partes personadas en el juicio. «El acusado ha intentado presentarse como víctima» y algunas ideas, como las de las supuestas prácticas esotéricas efectuadas por Benita Núñez «serían hasta cómicas si no estuviésemos hablando de un asesinato», ha señalado el letrado de la Asociación Clara Campoamor.

Un asesinato que, según las cuatro acusaciones y la Fiscalía, está «taxativamente probado» en virtud de las pruebas periciales, los informes forenses y las declaraciones desarrolladas durante la pasada semana. «Estoy aún más convencida de que el acusado la mató» siendo consicente en todo momento de lo que estaba haciendo, ha incidido la representante de la Fiscalía. Es más, «Benita nunco tuvo un cuchillo en la mano hasta que se lo puso ahí el acusado», que «manipuló» el escenario del crimen con «frialdad» antes de que la Policía entrase en el domicilio, ha añadido.

El resto de acusaciones comparten esa versión, subrayando que la forma de actuar del acusado impidó a Benita cualquier posibilidad de «defensa» ante un ataque «sorpresivo» que se manifestó en «al menos» 27 heridas por arma blanca de diversa consideración. De todas ellas, sólo dos fueron graves. Una de ellas «falló» el blanco, mientras que la otra acabó con la vida de la mujer.

Sea como fuere, el caso está ahora en manos del jurado. Sus miembros recibirán mañana el guión de las preguntas sobre cuyas respuestas se deberá construir el fallo. En principio, no hay un tiempo estipulado para que alcancen un veredicto, si bien, éste debería llegar en las próximas jornadas.

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