El 112 de Castilla y León atendió 263 partos antes de llegar al hospital en 2017

El 112 de Castilla y León atendió 263 partos antes de llegar al hospital en 2017

«Es una necesidad de un médico atender correctamente un parto como para mí lo es atender una parada cardíaca»

PAULA VELASCO

En el primer trimestre de este año, los Servicios de Emergencias del 1-1-2 de Castilla y León han atendido noventa casos de partos normales, en curso o partos complicados. Una cifra que asciende a 263, si hablamos del total en el pasado 2017, según datos aportados por fuentes de la Gerencia de Salud de la comunidad.

Cuando los niños nacen antes de llegar al hospital, se habla de un parto extra hospitalario sanitario, es decir, que el parto ha tenido lugar fuera del hospital porque «no ha dado tiempo a llegar». En este tipo de situaciones, la actuación del médico de atención primaria o de los facultativos del Servicio de Emergencias del 1-1-2 es crucial, ya que dependerá de ellos, en gran medida, que todo se desarrolle adecuadamente.

Pero en muchas ocasiones, la falta de este tipo de casos en su rutina laboral provoca el olvido de cómo actuar ante ellos. «Es una necesidad de un médico atender correctamente un parto, al igual que para mí es una necesidad atender correctamente una parada cardíaca si me la encuentro en un momento determinado, como licenciada en medicina que soy», explica la médico licenciada especialista en Obstetricia y Ginecología, Elsa Arias.

Elsa ha puesto en marcha por primera vez en Ávila un <em>Taller de asistencia al parto</em>, en el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles, con el fin de que los médicos de atención primaria y de urgencias sepan actuar ante una situación así, ya que «al no hacerlo a diario, son conceptos que se van olvidando. A pesar de que es algo que se estudia en la carrera, común a todos y básico, como atender una fractura o hacer una reanimación, con el paso del tiempo un facultativo se va especializando y esos conceptos se olvidan o se pierden».

Elsa Arias pensó en realizar estos cursos cuando una noche, cenando, un médico la llamó desde un centro de salud porque tenía a «una mujer de parto, con las nalgas del niño fuera, sin saber cómo actuar», cuenta. Con el altavoz manos libres del teléfono y «paso a paso, fuimos diciéndoselo todo» hasta que nació, explica Arias.

Y es que, en ocasiones como las que se dan en los pueblos con las parturientas, el médico de atención primaria es la primera persona con la que una mujer que va a dar a luz va a tener contacto. Y será este facultativo el que valore si se llama o no a una ambulancia o incluso a un helicóptero, que traslade a la mujer a un hospital. «En muchas ocasiones vienen utilizando este servicio, cuando en realidad no se está de parto y solo son contracciones».

Pero el objetivo principal del curso es explicar las pautas básicas para atender correctamente un alumbramiento, en caso de que tenga que enfrentarse a él un médico no especialista. Para ello, «es muy importante y me parecía muy positivo que el curso fuera multidisciplinar, es decir, que intervengan tanto matronas, como ginecólogos y pediatras», porque se tratarán tanto partos simples, como complejos, pasando por complicaciones posibles a posteriori, tanto en la mujer como en el recién nacido, explica Arias.

En esta jornada, que tendrá lugar el próximo día 10 de mayo, se hablará del parto eutócico —el que viene sin complicaciones y de cabeza—; del parto distócico —en el que se da alguna situación que obliga al médico a utilizar algún instrumento para llevarlo a cabo—; así como de hemorragias, desgarros u otras complicaciones. Además, tendrá lugar una exploración ecográfica en directo con una gestante. Esto viene motivado porque «en muchos centros de salud existen ecógrafos, pero los médicos no están habituados a ellos. Creo que está infrautilizado y es bueno que se sientan cómodos al usarlo en una exploración básica», cuenta Arias. Por la tarde, en pequeños grupos de cinco personas, se realizarán entrenamientos con modelos: «uno de recién nacido para realizar reanimación cardiopulmonar (RCP), y también una pelvis para hacer partos simulados».

El curso es teórico y práctico y tan solo irá destinado a cerca de treinta médicos, porque el «objetivo es que sea cercano y práctico», lo que no quita que se siga demandando, afirma Arias, ya que así podrán tener lugar estas jornadas en más ocasiones, que además son de carácter gratuito.

El proceso de atención al embarazo y el parto en España es un proceso «integrado» que se suele llevar entre atención primaria y especializada. «Aunque trabajamos con un protocolo común, este curso también viene bien porque así nos conocemos entre nosotros».

Elsa Arias ya puso en marcha este curso en Valladolid Este, dos meses seguidos, debido a la gran demanda y éxito del primero impartido. Ahora que trabaja en Ávila, lo realizará por primera vez en la capital abulense, con la ilusión de que no sea más que el primero de muchos.

 

 

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