200 viticultores forman ya parte de la DOP Vino de Cebreros, que «fija los cimientos» con un Programa de Dinamización

200 viticultores forman ya parte de la DOP Vino de Cebreros, que «fija los cimientos» con un Programa de Dinamización
Gabriel Villamil

Desde el reconocimiento de esta Denominación, los viticultores han incrementado los beneficios por kilo; de dieciocho céntimos a cincuenta

PAULA VELASCO

El vino Denominación de Origen Protegida (DOP) de Cebreros tiene unas características que lo hacen especial y por esa especificidad la consejería de Agricultura cree que «puede pivotar el desarrollo de la zona rural con una base sólida». Así lo ha manifestado el viceconsejero de Desarrollo Rural y director general de Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, Jorge Llorente, que este martes ha presentado en Ávila el Programa de Dinamización de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Vino de Calidad de Cebreros.

De esta manera se «fijan los cimientos sólidos» para el futuro y la dinamización de la zona», ha asegurado, centrándose en un producto «de extraordinaria calidad», que cuenta con una genética que «hace que sea muy peculiar la producción de vino».  Y es que las condiciones climáticas y la altitud de los viñedos hace que estos caldos sean diferentes a otros, con una genética localizada en viñas con una antigüedad espectacular. «No se encuentran muchas denominaciones en Castilla y León donde el 94% de las vides tengan más de cincuenta años o el 37%, más de ochenta», ha explicado Llorente.

En este Programa de Dinamización está previsto que participe una Denominación de Origen que «también tiene una parcelación parecida» y climatología difícil como es la de El Bierzo. Se hablará de normativa vitícola, se explicará lo que es tener una DOP y cómo funciona y será la primera jornada de otras posibles que puedan surgir. En este sentido Llorente ha afirmado que habrá jornadas de ayudas, de viticultura específica, sobre la comercialización o sobre métodos especiales, si se demanda, como la viticultura ecológica, independientemente de las temáticas que puedan surgir.

 

 

«Poco a poco y bien hecho»

 

Según el presidente del Consejo Regulador, Rafael Mancebo, el futuro viene con «cosas buenas». Y es que una de las cosas que ha traído la Denominación de Origen ha sido el incremento en los beneficios por la venta de las uvas, en la que los viticultores han pasado de cobrar alrededor de dieciocho céntimos por kilo a cobrar cincuenta.

Además de ser algo bueno para «nuestra provincia, con la cantidad de población que se ha marchado, para que se puedan hacer proyectos» nuevos, Mancebo ha hecho hincapié en la necesidad de trabajar todos unidos, en que la población «pida vino, pida garnacha», ya que esto propiciará que llegue un momento en que sea habitual encontrar esta especialidad en los locales, igual que ahora «se encuentra un vino de Toro». «Nosotros tenemos la responsabilidad de que todo lo que pase sea de una manera o de otra», ha asegurado.

Con esta Denominación se están consiguiendo «proyectos de bodegas nuevos» y «hemos conseguido que el trabajo de toda una vida» de los viticultores tenga «un reconocimiento y puedan disfrutar ahora de esta etapa».

Actualmente esta DOP ya cuenta con doscientos viticultores inscritos. Una cifra que se prevé aumente hasta doscientos cincuenta a lo largo de este 2018, cuando se abra el plazo de inscripción que comienza el día 1 de junio.

Esta podrán solicitarla los que cuenten con su parcela inscrita en el registro vitícola de Castilla y León, «dentro de los treinta y cinco municipios abulenses incluidos en el pliego, que es la zona de Pinares, Cebreros, El Tiemblo, Navaluenga, Alberche y zona del Tiétar», ha explicado hoy Marta Burgos, Directora Técnica de la D. O. , quien asegura que todo «se tienen que hacer poco a poco y bien hecho». Las uvas admitidas son garnacha, tinta, albillo real, tempranillo o garnacha tintorera.

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