Despertando vocaciones científicas y tecnológicas

La Escuela Politécnica Superior se convierte en el epicentro de la cultura científica de la comunidad con la IV edición de la Feria de la Ciencia y la Tecnología de Castilla y León

La Escuela Politécnica ha sido un constante trasiego de chavales./GIT
La Escuela Politécnica ha sido un constante trasiego de chavales. / GIT
Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Un día festivo, sí, pero también muy fructífero. La Escuela Politécnica Superior se ha convertido hoy en el epicentro de la cultura científica de la comunidad autónoma con la celebración de la IV Feria de la Ciencia y la Tecnología de Castilla y León, una cita promovida por la Universidad de Burgos con la intención de despertar vocaciones entre los más pequeños que parece estar totalmente consolidada.

Alrededor de 1.200 alumnos de Primaria y Secundaria han participado en alguno de los 110 talleres programados

Así al menos lo demuestran las grandes cifras de esta edición, en la que la Unidad de Cultura Científica de la UBU ha decidido echar el resto. En total, alrededor de 1.200 alumnos de Primaria y Secundaria de toda la comunidad -y de otros territorios limítrofes- se han dado cita en Burgos para participar en alguno de los 110 talleres programados.

Se trata, en todos los casos, de cifras significativamente más grandes que las registradas en años anteriores. De hecho, según ha asegurado Marta Orozco, coordinadora de la feria, el campus de La Milanera se ha quedado 'justito' para albergar toda la actividad planteada. Y eso que se trata de uno de los complejos universitarios más grandes de la ciudad. «Si tuviéramos más espacio, podríamos tener a más chavales», ya que, de hecho, «muchos se siguen quedando fuera», ha afirmado.

Quizá, esa circunstancia derive de dos factores concretos. Por un lado, el buen hacer y la trayectoria acumulada en los últimos años por una feria de la que ya se habla, y muy bien, fuera de Castilla y León. Por el otro, que cada vez hay «más conciencia» en torno a la necesidad de promover «vocaciones científicas y tecnológicas» entre los más pequeños. Es más, cada vez es mayor el apoyo que recibe la UBU por parte de las instituciones públicas -con la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología a la cabeza- y de empresas privadas, que colaboran de una forma u otra.

Gracias a todo ese apoyo, y a la colaboración desinteresada de alumnos y profesores de diferentes facultades, se puede llevar a cabo una cita en la que cabe prácticamente de todo, desde robótica aplicada hasta la física, pasando por la hidrología, la polinización o el comportamiento de los insectos.

Varias novedades

Al margen del sensible incremento de actividades, la cita de este año ha venido marcada por dos grandes novedades, como son la participación de la 'Fábrica de la Ciencia Viva' de la Universidad de Aveiro (Portugal) a través de un gran espectáculo o el desarrollo paralelo de la 3D Printer Party.

En definitiva, un cúmulo de experiencias que mezclan aspectos formativos y lúdicos con el que se persigue un único objetivo: que los chavales se interesen por las ciencias. Y parece que ese interés cada vez va a más.

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