La Junta de Castilla y León alerta de la presencia de la «avispilla del castaño» en el valle del Tiétar

La Junta de Castilla y León alerta de la presencia de la «avispilla del castaño» en el valle del Tiétar

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente insta a todos los particulares que cuenten con castaños en la zona, a la revisión del estado fitosanitario de estos

PAULA VELASCO

La Junta de Castilla y León ha alertado, a través de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, de la  presencia en el sur de la provincia de Ávila, concretamente en algunas zonas del valle del Tiétar, de la llamada «avispilla del castaño».

Este tipo de insecto es una avispa parásito, y su reproducción «es la clave de por qué es tan peligrosa», cuenta el bioquímico abulense David González Jara. Su reproducción es por partenogénesis, es decir, no necesita macho, pone huevos y, en este caso, de ellos solo nacen hembras. Su vida tiene una duración de diez días y expende casi la mitad de ellos en nacer, y la otra mitad en reproducirse de nuevo hasta morir. De ahí su peligrosidad y su manera de «colonizar a lo grande», explica Jara, ya que si acude, por ejemplo, a un castaño, pondrán de tres a cinco huevos en cada yema de este hasta completar un número de cien a ciento cincuenta.

«El problema es que coloca los huevos en las yemas y estos no se ven. Tan solo se empiezan a observar cuando se forman las típicas agallas», que son la respuesta de la planta a la presencia de las larvas y que normalmente aparecen cuando es primavera o verano. Este es un problema mayor cuando se han creado injertos o plantones, ya que no se observará la aparición de estas agallas hasta que nazcan los nuevos brotes.

«Lo mejor para evitar su expansión es hacer una especie de cuarentena», explica el bioquímico. «Si observamos unas agallas que están todavía verdes, estas se cortan y se queman para que no entren en contacto con nada más». Si no están verdes, el parásito ya habrá salido.

 

Desde la Dirección General del Medio Ambiente se insiste en los puntos clave para la prevención y lucha contra este parásito como conocer el origen de la planta antes de su adquisición, vigilar de manera intensiva las neuvas plantaciones, verificando que no se formen las agallas y, en caso de existir, eliminarlas de forma inmediata con el arranque y la quema de los pies afectados por estas.

La Junta asegura que «la única forma de evitar su dispersión es la prevención». Si se evita la entrada de material procedente de zonas contaminadas y se emplean plantas y estaquillas de la propia zona, «el riesgo de infestación se reduce considerablemente», ya que su erradicación es «muy difícil, por no decir imposible».

El diputado socialista, Miguel Hernández, ha pedido también en nota de prensa que «debe haber una vigilancia, no sólo por parte de la Junta de Castilla y León, sino también por parte de la Diputación Provincial para evitar la proliferación del parásito, así como una campaña informativa a los vecinos de zonas afectadas o que pueden serlo de forma potencial, para que tengan conocimiento de cuáles son los síntomas de la plaga y cómo se puede evitar el contagio de castaños enfermos con ejemplares sanos».

 

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