La Guardia Civil investiga a cuatro cazadores furtivos reincidentes en la comarca de Arévalo

Agentes de la Guardia Civil con los perros incautados en el acuartelamiento de Arévalo./
Agentes de la Guardia Civil con los perros incautados en el acuartelamiento de Arévalo.

El instituto armado solicita la colaboración ciudadana para acabar con el robo de galgos en la comarca

Fernando G. Muriel
FERNANDO G. MURIEL

La Guardia Civil de Ávila instruye diligencias policiales en calidad de investigados a cuatro individuos por un supuesto de Delito contra la Flora y la Fauna. Tras la explotación de la Operación Chase del pasado mes de junio del presente, operación en la que se intervinieron a 81 perros galgos y se detuvieron a siete personas por delitos de Contra la Flora y Fauna, Falsedad Documental, Robos y Maltrato de Animales quiere alertar a los ciudadanos sobre el robo de canes, hecho que se produce de manera reiterada, incluso sorprende que durante este año no solo han robado galgos, sino otros canes que no son de razas apropiadas para la caza furtiva.

El pasado martes 31 de octubre del actual, un ciudadano realiza llamada telefónica directa al 062 para alertar que un todoterreno se encontraba furtiveando en el coto de caza de Villanueva del Aceral. Aprovechando que está en funcionamiento un Dispositivo Operativo en la zona de Arévalo dentro del marco de la “Operación Tenazón”, compuesto por  distintas unidades de Seguridad Ciudadana, Tráfico, el Equipo ROCA de Policía Judicial, el SEPRONA y el Grupo de Helicópteros de Torrejón de Ardóz, con el apoyo de los Guardas de Campo, se pone en marcha un dispositivo de localización y seguimiento tanto por tierra como por aire para así interceptar al todoterreno.

Tras parar al vehículo que es ampliamente conocido por los vecinos del lugar así como por la Guardia Civil por ser un asiduo de la zona, se pudo observar que llevaba en su interior a 4 ocupantes, 5 galgos y 3 liebres muertas en las que se pudo sospechar que acaban de ser cazadas. Los galgos no estaban vacunados debidamente y uno de ellos no poseía microchip.

Por todo lo expuesto, la Guardia Civil procedió in situ a la investigación de los cuatro individuos, todos ellos vecinos de la localidad toledana de Añover de Tajo , así como la aprehensión del vehículo como instrumento para la comisión de los delitos, los cinco galgos, y las tres liebres como prueba del delito.

De igual modo el conductor del todoterreno también fue puesto a disposición judicial por parte de los Agentes de Tráfico de Arévalo tras ser identificado por  conducir un vehículo a motor habiendo perdido la vigencia del permiso de conducción por la pérdida total de puntos. La Operación continúa abierta no descartándose nuevas detenciones.

Según la Benemérita, dada la conducta marcadamente antisocial, además de su continuidad, no está de más mencionar el grave riesgo que ocasiona la conducción descontrolada de vehículos sin tomar las debidas precauciones poniendo en grave riesgo la vida de quien pudiera encontrarse por esa zona.

Hay que destacar que existen grupos de personas aficionadas a las carreras de galgos que, por las características del terreno y la climatología de la zona la encuentran idónea para llevar a cabo dicha actividad, lugar donde vienen a entrenar y probar a los canes para así poder participar en dichas carreras o en las que se tiene la sospecha se realizan apuestas ilegales, en las que se mueve gran cantidad de dinero siendo los perros que más destacan los utilizados para la caza ilegal y en aquellas ocasiones en las que el perro no llega al nivel deseado no tienen reparo alguno en abandonarlos o darles muerte.

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