La Alianza UPA-COAG denuncia un repunte de población de topillos en las comarcas de La Moraña y Tierra de Arévalo

Daños causados por topillos.
Daños causados por topillos.
  • La organización denuncia las consecuencias de la norma tan «restrictiva y tardía» que sacó la Junta de Castilla y León sobre quema controlada de rastrojos

La Alianza UPA-COAG, tras las quejas recibidas por agricultores de las comarcas de La Moraña y Tierra de Arévalo, ha denunciado un importante repunte de población de topillos en la zona. A día de hoy las parcelas más afectadas por la abundancia de roedores y de huras son los cultivos de alfalfa próximos a cunetas y arroyos, donde estos animales tienen sus reservorios, aunque también se están viendo en terrenos sembrados de trigo y colza.

La Alianza UPA-COAG reclama a la Administración regional que tenga en consideración las advertencias que llevamos realizando desde hace meses sobre la presencia cada vez más preocupante de topillos, y que puede derivar en una plaga más grave que sería muy difícil de atajar como se demostró diez años atrás.

La organización denuncia las consecuencias de la norma tan «restrictiva y tardía» que sacó la Junta de Castilla y León sobre quema controlada de rastrojos, «que ya dijimos que era imprescindible para eliminar la maleza y las zonas donde se mantienen los roedores, y que hubiera sido muy eficaz si se hubiera permitido en las fechas y zonas más proclives a reproducirse».

De igual modo desde la Alianza UPA-COAG de Ávila consideran que la Administración regional debería haber sido más receptiva a la hora de contemplar medidas de control y prevención de topillos en nuestra provincia, tal y como lo ha sido en otras zonas de la región, puesto que la organizción agropecuaria ya advirtió en otoño de la presencia cada vez más preocupante de roedores en parcelas agrícolas.

La Alianza UPA-COAG siempre ha apostado por la prevención, y por este motivo consideramos que si los focos de topillos se hubieran tratado en condiciones en su día, como reclamamos, no estaríamos con parcelas donde ya hay mucho daño, y con el temor de que en primavera eclosione la cifra de topillos hasta convertirla en plaga imposible ya de atajar.