El comité de empresa de Garoña aplaude la decisión del CSN, pero se mantiene a la expectativa

  • Insisten en que el dictamen del organismo regulador es un “trámite más” que ha de ser ratificado por el Ministerio y la empresa

Con "satisfacción" y "optimismo", pero también con cautela e incluso ciertas reservas. Así han recibido los trabajadores de Garoña el dictamen del CSN que ayer avaló la continuidad de la planta nuclear, condicionándola a la ejecución de una serie de mejoras. Y es que, tal y como asegura el portavoz del comité de empresa de la instalación, Pedro San Millán, el futuro de la central sigue siendo "imprevisible". No en vano, éste está sujeto ahora mismo a dos variables que van más allá de la capacidad técnica de la central, como son los criterios políticos y económicos.

Así, San Millán recuerda que, una vez emitido el dictamen del CSN "todavía quedan dos asaltos". El primero tendrá como protagonista al Ministerio de Energía, que en un plazo de seis meses deberá conceder o denegar la licencia de actividad en base al informe del organismo regulador. A partir de ahí, será la empresa la que determine si es rentable volver a operar con las condiciones impuestas por el dictamen.

En este sentido, San Millán insiste en que "faltan por ejecutar parte de los proyectos" exigidos por el CSN, cuyo desarrollo podría suponer una inversión de más de 100 millones de euros, que se añadirían, en todo caso, a los aproximadamente "5 millones" de gastos que acumula mensualmente la central mientras no está operativa. "Es mucho dinero, pero es factible", subraya San Millán al tiempo que insiste en que "sería decepcionante" que después de todo el "trabajo" desarrollado "en los últimos cuatro años" Nuclenor se echara atrás. "El día a día de estos años ha sido muy duro" por las continuas "incertidumbres" de los más de 400 trabajadores (245 de Nuclenor y 175 de empresas auxiliares) que permanecen en la planta, reconoce San Millán.

De momento, comité de empresa y dirección ya han mantenido un encuentro en el que han valorado el contenido del dictamen del CSN. A partir de ahí, Nuclenor deberá desarrollar uno de los dos escenarios planteados tiempo atrás: el cese de actividad o la continuidad. Mientras tanto, los trabajadores solo pueden seguir realizando las labores de "mantenimiento" que vienen desarrollando desde que el reactor se desacopló de la red eléctrica.