Una familia denuncia que envíen a su hija de acogida con su abuela a Rumanía

Un padre sujeta la mano de su hijo / Fran Manzanero

El matrimonio, con experiencia en este plan de cuidados, acusa a la Junta de no dar garantías sobre la atención que podrá recibir

EL NORTE

Una familia del municipio burgalés de Medina de Pomar presentará este lunes el caso ante el Juzgado de Familia, e intentarán que la Fiscalía de Menores estudie la decisión de los Servicios Sociales de enviar a Rumanía, con su abuela, a una niña de dos años y medio que tienen en acogida por no considerar garantizado su bienestar.

El hijo del matrimonio, integrado por Teresa Ochoa y Carlos Gil, ha insistido en que solo quieren «garantías» de que la niña va a estar bien atendida en Rumanía, y de momento los Servicios Sociales no han podido dárselas.

La familia Gil Ochoa, con una década de experiencia como familia de acogida, conoció a la pequeña cuando tenía dos meses de vida, después de que a sus padres, ambos de origen rumano, se les retirase la custodia de manera temporal al detectar indicadores de desprotección por desamparo. Se trabajó con ambos progenitores para una reunificación familiar, que «no ha sido posible», así que se les retiró la custodia de manera definitiva.

La gerente ha recordado que la niña es rumana, nacida en el país e hija de rumanos, pero esa nación no está acogida al Convenio de La Haya de protección del menor, lo que dificulta los trámites. Si existe familia de sangre la niña no se puede dar en adopción, y en este caso el padre propuso a la abuela, que vive en Rumanía, para que se hiciese cargo de la pequeña.

La Embajada rumana ha emitido informes en los que garantiza que la abuela es «idónea» para atenderla. Sin embargo, la familia de acogida de Medina de Pomar no lo tiene tan claro y el joven Gil Ochoa insiste en que la Junta «no sabe nada de la abuela, ni tampoco de la niña» ya que esta no se ha interesado por la pequeña en estos dos años y medio; y además pone en duda de que disponga de los medios económicos necesarios para atenderla.

«No queremos quedarnos con la niña», ha asegurado Gil Ochoa, para que no haya malentendidos, sólo piden garantías de que va a estar en buenas manos, y explicaciones de la Junta de Castilla y León. El joven ha explicado que los Servicios Sociales simplemente se reunieron con la familia el jueves pasado y les comunicaron que la niña se iba a ir a Rumanía el próximo 23 de junio, con personal de la Embajada rumana.

La gerente de Servicios Sociales ha afirmado que la situación es normal, que son los trámites con la Embajada los que han hecho que el proceso haya sido más lento de lo habitual. Ha añadido que hace tiempo que estaba previsto que la niña se trasladase a Rumanía y sólo estaban esperando a que la Embajada pusiese fecha, pues tiene que viajar acompañada por un diplomático.

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