Los Reyes Magos aterrizan en Ávila pese al mal tiempo

Los Reyes Magos a su llegada a Ávila/María Fernández
Los Reyes Magos a su llegada a Ávila / María Fernández

El Rey Gaspar tranquiliza a los niños: «los camellos están acostumbrados a andar sobre nieve»

El Aeródromo de Valle Amblés ha recibido, repleto de niños, a las tres naves ultraligeras en las que han llegado a Ávila Los Reyes Magos, después de «tres días de viaje» y varias paradas «para repostar».

El  viento rondaba los 15 kilómetros por hora y una lluvia moderada incomodaba a las docenas de asistentes congregados para recibir a Sus Majestades. Debido a las condiciones meteorológicas, el aterrizaje ha sido adelantado.

El piloto Pedro Domínguez ha explicado que desde el aeroclub, temían «el frente frío del noroeste», que podría haber complicado la visibilidad del descenso. Por este motivo han decidido que el aterrizaje se produjera un poco antes de tiempo. «Bastante magia es traer tantos regalo desde Oriente».

Sus Majestades se han mostrado encantados con el habitual recibimiento de niños, a los que tres pajes ya habían repartido caramelos. Melchor y Gaspar reconocían que las condiciones de vuelo no habían sido las mejores, pero alababan a los pilotos, «excelentes» y «magníficos«, que les han transportado.

Gaspar ha querido además tranquilizar a los niños en relación a las previsiones de mal tiempo para la Cabalgata: «los camellos están acostumbrados a andar sobre nieve».

El Rey Baltasar, último en descender de la nave, ha informado de que han sido necesarias varias paradas para repostar y que el viaje ha sido muy largo; a pesar de todo, se ha mostrado satisfecho por ver a «tantos niños».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos